Opinión

Y hablando de mujeres

Alfonso Suárez Arias

18/12/2014 - 06:00

 

“Cualquier mujer que entienda los problemas de llevar una casa está muy cerca de entender los de llevar un país”. M. Thatcher.

En épocas distintas, con diferentes nacionalidades y pertenencias culturales, una marcada disimilitud de ideas y maneras de ver el mundo en sí, la mujer ha favorecido a la humanidad con sus aportes ideológicos, reflexiones  y desempeños que han influido en cierto modo en el manejo conductual de la sociedad  y ahora más en el ejercicio político de muchas naciones entre las que se cuenta Colombia.

Es innegable que han brillado por si mismas en diferentes áreas, legando a la historia las consecuencias de su participación y hoy en día continúan en ese proceso activo y participativo en lo social, económico y político de cada comunidad.

A Colombia llegó el voto femenino veinte años después que en el resto de América Latina, su presencia en el escenario nacional desde las luchas de independencia ha estado opacada por los procesos de industrialización y urbanización del Estado, enlutada víctima del conflicto armado y rival en desventaja con la sociedad patriarcal, donde algunos hombres han tenido a la actividad política como profesión y principal quehacer de la vida, mientras que las mujeres, como lideresas comunitarias, tienen que enfrentar su aspiración como una actividad accesoria a su profesión, labor domestica o trabajo social.

La reforma política del 2011 consagró el principio de igualdad de género en la participación de las actividades políticas y el acceso a los debates electorales mediante la ley estatutaria 1475 o ley de cuotas, reglamento que se ha venido aplicando en los últimos procesos, pero que no aseguran finalmente que la mujer intervenga en la construcción democrática, esto ya es la consecuencia de esa labor denodada y profesional de ellas en el convencimiento a la ciudadanía y a su mismo género de la importancia que sus ideas y acciones tienen sobre los efectos reales consecuentes del apoyo popular.

La participación de la mujer en la población mundial es prácticamente la mitad, razón suficiente para ser escuchada en el proceso democrático, que necesita a las mujeres para preservar su autenticidad y acentúe la resolución aprobada por la Asamblea General en 2011, sobre la participación política de las mujeres (A/RES/66/130), que reafirma « la participación activa de la mujer, en pie de igualdad con el hombre, en todos los niveles de la adopción de decisiones, es indispensable para el logro de la igualdad, el desarrollo sostenible, la paz y la democracia».

El escenario político será adornado con la presencia de mujeres en abierta competencia ideológica con viejos lobos dirigentes religados al poder, a quienes solo superan si hacen la escuela formativa que da la interacción social y participativa de la actividad pública, saliéndose del esquema de mujeres utilizadas como relleno o cumplimiento de cuotas legales, capaces de superar la realidad actual e ir más allá del formalismo, para tener realmente la oportunidad de ser elegidas, una vez superados los obstáculos de arraigo cultural, de financiación, liderazgo social y su propio escepticismo.

Como no desearles éxito, si su condición procreadora, doméstica, de belleza, ejecutiva transciende cualquier ocupación, que obliga a los hombres a seguir el camino de adorarlas.

Para muchos potenciales electores es importante que la condición de mujer; vanidosa, complaciente, conciliadora no se pierda ante actuación tan macha que deben hacer en el ejercicio de su participación política y las parejas entiendan que ahora cuando dicen de los hombres: que están “mujereando”, es que están realizando la noble labor política de apoyar candidaturas femeninas.  ¡Feliz navidad!

 

Alfonso Suárez

@SuarezAlfonso 

Sobre el autor

Alfonso Suárez Arias

Alfonso Suárez Arias

Aguijón social

Alfonso Suárez Arias (Charalá, 1956). Abogado en formación (Fundación Universitaria del Área Andina en Valledupar). Suscrito a la investigación y análisis de problemas sociológicos y jurídicos. Sus escritos pretenden generar crítica y análisis en el lector sobre temas muy habituales relacionados con la dinámica social, el entendimiento del Derecho y la participación del individuo en la Política como condicionamiento para el desarrollo integral.

@SUAREZALFONSO

2 Comentarios


Berta Lucía Estrada 19-12-2014 12:17 PM

Buenas tardes sr Suárez: Si bien su intención era hacer un discurso que le diera valor al trabajo político de la mujer, lo cual es loable de su parte, termina por ensombrecer sus ideas al no poder sacudirse completamente de su visión machista, tan arraigada en la cultura colombiana. No es sino leer los siguientes apartes: "El escenario político será adornado con la presencia de mujeres...Como no desearles éxito, si su condición procreadora, doméstica, de belleza, ejecutiva transciende cualquier ocupación, que obliga a los hombres a seguir el camino de adorarlas. Para muchos potenciales electores es importante que la condición de mujer; vanidosa, complaciente, conciliadora no se pierda ante actuación tan macha que deben hacer en el ejercicio de su participación política" Y lo digo, porque las mujeres no necesitamos ni deseamos adornar el escenario político; ni tampoco somos todas vanidosas, ni siquiera considero que la vanidad sea una virtud; como tampoco somos todas complacientes; ese es un deseo tipicamente machista. Un cordial saludo, Berta Lucía Estrada Autora de la columna FRACTALES

Berta Lucía Estrada 19-12-2014 12:19 PM

Y no necesariamente somos domésticas, ni procreadoras, ni necesitamos que los hombres nos adoren; con que nos respeten es suficiente.

Escriba aquí su comentario Autorizo el tratamiento de mis datos según el siguiente Aviso de Privacidad.

Le puede interesar

¿Llegó el progreso?

¿Llegó el progreso?

  En una de esas parrandas de pueblo, donde se escucha música, se narran anécdotas, se cuentan chistes y se raja de los vecinos, no...

Editorial: La Cultura, elemento diferenciador en las campañas del 2015

Editorial: La Cultura, elemento diferenciador en las campañas del 2015

Este año 2015 se caracteriza por ser un año de elecciones en Colombia, año en el que las personas con aspiraciones políticas cali...

La Central de Abastos ahora despacha desde el cielo

La Central de Abastos ahora despacha desde el cielo

  Los números siempre nos dirán cosas en la medida que agudicemos los sentidos, hay un número en especial que me llama la atenció...

En Barrancabermeja, un festival modelo

En Barrancabermeja, un festival modelo

  Son muchas las columnas que les he dedicado a los festivales vallenatos del país, especialmente al Festival de la Leyenda Vallen...

Editorial: El año de Jorge Isaacs

Editorial: El año de Jorge Isaacs

  En 1867, el escritor Jorge Isaacs publicaba con la imprenta de José Benito Gaitán su obra “María”, sin saber el impacto qu...

Lo más leído

El Balay, el toro inmortal de Don Arturo Cumplido

Fabio Fernando Meza | Música y folclor

Garrido, el verdadero apellido de García Márquez

Eddie José Dániels García | Literatura

Pablo Flórez: la voz cantante del porro cantado

Enoin Humanez Blanquicett | Música y folclor

Herencia española en la gastronomía de Latinoamérica

José Luis Hernández | Gastronomía

El machismo en las canciones vallenatas

Luis Carlos Ramirez Lascarro | Música y folclor

Síguenos

facebook twitter youtube

Enlaces recomendados