Opinión
Editorial: ¿Qué hace que una ciudad sea exitosa?


Algunas preguntas parecen evidentes y, sin embargo, tienen su punto de discusión. Pensar en lo que hace exitoso a alguien o una ciudad no deja de ser algo ligado a los valores de quien debate la cuestión.
En el Foro organizado por la Fundación Universitaria Areandina de Valledupar, se registró un interesante debate que puso en evidencia algunas condiciones necesarias para que un proyecto político pueda convertirse en un proyecto exitoso de ciudad.
Ideologías aparte, lo que se discutió fue exclusivamente la capacidad administrativa y decisoria de cambiar una ciudad y brindarle la confianza para crecer en beneficio de todos sus habitantes. En esta perspectiva tuvimos diferentes enfoques.
Desde un principio, el ex–asesor de planeación en la Alcaldía de Valledupar, Anibal Quiroz, explicó que el boom de las ciudades intermedias –de las que hace parte Valledupar– reside en las llegadas de empresas privadas y una buena administración pública. El equilibrio entre inversión privada y regulación pública debe ser la más armoniosa posible y sostenerse sobre políticas de competitividad.
El ex-alcalde de Barranquilla, Alejandro Char, presentó un breve balance de su gestión transformadora y resaltó su capacidad de enfrentarse a los grandes poderes que impedían el avance de su ciudad. “Si hay algo que transforma una ciudad en exitosa –comentó–, es su alcalde o gobernador”. Después de poner orden en la casa (renegociando cada una de las concesiones), se concentró en 3 puntos clave: la pavimentación, la salud y la infraestructura.
El análisis del periodista Francisco Miranda, editor consejero de Revista Semana, también apuntó hacia la competencia del equipo administrativo y, por ende, la capacidad de los electores de escoger bien en las urnas.
Pero la intervención que mejor ilustró los elementos que debe reunir una ciudad exitosa fue la del actual alcalde de Montería, Carlos Eduardo Correa, y esto se debe a varios motivos. Primero, enfatizó la necesidad de un equipo comprometido y competente. Procedente del sector privado, Carlo Eduardo Correa se esforzó en rendir el tiempo y demostrar que sus acciones iban todas enmarcadas en un proyecto más amplio, y bien definido.
El proyecto y la visión del alcalde -y sus asesores- es ese otro componente elemental: la esencia del éxito de una ciudad. En el alcalde de Montería., Correa llegó con la intención de convertir el Sinú en el centro de atención de todo el pueblo e hizo de él un punto de reencuentro, tanto a nivel social como a nivel de políticas comerciales y urbanísticas.
Esta capacidad de hacer soñar una población entorno a un proyecto, de consolidar la identidad a través de símbolos reconocibles, y de concretar sus acciones en un tiempo limitado, son los determinantes del éxito que hoy ilumina a un número creciente de ciudades de la costa Caribe de Colombia.
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