Opinión

El circo de los tres colores

Wladimir Pino Sanjur

06/04/2015 - 06:30

 

El Circo de Fernando Botero

Luego de meditar mucho sobre la actualidad del país, concluí que Colombia necesita una nueva refundación. Un nuevo grito de emancipación, ello no quiere decir que necesitemos una nueva clase política, pues contamos con dirigentes laboriosos, ciudadanos sin macula moral, que nos han venido gobernando bien desde tiempos inmemoriales.

Nuestros problemas han estado en que no hemos podido unificar todas estas mentes prodigiosas en un solo equipo que vele por los intereses del país. Se me ocurre proponerle a Paloma Valencia y María Fernanda Cabal, (Las mismas aburristas, una que se alegró de la muerte de Gabo y la otra  que pide dividir al Cauca), que presenten un proyecto de acto legislativo como bancada y se apruebe un nuevo Frente Nacional.

Bajo la ilusión que se apruebe esta descabellada y necesaria propuesta, dejo volar mi imaginación y pienso en algunos nombres que nos pueden ayudar a construir lo que queremos y deseamos; para ello sería necesario un presidente, con cualidades de demócrata, sinónimo de libertades y de respeto al ciudadano, pero también un ser humano con el don de la autoridad y el orden. Entonces, se me presenta la figura de Andrés Pastrana Arango, si el mismo del Caguán, creo que el país necesita un Caguán desde Punta Gallina hasta la Quebrada de San Antonio  y desde la piedra del Cucuy hasta el Cabo Manglares, donde reinen las libertades, bajo la vigilancia y la garantía del Estado, donde los conflictos se dialoguen, y la traición sea castigada con silla vacía.

Que la fuerza pública esté bajo el mando de los cuatro arcángeles del respeto de los derechos Humanos: Santos Juan Manuel comandando el ejército, Álvaro Uribe la fuerza armada, Jorge Noguera la fuerza aérea y María del Pilar Hurtado la policía;  con ello reduciríamos el índice de homicidios, la violencia cesaría y los órganos de inteligencia respetarían la intimidad, vida y honra de los ciudadanos.

El campo debe ser el protagonista de esta nueva etapa del país, debe existir una reivindicación al campesino, para ello necesitaríamos un Andrés Felipe Arias de vuelta al Ministerio de Agricultura, para que reparta subsidios a granel, sin discriminar estratos, entonces veremos a empresarios y ex señoritas Colombia cultivando la tierra en un acto de humildad.

En el Ministerio del Trabajo estará Gustavo Petro Urrego, calmando las masas sindicales desde el Balcón de Liévano, con sus discursos anti capitalistas, se le otorgara salario de senadores a los vigilantes, de magistrados a los docentes y de moto taxistas a los dueños de Transmilenio, para de esta forma construir una nueva clase social, rompiendo el equilibrio burgués.

Antanas Mockus manejaría las relaciones exteriores del País, en caso de conflicto con Venezuela, aplicará la famosa gota contra la violencia y le sacará tarjeta roja al que viole el código del buen ciudadano. Con payasos y mimos custodiaremos las fronteras, imponiendo sanciones educativas a los E.E.U.U. principales violadores de la soberanía nacional.

El magistrado Pretell y el jurisconsulto Abelardo de la Espriella se encargarán de elaborar un plan educativo con énfasis en ética y valores, para formar la nueva sociedad Colombiana. La Gata, los Hijos de Uribe y David Murcia Guzmán se encargarían de la cartera de Hacienda generando un nuevo sistema de captación de dinero per cápita, que le dé al colombiano la posibilidad  de ahorro a nivel inmediato.

El procurador Ordoñez, haciendo uso de la puerta giratoria para llegar a la presidencia de la Corte Constitucional, empleará la moral para que garantice la diversidad, la igualdad y los derechos de la comunidad LGTBI  y la Pastora Piraquive (La del Mira) dirigirá el Ministerio Público para evitar que personas con mal formaciones morales entren a ejercer funciones estatales.

Samper será el Ministro de Justicia para evitar que los elefantes entren a la rama encargada del equilibrio de derechos.

Este nuevo país se llamara el Circo de los Tres Colores.

 

Wladimir Pino Sanjur

0 Comentarios


Escriba aquí su comentario

Le puede interesar

Apartados de la naturaleza

Apartados de la naturaleza

  Al momento de sentarme a escribir la presente nota han transcurrido 72 horas desde que mi pueblo y otros 14 municipios del sur de...

Volvieron los acordeoneros

Volvieron los acordeoneros

Sin el menor asomo de dudas, el acordeón fue el instrumento que le cambió la vida a la región donde nací, y precisamente, aquellos ...

Los créditos FEDESCESAR y el problema del acceso a la Universidad Popular del Cesar

Los créditos FEDESCESAR y el problema del acceso a la Universidad Popular del Cesar

Por estos días, en la comunidad académica de la UPC, se vive una polémica alrededor del otorgamiento de los créditos condonables de...

Miguel Chinchía “El Mujerero”

Miguel Chinchía “El Mujerero”

Ocho años han transcurrido desde la desaparición física de Miguel Chinchía Araújo, pero es de los pocos cuyo recuerdo se acrecient...

¿Qué es un vallenato clásico?

¿Qué es un vallenato clásico?

Algunos al escuchar un vallenato que les gusta suelen afirmar que es un clásico. Otros cuando escuchan un vallenato de aquellos que ...

Lo más leído

El cine y la defensa de la naturaleza

Enrique Martínez-Salanova | Cine

Arborización urbana y calidad de vida: una relación inevitable

Isabel Reyes Avilés y Juan José Gutiérrez Chaparro | Medio ambiente

La agricultura urbana en Colombia

Redacción | Medio ambiente

La varita de caña y su historia, un episodio de la vida real

Álvaro Rojano Osorio | Música y folclor

Una señora Patillalera formó en el Valle una gritería

Juan Rincón Vanegas | Música y folclor

El reloj del Tío Tomás

Diógenes Armando Pino Ávila | Opinión

Pa la Matecaña nos fuimos: anécdotas de juglarías (Parte I)

Alfonso Osorio Simahán | Música y folclor

Síguenos

facebook twitter youtube

Enlaces recomendados