Opinión

Elecciones regionales: un nuevo pulso entre la paz y la guerra

José Luis Sierra Mendoza

10/03/2015 - 02:20

 

Más de un semestre ha transcurrido después del debate presidencial que ha generado las mayores controversias en el país en los últimos tiempos.

Pese a que tenemos un sistema de salud en Unidad de Cuidados Intensivos (UCI), un sistema educativo perverso que privilegia la cobertura en deterioro de la calidad, un aparato agrícola quebrado, falta de oportunidades laborales en todas las ciudades del país, etc., el  debate se centró puntualmente en defender el proceso de paz, por parte del oficialismo y quienes cerraron filas con la propuesta de ponerle fin al conflicto armado en Colombia, y en atacar tal proceso por parte de la “oposición” ya que al triunfar la paz a estos últimos se les agotaría el discurso en deterioro de su estructura política.

Valido mencionar también como un agravante de la pasada campaña electoral el hecho de que se haya  polarizado el país entre la derecha y la ultra derecha, desdibujando el papel de oposición real que durante mucho tiempo han venido ejerciendo algunos sectores demócratas  al interior del escenario parlamentario.

Yo creería que estás dos fuerzas que ayer estuvieron unidas, hoy se encuentran distantes además de las diferencias profundas valga señalarlo en el tema de la paz, por el hecho de quién termina disfrutando de las mieles del poder, ya que en materia económica estás dos tendencias han agenciado y agencian las mismas políticas neoliberales, de privatizaciones y de tratados de libre comercio mal negociados que han puesto en jaque desde principios de los 90 a nuestros productores  y en consecuencias, el desarrollo nacional, es decir, la coyuntura de la paz ha hecho que sectores políticos de avanzada –demócratas- aplacen las discusiones producto de las diferencias económicas y políticas que pueda tener con este gobierno a fin de permitir que avance el proceso de paz y, por otro lado, para no coincidir con un sector político liderado por quien desmejoró significativamente las condiciones de vida de la clase trabajadora en el país, con quien fue ponente y defensor de la ley 100 causal de que nuestro sistema de salud ponga por año más muertos que el mismo conflicto armado, etc. El uribismo.

Por estos días se empieza a hablar de candidaturas a gobernaciones y alcaldías a lo largo y ancho de la geografía nacional, y aun cuando se crea que este debate que se avecina tiene una dinámica distinta, lo cierto es que se repetirá el pulso entre la paz y la guerra, esto en el entendido de que el proceso de paz termina con un referendo en el cual el pueblo colombiano saldrá a aprobar o desaprobar todo lo que se haya acordado en la mesa de la Habana, razón por la cual cada una de estas dos fuerzas santismo–uribismo saldrán a garantizar el mayor número de gobernaciones, asambleas, alcaldías y concejos para asegurar legitimar o deslegitimar en tal referendo la propuesta de paz o la de guerra, es decir, la paz y la guerra tendrán en este debate próximo un nuevo raund.

Esta situación permite saber hoy cómo se realinderarán las distintas fuerzas en los temas de la gobernación del Cesar y de la alcaldía de Valledupar y otros municipios. Se mantendrá el bloque de Unidad Nacional, con acuerdos de respeto de algunos escenarios naturales de cada uno de los partidos que integran tal unidad y por otro lado el bloque conformado entre el Centro Democrático y una fracción del Partido Conservador. Así quedarán planteadas las apuestas, lo que resta ahora es conocer quiénes serán las fichas.

 

José Luis Sierra “Chilavert”

@sierrajose1979

Sobre el autor

José Luis Sierra Mendoza

José Luis Sierra Mendoza

Visión colectiva

Administrador de Empresas / Doctorando en Administración / Magister en Gerencia de Proyectos / Especialista en Administración Pública, en Gestión Ambiental y en Gestión de Proyectos / Docente universitario.

@JoseLui79192088

0 Comentarios


Escriba aquí su comentario Autorizo el tratamiento de mis datos según el siguiente Aviso de Privacidad.

Le puede interesar

Así nació el Festival

Así nació el Festival

Parecía la puerta de una iglesia, grande y ancha; por ahí ingresó un hombre que no media más de uno sesenta, pero se veía aún má...

Colombia: ¿un país de guerra o paz?

Colombia: ¿un país de guerra o paz?

Desde hace mucho tiempo vengo escuchando la frase «Colombia es un país de contrastes» y, cuando me senté a escribir este texto, l...

Martín enguayabao

Martín enguayabao

Definitivamente, en Colombia ocurren, o más bien se sostienen, cosas inverosímiles. Gabo valiéndose de su portentosa imaginación ...

Por sapos

Por sapos

  No hay nada más peligroso que los violentos en el poder, sin importar la vertiente a la cual pertenezcan, porque, al final, el da...

Carta al Decano de la Facultad de Bellas Artes de Valledupar

Carta al Decano de la Facultad de Bellas Artes de Valledupar

Si el artista es el mayor representante de un país o una cultura, el Estado tiene la obligación de fomentar, a través de la educa...

Lo más leído

La política, el bogotazo y la muerte de la esperanza

Carlos Alberto Salinas Sastre | Historia

Los designios del tiempo en la lente de Nereo

Brayan Buelvas Cervantes | Fotografía

El cine y la defensa de la naturaleza

Enrique Martínez-Salanova | Cine

La calumnia y el chisme: inspiración de nuestros juglares

Luis Carlos Guerra Ávila | Música y folclor

El vallenato epistolar

Jorge Ignacio Garnica | Música y folclor

El acordeón como ética del rostro: Máximo Jiménez en clave levinasiana

Ramiro Elías Álvarez Mercado | Música y folclor

La locura tiene cara de presidente estadounidense

Johari Gautier Carmona | Opinión

Síguenos

facebook twitter youtube

Enlaces recomendados