Opinión

Vida y obra de Samuelito (2nda parte)

Jorge Nain Ruiz

06/02/2015 - 06:20

 

Continuamos la semblanza del Juglar de la Loma Samuel Martínez Muñoz, como lo prometimos en la columna anterior.

“Samuelito” se inició en el arte del acordeón cuando todavía era un niño, y desde entonces el viejo Pedro Nolasco y su tío Ignacio “Nacho” Martínez, quienes eran acordeoneros ya de renombre en la zona, lo llevaban a las parrandas y le soltaban uno de los dos acordeones de una hilera con los que amenizaban los jolgorios y se enfrentaban a los acordeoneros de la comarca.            

Por la década de los 40 en el siglo pasado, Samuelito ya tocaba por las calles de pueblos cercanos, y al Paso llegaban los rumores de que un muchacho hijo del viejo Pedro Nolasco era la sensación en las parrandas de Potrerillo, El Hatillo y La Loma.

Uno de los más grandes acordeoneros, compositores y verseadores, es decir un juglar completo de la región pasera, sin duda lo fue Samuel Martínez. Él solito llegó a enfrentarse a los tres hermanos Durán Díaz, Luis Felipe, Alejo y Naferito.

Nos contó Samuel Martínez Jr, hijo de “Samuelito” –quien lo acompañó tocándole la Guacharaca por varios años–, que la piqueria con los hermanos Durán se originó porque un amigo de ambas familias, llamado Cecilio Reales, era quien atizaba la hoguera diciéndole a Samuelito que Alejo le había robado un paseo y lo había grabado a nombre de él. Entonces Samuel compuso una canción donde decía que algunos músicos se estaban volviendo famosos a costilla de otros, pero no mencionaba a nadie en particular. Sin embargo, Cecilio Reales fue a decirle a los Durán que “Samuelito” les había compuesto un paseo donde lo ofendía y allí se inició una de las famosas piquerias de la historia del vallenato.

Ya antes Samuelito había tenido un enfrentamiento musical muy fuerte con German Serna, en el cual las ofensas llegaron a ser incluso mayores que con los Durán.

Samuel Martínez Muñoz cuando tocaba su acordeón no cantaba ninguna canción que no fuera de su autoría y se dice que llegó a componer más de mil temas, los cuales en su gran mayoría se quedaron inéditos y se llevó a la tumba.

Pero el gran acordeonero que pasó su vida en La Loma de Calenturas, no fue tan andariego y no hizo tantas y largas correrías como casi todos los demás acordeoneros de su época. Una penosa enfermedad de la vista lo dejó ciego, y más bien la tranquilidad de su hogar y el cariño de sus amigos le acompañaron en sus apacibles últimos días. Se nos fue el 27 de Septiembre de 2004, hoy en la Loma llevan 25 años haciendo un festival vallenato que lleva su nombre.

 

Jorge Nain Ruiz

@JorgeNainRuiz

Sobre el autor

Jorge Nain Ruiz

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Vallenateando

Jorge Nain Ruíz. Abogado. Especializado en derecho Administrativo, enamorado del folclor Vallenato, cantautor del mismo. Esta columna busca acercarnos a una visión didáctica sobre la cultura, el folclore y especialmente la música vallenata. Ponemos un granito de arena para que la música más hermosa del mundo pueda ser analizada, estudiada y comprendida.

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