Opinión
La puntería de Uribe
Cuando una personas que han estado ligada a otras por lazos comerciales, políticos o de amistad, caen en manos de la justicia, es común escuchar a su amigo decir que cada quién responde por sus actos, y es verdad, nadie puede responder por las acciones de otro, a no ser que uno participe material o intelectualmente en ello o derive utilidad en la comisión de sus delitos.
Lo mismo se podría decir en los casos de los amigos y socios políticos de cualquier expresidente que a diario caen en manos de la justicia colombiana, envueltos en escándalos de corrupción, parapolítica, otros delitos y faltas graves. No tendría, aparentemente, ninguna culpa el expresidente Uribe por lo que hayan hecho sus amigos y, en efecto, hasta que la justicia no pruebe lo contrario, a este señor no se le puede endilgar ningún delito ya que las culpas son individuales. Hasta ahí la cosa suena bien, pues lo demás son sospechas o certezas que tienen que probarse por parte de la Fiscalía General de la Nación ante la justicia colombiana.
Lo que no deja de dar vueltas en la mente de los críticos y opositores al expresidente es la llamativa coincidencia de que los protagonistas de estos delitos, en un altísimo porcentaje sean amigos o allegados al entorno político del señor Uribe, y es que las cifras hablan por sí solas: los congresistas investigados por la parapolítica son 51 hasta ahora de conocimiento público, de los que 21 renunciaron para ser juzgados por los jueces haciendo una gambeta como la de los futbolistas, huyéndole a la severidad de La Corte Suprema, todos estos congresistas afectos y adeptos al gobierno de Uribe.
Por el otro lado la lista es larga y en ella aparecen involucrados, exministros, políticos, generales, coroneles, sub oficiales, funcionarios de alto nivel, paramilitares, familiares, abogados, testigos, fotógrafos, jueces, fiscales, hackers, curas, en fin toda la gama de profesiones y oficios conocidos en este bello país. En esa policromía de pelajes que conforma el arcoíris delincuencial de esos dos periodos de gobierno hay de todo y para todos los gustos. Sobresalen personajes como Yidis y Teodolindo que fueron sobornados por altos funcionarios del gobierno del ex, para votar por el llamado “artículito” y ante la prebenda burocrática cayeron rendidos y de rodillas yidisando el Congreso de la República donde la mayoría vio “Todo lindo” permitiendo la reelección. De ahí en adelante, todo se vuelve gris, DAS, (Noguera, Peñate, Hurtado), AIS (Uribito, terratenientes, reinas de belleza, Paracos), Reelección (Sabas, Diego, Aranguren, Cuello Baute), por otro lado Job, Tazmania, El hacker, La Coneja, Tom y Jerri y un largo etcétera rematado por El magistrado Pretel.
Nos queda por hacer una analogía absurda. Midas rey de Frigia y poseedor de gran fortuna tenía una desmedida ambición y sostenía que su mayor placer se lo prodigaba el oro, cuentan que lanzaba al aire puñado de monedas para que cayeran sobre él como una lluvia y que un día ante Dionisio, dios de los festejos, le pidió que le concediera el don de que todo lo que tocara se convirtiera en oro. Dionisio se lo concedió llenándolo inicialmente de alegría y placer, pues todo lo que tocaba se convertía en el aurífero metal, hasta que trató de comer y su bocado se convirtió en oro también, luego tocó a su mascota y también se convirtió en el preciado metal, por último, accidentalmente, Zoe su amada hija lo toca y ésta también se convierte en una estatua de oro, entonces lleno de dolor pidió a Dionisio que le volviera a la vida a su hija, éste le puso como condición que perdiera toda su riqueza y se la devolvería a la vida, Midas aceptó y así recuperó la normalidad pero quedó pobre.
Este ex presidente contrario a Midas, parece que todo el que se acercó a su entorno de poder se convirtió en trasgresor de las normas judiciales y éticas, pero no, él no es responsable hasta que no se le pruebe lo contrario y sea vencido en juicio. Lo que sí puedo decir sin temor a equivocarme ni caer en perjurio ni calumnia, es que el ex presidente Uribe tuvo una puntería infalible para dar en diana siempre escogiendo a todos los malos para que le acompañaran en su política y en el gobierno. ¡Qué puntería!
Diógenes Armando Pino Ávila






