Opinión

Editorial: El ejemplo de un festival de poesía itinerante

Redacción

26/01/2015 - 05:45

 

Editorial: El ejemplo de un festival de poesía itinerante

Encuentro poéticos en la Biblioteca departamental y Tlön Bar (Valledupar)

El poeta cartagenero Juan Carlos Céspedes Acosta llegó a Valledupar en compañía de unos libros, unos versos y algunos contactos claves de personas que cultivan el gusto por la poesía. Así es como se dio el Festival de Poesía Itinerante.

La iniciativa nació de una conjunción de voluntades. Poco más que eso. Y eso nos puede llevar a reflexionar sobre la creación de redes culturales pero también podría ser un excelente ejemplo de cómo organizar eventos sin contar con el apoyo de instituciones públicas.

En un corto mensaje de apertura, el poeta se refirió a Valledupar y su íntima relación con la poesía (algo que mencionábamos en un editorial publicado a principios del año 2014). “Valledupar no tiene nada que envidiar a Medellín. No es porque no se llenen estadios enteros que no hay poesía en esta ciudad”, expresó el organizador del Festival de Poesía Itinerante.

Y efectivamente, Valledupar es poesía. Cada esquina recuerda un verso. Los poetas se dedican a ella como probos artesanos en sus talleres. Aunque quizás, la forma de compartirla pueda ser mejorada.

En este sentido, algunos puntos interesantes nos dejó el Festival de Poesía Itinerante (además del concepto y la poesía de los participantes que abordaremos en profundidad en este medio):

1.- Las redes sociales son un medio perfecto para tomar contacto e informarse entre conocidos de dónde encontrarse.

2.- El emprendimiento cultural no requiere sumas estrafalarias cuando se trata de reunir a autores, artistas y apasionados. Hay que tener en cuenta la infraestructura y los espacios disponibles.

3.- La Cultura gana público cuando cada uno de los participantes se involucra. Invitar a sus familiares, amigos y conocidos es el primer paso en la creación de público.

4-. La Cultura es un  gran entretenimiento. La poesía y la literatura en general deberían acompañarse siempre de una buena bebida o de un cóctel. Entonces, ¿por qué no organizar el evento en un café y/ o Bar atractivo como se hizo en esta ocasión con el Festival de Poesía Independiente? Es también la forma de involucrar a empresarios en la dinámica cultural.

5-. Finalmente, los eventos se mantienen vivos mientras haya una dinámica constante. Los eventos deben mantener una regularidad aunque no encuentren el apoyo de una institución.  

 

PanoramaCultural.com.co 

2 Comentarios


+Alvaro Maestre García. 26-01-2015 09:16 PM

Apoyamos este proyecto de Juan carlos y vamos a hacer todo lo posible para que crezca con la ayuda de todos los escritores.

oswaldo Gomeztoledo 27-01-2015 07:53 AM

Me uno a la causa, y espero colaborar desde la capital para replicar la épica y hacerla nuestra.

Escriba aquí su comentario Autorizo el tratamiento de mis datos según el siguiente Aviso de Privacidad.

Le puede interesar

Aguachica se detuvo en el tiempo

Aguachica se detuvo en el tiempo

En el año 2012, Aguachica me abrió sus puertas, me brindó la oportunidad de desempeñarme laboralmente, y, desde ese momento, la cal...

Las deudas del Festival

Las deudas del Festival

No sé si el Festival de la Leyenda Vallenata tenga deudas económicas actualmente, por eso en esta columna me voy a referir inicialm...

Por fin Bogotá le apunta al vallenato

Por fin Bogotá le apunta al vallenato

  Colombia, tiene muchos compromisos internacionales, deberes y responsabilidades con nuestra aldea global y muchos de ellos incumpli...

Entre el perdón y estrictos controles migratorios

Entre el perdón y estrictos controles migratorios

  El sistema de gobierno democrático, representativo y participativo de Colombia ha sido una de las mayores conquistas de nuestra so...

El Vallenato, añejas polémicas

El Vallenato, añejas polémicas

  La música colombiana, debido a la heterogeneidad de sus habitantes de estirpe ibérica, indígena y africana, acredita extraordi...

Lo más leído

La política, el bogotazo y la muerte de la esperanza

Carlos Alberto Salinas Sastre | Historia

Los designios del tiempo en la lente de Nereo

Brayan Buelvas Cervantes | Fotografía

El cine y la defensa de la naturaleza

Enrique Martínez-Salanova | Cine

La calumnia y el chisme: inspiración de nuestros juglares

Luis Carlos Guerra Ávila | Música y folclor

El acordeón como ética del rostro: Máximo Jiménez en clave levinasiana

Ramiro Elías Álvarez Mercado | Música y folclor

El vallenato epistolar

Jorge Ignacio Garnica | Música y folclor

La locura tiene cara de presidente estadounidense

Johari Gautier Carmona | Opinión

Síguenos

facebook twitter youtube

Enlaces recomendados