Opinión

Las promesas de Dios se cumplen

Armando López Sierra

03/03/2015 - 02:20

 

La gente creyente y con temor de Dios, en algún momento de sus vidas, por no decir que en la mayoría, ha dudado de Él, de las peticiones que le han hecho, de las  reacciones por sus acciones, y peor aún, han puesto en tela de juicio sus designios.

Hasta el día de hoy, solo conozco de la fe irrompible e incorrupta de Cristo, porque el resto ha dudado en los momentos más duros.

Recuerdo una eucaristía en la que el sacerdote nos mostraba como ciertos momentos duros nos han forjado y han sido necesarios para poder recibir otras bendiciones. Él tomaba como ejemplo el parto natural, proceso en el que la mujer sufre dolores insoportables, que la lleva a renegar, a arrepentirse de aquel acto sexual, a querer dejar todo tirado, pero que por arte de magia al dar a luz cambia todo, el instinto maternal y la presencia de Dios se adueñan de ella. Los momentos dolorosos se olvidan y la felicidad llega con aquel hijo, demostrando que las promesas de DIOS se cumplen.

Hace unos años recibí una trágica noticia, dos primos en Maicao se habían accidentado, muriendo uno de ellos, y el otro debatiéndose entre la vida y la muerte. La verdad es que nadie espera una noticia como esa, así que cuando uno la recibe queda bloqueado, sobre todo cuando son tan cercanas a uno.

Horas después de tratar de digerir lo sucedido, dirigí mis oraciones a Dios, pidiéndole por la salud de mi primo. En muchas ocasiones le he hecho mis peticiones y muchas no han sido concedidas, lo que me ha hecho dudar. En esta ocasión ofrecí unos sacrificios a cambio y sentí que recibí confirmación a mi petición.

Al día siguiente, rondando las 5:30 AM, recibí una llamada donde me comunicaban que mi primo había muerto. Quedé estupefacto, corté la llamada, rompí en llanto. –Dios no me había cumplido- era lo que se venía a mi mente. Fui a trabajar con aquella doble triste noticia. Al salir, caminé iracundo, triste y renegando.

Para mi sorpresa, volví a recibir otra llamada, donde me confirmaban que mi primo seguía vivo, delicado, pero vivo. Me llené de vergüenza, no fui capaz de alzar la mirada al cielo, tuve que pedir perdón por renegar, por dudar, por impaciente, por no vivir bajo su ley.

Hoy mi primo esta mejorando, yo cumpliendo mis promesas y publicando esta columna para recordar a otros que no deben perder las esperanzas, ni la Fe, porque Dios está ahí, solo debemos buscarlo y aceptar que todo se da en su tiempo, no en el nuestro.

 

Armando Javier López

Sobre el autor

Armando López Sierra

Armando López Sierra

Corazón guajiro

Nacido en Maicao (Guajira), el 30 de Octubre de 1979. Ingeniero de Sistemas, escritor, compositor, conferencista, investigador, docente, un enamorado de la vida, defensor de las buenas obras, auspiciado por Dios. Cofundador del grupo cultural Raul Gomez Jattin de la Universidad Popular del Cesar. Finalista en la primera versión del concurso de cuento corto “En el Cesar todos estamos en el cuento”. Ganador del Primer Premio de Crónica Ciudad de Valledupar 2012, categoría B. En su columna “Corazón Guajiro” busca dar un aporte desde sus experiencias, sus creaciones, sus reflexiones y su entender sobre la cotidianidad de la vida y todo lo que a su alrededor puede tejerse y acontecer.

@arjalosie

0 Comentarios


Escriba aquí su comentario

Le puede interesar

¿Nueva ideología sexual?

¿Nueva ideología sexual?

«La Revolución Sexual Global encamina a la destrucción de la libertad en nombre de la libertad» G. Kuby, socióloga contemporánea ...

Para que todo siga igual…

Para que todo siga igual…

Vivimos en un país que se resiste al apaciguamiento de los ánimos, habitamos un país lleno de odios e inequidades, compartimos baj...

Duro contra la Piratería

Duro contra la Piratería

Por vía de las notas sueltas de mi gran amigo Javier Fernández Maestre me he enterado de la nueva  estrategia  empleada para atacar...

Editorial: Reflexiones sobre el uso de las redes sociales

Editorial: Reflexiones sobre el uso de las redes sociales

Las redes sociales cambiaron nuestra forma de comunicar de manera radical. Nos permitieron reencontrar amistades perdidas, compartir mu...

El pueblo y la poesía

El pueblo y la poesía

  Nací en un pueblo lleno de historias, crecí y jugué en unas calles arenosas, donde cobijada por la oscuridad de las noches, la...

Lo más leído

La tenebrosa ruta de Alfinger

Pedro Castro Trespalacios | Historia

Una filosofía latinoamericana

Antonio Acevedo Linares | Pensamiento

La violencia empieza en casa

Maira Ropero | Bienestar

Los asaltos del Carnaval Popular de Barranquilla

José Bejarano Pérez | Música y folclor

El regalito

Alberto Muñoz Peñaloza | Música y folclor

Bosques y plantaciones forestales: realidades enfrentadas

Adolfo Cordero Rivera | Medio ambiente

La estancia de Altos del Rosario, Bolívar

Álvaro Rojano Osorio | Música y folclor

Síguenos

facebook twitter youtube