Opinión

Iglesia y Estado: ¿matrimonio arreglado?

Yarime Lobo Baute

03/02/2015 - 06:20

 

Me es inevitable pensar en un video que vi hace poco de un Pastor de Ovejas en un campo equis del Viejo Mundo, es tal la destreza con que este pastor ha amaestrado a las ovejas de su hato personal que éstas le siguen de manera obediente y sin chistar.

Les ha enseñado a hacer toda suerte de formas y piruetas y desde el aire se aprecian las formas de figuras magistrales. ¡Qué admiración produce tal espectáculo! Es inevitable traerlo a colación al tema en cuestión.

Si revisamos a lo largo de la historia, el esquema de “pastoreo” ha estado impreso en todo tipo de organizaciones de tipo religioso y estatal. Sus esquemas han sido “tipo piramidal” en donde la existencia de una cabeza, llámenlo profeta, sacerdote, cura, prócer, caudillo o cacique político es el que manda las líneas y la masa que les sigue y obedece sin chistar.

Se presume que somos en Colombia un país laico, lo que atomiza y permite la presencia de distintas organizaciones que promueven la creencia en distintos credos o métodos para apalancarse bajo la presencia de una fuerza suprema u superior, indistinto a ello, estas organizaciones las englobaremos en el término “Iglesia” o espacio de concentración a donde acuden semejantes.

Tanto las Iglesias como el Estado saben del poder del pastoreo, hoy por hoy se conoce que dicho poder lo ejercen mediante técnicas de programación neurolingüística, de manera sistemática y programática de domingo a domingo (u otro día, según la tradición de cada creencia religiosa). Introducen información a la psiquis de  toda esta masa de semejantes (¿hatos humanos?) que de aparente manera libertaria acude al estamento que mejor se le acomode a su proceso de búsqueda espiritual personal.

Negar que esta misma técnica se emplea en el Estado, partidos políticos y movimientos, es como decir que “la Novela de Diomedes ninguno la puede ver porque no actúa como protagonista su hijo Rafael”. El esquema piramidal sigue rampante, se levantan lideres con pretensiones de prócer que usando esta milenaria técnica conforma su hato de ovejas humanas que acuden a su llamado sin chistar. Los más avezados logran tal nivel de fidelización que para lograr la vigencia en el tiempo se matrimonian con dirigentes de estas iglesias que, de una u otra manera, aglutinan una masa similar de seguidores en común.  ¿Eso está bien? ¿Eso está mal? Cada cual mírelo y concluya a su juicio y parecer.

Lo cierto aquí es que romper dicho paradigma de manejo de masas equivaldría a un despertar de la conciencia colectiva, y ese despertar comienza por el despertar individual de cada cual, pasar del “esquema piramidal” al “esquema de redes”.

 ¿Cómo es eso de pasar al “Sistema de Redes”? en sentido figurativo es algo así como constituirnos en seres libres en pensamiento, palabra, obra y acción, conscientes de que cada uno de los talentos y virtudes conferidos son únicos, consciente de que estos se hacen grandes en la medida que se entrega sin calculo a los demás, algo así como extender las redes a sabiendas que pescamos otros seres, pero dicha pesca no es para someter, es para liberar.

¿Pero en qué consiste dicha liberación? Liberarse es tener presente que los grandes cambios emergen desde el interior, que no necesitas seguir como borregos o semejantes doctrinas o pensamientos que se contradicen entre sí, pues en la práctica te llevan a excluir a otros porque no pertenecen a tu hato humano, al asumir una postura de redes sencillamente sabes que cada quien tiene sus propias redes y se interconectan entre sí bajo un principio, bajo una constitución de carácter universal: ¡El amor! (¿Sorprendidos?)

Es y será la practica real del Amor a conciencia entre unos y otros lo que nos permitirá trascender como territorio, más allá de las Iglesias y del mismo Estado pues todos ineludiblemente estarán correlacionados en una premisa universal: el amor, respeto y cuidado a los bienes capitales conferidos a todos para administrar (Ecosistema), el Amor genuino y real a otros semejantes, que no es otra cosa que el reflejo de lo que nos amemos a nosotros mismos.

Cuando esto pase, dejaremos de ser Hatos Humanos y serviles a la causa del de turno, para pasar a ser redes humanas interactivas y en conjunto por una causa común a todos: vivir en unidad y Armonía.

 

Yarime Lobo Baute

@YarimeLobo 

Sobre el autor

Yarime Lobo Baute

Yarime Lobo Baute

Obras son amores

Soy la que soy: Mujer, Artista desde mi esencia, Arquitecta de profesión, Fotógrafa aficionada, Escritora desde el corazón y Emprendedora por convicción. Una convencida de que la OBRA está más allá de los cementos, son cimientos que se estructuran desde el SER, se traducen en el HACER y traen como consecuencia un mejor TENER.

Las OBRAS son esos AMORES intangibles y tangibles que están por encima de las mil y una razones.

@YarimeLobo

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