Opinión

Es hora de que emerja una nueva dirigencia política

José Luis Sierra Mendoza

23/02/2015 - 04:10

 

Cada día pareciera más imposible que sectores populares y de avanzada accedan a cualquier cargo de elección popular, ya sean estos uninominales o plurinominales.

Cada día crece y crece la desconfianza del pueblo en su clase dirigente, hasta el punto en que hoy es común escuchar en cualquier ciudadano frases como “cualquiera que gane es igual”, o “todos llegan a hacer lo mismo”, entre otras. En fin, hay un escepticismo casi generalizado que redunda en los altos índices de abstención de los ciudadanos a la hora de acudir a las urnas o, en su defecto, en los altos costos en que muchos candidatos de manera indebida y reprochable desde todo punto de vista, incurren para movilizar a ese votante escéptico el día del debate, es decir, las láminas de zinc, el bulto de cemento, la formula médica y hasta los 30 mil pesitos que valga señalarlo  también, no alcanzan a cubrir más que una sola de las tres comidas diarias.

Son, lamentablemente para el desarrollo de nuestras regiones, estas prácticas un patrón de conducta en las vísperas y durante el desarrollo de las campañas electorales. Estas prácticas no hacen otra cosa más que debelar la debilidad y vulnerabilidad de nuestra “democracia”.

Según estudios del centro de investigación estadounidense –Pew Research Center– con sede en Washington, cuya función es generar información respecto a problemáticas, tendencias y actitudes que caracterizan a los Estados Unidos y el resto de países del globo, Colombia encabeza la lista de países emergentes donde la mayoría de su población vive decepcionada de la política, el 75% de los colombianos señala estar insatisfecho con el sistema político nacional, mientras que un 83% dicen que solo los ricos tienen influencias y sacan provecho de la política.

En un escenario en el que lamentablemente ya no se cree en nada ni en nadie, de manera equivocada y sin dimensionar el enorme valor del voto en un sistema político “democrático”, muchos ciudadanos de clase media hacia abajo y sobre todo quienes hoy viven entre la pobreza y la pobreza absoluta que son la gran mayoría en cada una de las ciudades del país -entendiendo que Colombia es el segundo después de la  República del Congo que registra mayor índice de desigualdad social-, se han cansado de creer y de depositar esperanzas en liderazgos falsos de embaucadores que persiguen intereses mezquinos, muchas veces personales, otras veces familiares y hasta de estructuras mafiosas enquistadas en el aparato estatal donde pretende mantener tentáculos o fichas que les permitan o faciliten dinamismo y rentabilidad en sus actividades ilegales, y que en nada les interesa esa gran mayoría que habida de grandes transformaciones y reivindicaciones acuden a respaldar propuestas generalmente taquilleras que terminan siendo no más que letra muerta.

Tan deplorable panorama, lleno de dudas, incredulidad y desinterés por los ejercicios democráticos a raíz de los grandes escándalos de corrupción a escala nacional, regional y local que han sido expuestos y conocidos por la opinión pública, al débil sistema judicial que pareciera muchas veces de bolsillo y amangualado, que termina concediendo a quienes desangran el erario, sanciones que en vez de aleccionar dejan en vergüenza a la justicia colombiana, aunque pareciera que no, lo cierto es que ha allanando el camino para que se levante con cierto grado de éxito una nueva dirigencia política un poco más ética y respetuosa de lo público y además comprometida con el ecosistema, la equidad y la justicia social.  

Es hora de que emerja una nueva  dirigencia política en el país que restaure la confianza y la credibilidad en nuestro sistema político.

 

José Luis Sierra “Chilavert”

@sierrajose1979

Sobre el autor

José Luis Sierra Mendoza

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Visión colectiva

Gestor Industrial, administrador de Empresas y abogado en formación. Bienvenidos a esta importante ventana de reflexión desde la cual pretendemos construir visión colectiva.

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