Opinión

Embarazo adolescente y sexualidad infantil: una problemática que no espera en Valledupar

José Luis Sierra Mendoza

26/03/2015 - 06:00

 

“La verdadera sexualidad no es el simple acercamiento de los sexos, sino el trabajo creador del hombre y la maternidad de la mujer” (Gregorio Marañón)

Parece que por estos días la perspectiva acerca de la sexualidad es otra muy distinta. Preocupa sobremanera la irresponsabilidad con que asume la juventud vallenata  este importante tema. Es  escandalosa la edad con la que nuestros niños y jóvenes están iniciando sus vidas sexuales, los índices de embarazo adolescente que así lo corroboran son realmente alarmantes: 1952 en 2012; 2000 niñas en 2013 y 2050 en 2014, esto según reporte de la Secretaría de Salud municipal y el HEAD Valledupar.

Es necesario  hacer eco de esta problemática, no podemos permitir que estos índices sigan creciendo en la ciudad, tal y como se muestra en el registro de los últimos 3 años de este fenómeno social. Generalmente, este tipo de embarazos son no deseados, niñas y niños que no están preparados psicológica, emocional y económicamente para asumir esta dura tarea de ser madre y padre respectivamente, lo cual genera como primera medida la deserción de los procesos escolares, como segunda medida toda una problemática de salud pública por ETS enfermedades transmisión sexual, dado el desorden que en este sentido se genera máxime cuando el niño o niña se  cree libre y  autónomo en su sexualidad por el hecho de ser madre o padre, y como tercera el acrecentamiento de los índices de pobreza en la ciudad.

Muchas veces son las mismas condiciones de pobreza y necesidad con que se levantan nuestros infantes, muchas niñas ofrecen sus cuerpos con la ilusión de cambiar las condiciones de pobreza en las que ha vivido, otras veces la falta de cuidado y orientación familiar al respecto, pero también la falta de políticas públicas fuertes, decididas y efectivas a la hora de atacar este sentido problema social.

Es necesaria la articulación familia–escuela–empresa privada–Estado, en la generación de ideas y estrategias que permitan contrarrestar la problemática que nos ocupa a objeto de desestimular el embarazo infantil y adolescente, pero también evitar que nuestros menores inicien su vida sexual de manera prematura. Más compromiso por parte de los jefes de la primera célula de la sociedad –la familia- atención permanente a sus hijos, transmisión de buenos principios y valores éticos y morales que promuevan el respeto y cuidado de la vida y cuerpo como ente sagrado.

Una mejor orientación desde la escuela con profesionales idóneos que le apuesten con mayor énfasis a la valoración del ser y al manejo responsable del cuerpo, que al manejo seguro y responsable de la sexualidad, es decir, que primeramente se le haga reflexionar al muchacho acerca de cuándo está realmente preparado para la sexualidad, y no solo explicarle las modalidades de cuidado y cada uno de los anticonceptivos habidos y por haber, que a mi juicio es una autorización soterrada para que el menor inicie su vida sexual, pero aclaro que si hay que hacerlo, pero no es lo más importante, lo realmente importante es evitar tal exploración temprana de la sexualidad. La empresa privada como responsabilidad social empresarial podría apoyar con charlas, campañas, conferencias, etc.

En los distintos barrios de la ciudad sobre todo donde hay mayor manifestación del problema en mención. El estado, además de estimular todo lo dicho, debe hacer que los niños se enamoren y vean la educación como ese verdadero  vehículo capaz de reducir las desigualdades sociales; jornada única con colegios dignos y agradables, con docentes capacitados y estimulados para dar lo mejor de sí.

Mayor inversión en el apalancamiento de procesos culturales, folclóricos y deportivos capaces de seducir y atrapar a nuestros infantes, entretenerlo y proyectarlos en escenarios de competencia que les permitan identificar camino al éxito, cerrándoles el tortuoso paso a la pobreza que les augura un embarazo adolescente y peor aún una o unas ETS. Cuidemos de nuestros niños y asegurémosles el mejor futuro posible.

 

José Luis Sierra Mendoza

@sierrajose1979

Sobre el autor

José Luis Sierra Mendoza

José Luis Sierra Mendoza

Visión colectiva

Administrador de Empresas / Doctorando en Administración / Magister en Gerencia de Proyectos / Especialista en Administración Pública, en Gestión Ambiental y en Gestión de Proyectos / Docente universitario.

@JoseLui79192088

0 Comentarios


Escriba aquí su comentario Autorizo el tratamiento de mis datos según el siguiente Aviso de Privacidad.

Le puede interesar

La fiebre no está en las sábanas

La fiebre no está en las sábanas

En Bogotá, a escaso mes y medio de posesionado el alcalde Peñaloza, poco a poco van creciendo las protestas. Lo han hecho los vende...

Como decimos una cosa, decimos otra

Como decimos una cosa, decimos otra

Pasada una semana de la trascendental jornada democrática, donde los colombianos decidieron no refrendar los acuerdos adelantados en...

El avenazo

El avenazo

  Es una de sus apetencias insustituibles, desde que lo conozco, las prefiere en cualquier consideración, a partir de lo cual, fue c...

¿Colombia oprimía y explotaba a Panamá?

¿Colombia oprimía y explotaba a Panamá?

Para justificar los vergonzosos acontecimientos del 3 de noviembre de 1903, los defensores de la leyenda dorada y de la versión ecléc...

No todos los saludos valen tanto

No todos los saludos valen tanto

En la pasada entrega de la revista Semana, el polémico y controvertido hombre de la farándula vallenata Álvaro Álvarez –más cono...

Lo más leído

¿Cuál es la función del arte?

Gemma E. Ajenjo Rodríguez | Artes plásticas

La política, el bogotazo y la muerte de la esperanza

Carlos Alberto Salinas Sastre | Historia

Aproximación a la definición del Arte

Eduardo Vásquez | Artes plásticas

Los designios del tiempo en la lente de Nereo

Brayan Buelvas Cervantes | Fotografía

El cine y la defensa de la naturaleza

Enrique Martínez-Salanova | Cine

La calumnia y el chisme: inspiración de nuestros juglares

Luis Carlos Guerra Ávila | Música y folclor

El arte de saludar en el vallenato: historia y evolución

Luis Carlos Guerra Ávila | Música y folclor

El vallenato epistolar

Jorge Ignacio Garnica | Música y folclor

El acordeón como ética del rostro: Máximo Jiménez en clave levinasiana

Ramiro Elías Álvarez Mercado | Música y folclor

Síguenos

facebook twitter youtube

Enlaces recomendados