Opinión

Minas antipersonas, la muralla china del terrorismo en Colombia

Eber Patiño Ruiz

01/04/2015 - 05:45

 

Los grupos terroristas de las Farc y el ELN han sembrado el terror y el dolor en los campos colombianos. Si toda la fuerza y el empeño que hacen para sembrar estas minas lo usaran para sembrar arroz, café, cacao, reforestar las cuentas hidrográficas, ayudar al pueblo que dicen defender, trabajar con los campesinos, ayudar a construir puentes veredales, y servir de guardabosques en las reservas indígenas, seguramente este país sería un verdadero modelo de convivencia ciudadana para el resto del mundo.

Pero la verdad es otra, con amargas experiencias para los más vulnerables que son la población rural, quienes tienen que vivir con la zozobra de la persecución de los grupos alzados en armas de este país.

Cientos de soldados y policías; niños, ancianos y hasta animales domésticos dieron un paso en falso y los resultados fueron catastróficos. Las minas antipersonas se convirtieron en la mejor arma de persuasión de la guerrilla; un muro invisible tiene acorralados a varios departamentos como: Antioquia, Córdoba, Bolívar, los Santanderes, Arauca, Casanare, Tolima, Meta, Huila, Cauca, etc.

Una barrera impenetrable peor que el desaparecido muro de Berlín en Alemania. Una muralla que destruye vidas cada vez que alguien sin saber sobrepasa estos límites –que ni la misma guerrilla puede decir con certeza o con la guía de un mapa donde están ubicadas estas minas–, y las razones son obvias. Primero porque quien las sembró hace años ya está muerto, o no está en la región debido a la vida nómada de los campamentos; segundo porque en su afán de huir de la presión del ejército, los guerrilleros simplemente soltaron los artefactos dejándolos a merced del que los pisara, y las otras que no se activaron, con el pasar del tiempo la maleza se encargó de cubrirlas pero siguen activas.

Desminar el país, según un grupo de expertos noruegos que trabaja para la ONU, puede durar de diez a quince años, utilizando equipos de rastreo de última tecnología. Pero en ese lapso de tiempo, muchos soldados de la patria morirán y otro tanto número de campesinos correrán la misma suerte.

Esta es una verdadera muralla china de miles de kilómetros cuadrados que tiene Colombia, sin saber a ciencia cierta cuántas minas hay sembradas que se pueden ubicar y rastrear y otro tanto de las que estás desperdigadas por doquier en las montañas, que ya no son simples santuarios de fauna y flora como nos ven los naturalistas extranjeros, sino lugares peligrosos y llenos de artefactos que están diseñados para dañar todo lo que esté a sus alrededor.

Saber al dedillo el costo de la tragedia de las minas antipersonas es muy difícil porque las cifras oficiales del gobierno no son ciertas y son manipuladas para no evidenciar la verdadera tragedia de la situación, mostrando solo balances a vuelo de pájaro para opacar la verdad del desangre de las tropas y los civiles.

La propuesta de desminado, claro que debe ser aplaudida por todos, pero tiene sus reparos en la manera como se va a ejecutar. Esto implica meterse en los territorios que son el santuario y la casa de la guerrilla y, por ahora, no están dispuestos a dejar que se les metan al racho como se dice coloquialmente.

La voluntad es buena pero la ejecución sigue muy enredada y con el agravante de los años que demora hacer el trabajo de limpieza y barrido de las minas y el peligro inminente al que están expuestos la fuerza pública y los civiles.

Con ese tema del desminado nos van a enredar varias semanas, dejando a un lado otros temas importantes y servirá como cortina para tapar los otros sucesos que están pasando en nuestro país como el paro de camioneros, la vergüenza de magistrados que tenemos en las altas cortes, el precio del dólar, el precio del petróleo etc.

Y para recordar en la historia la entrega de las armas por parte del M 19 que también es noticia, pero esa muestra de entrega de armas no le suena mucho a las guerrillas colombianas, máxime cuando su ideario político se diluyó en el tiempo y ahora son otros los intereses que priman en su estructura como el narcotráfico, el secuestro, la extorsión, la minería ilegal, etc.

Falta mucho para que esa muralla deje de existir y se pueda ver otro horizonte, porque mientras haya en los campos colombianos miles de minas antipersonas solo habrá nubarrones con amenaza de tempestad.

 

Eber Patiño

@Eber01

Sobre el autor

Eber Patiño Ruiz

Eber Patiño Ruiz

Hablemos de…

Eber Alonso Patiño Ruiz es comunicador social, periodista de la Universidad Católica del Norte Sede Medellin, Antioquia. Su gran pasión es la radio y la escritura. Tiene dos novelas terminadas y una en camino, un libro de cuentos y otro de historias fantásticas; tres libros de poesía: Huellas, Tiempos y Expresión del alma.

@Eber01

1 Comentarios


juan Carlos Gomez Londoño 01-04-2015 12:50 PM

Es una realidad en nuestro país, que ni el mismo Gobierno quiere enfrentar y permite que los soldados, policías y civiles, basados en el azar deben enfrentar

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