Opinión

Ahora los malos somos nosotros

Jorge Nain Ruiz

12/06/2015 - 05:20

 

Ahora que algunos hijos de Diomedes han otorgado poder a abogados para que demanden a las empresas e instituciones públicas y privadas que -de una u otra manera- atentan contra los derechos, el buen nombre y la memoria de su padre, mostrando los excesos y excentricidades que giraron alrededor de su vida y obra,  pero además a raíz de la imagen que la programadora de televisión RCN ha mostrado a los televidentes colombianos del hombre del Caribe, especialmente del músico vallenato, me he puesto a reflexionar sobre si esa es realmente nuestra idiosincrasia.

Debo confesar que a muchos de nosotros, los hombres oriundos de esa hermosa región de Colombia, también nos ha afectado directamente la mala imagen que a diario muestran del artista vallenato. Hoy veo cómo muchas mujeres nos señalan y tildan de ser iguales o parecidos al Diomedes que le están mostrando al país por los medios masivos y peor a aquellos que también ostentamos la condición de músicos vallenatos, nos abuchean, discriminan y tratan de ofender, con expresiones como: “Tú eres otro Diomedes”.

No niego que en nuestra música vallenata han existido los antihéroes, lo cual ha ocurrido en todos los géneros musicales y artísticos del mundo entero, sin necesidad de que entre a enumerarlos ni a señalarlos, pero de ahí a que nosotros los músicos vallenatos seamos la peor escoria de la humanidad, hay mucho trecho.  

Me he preguntado y cuándo será que van o mostrar la imagen del músico vallenato aquel elegante en su vestir, ejemplo para la sociedad, caballero y respetuoso con las mujeres ¿o acaso no han existido y aún conviven entre nosotros?

Aquellos que logramos tratar y conocer a Alejandro Durán Díaz, Abel Antonio Villa, Calixto Ochoa Campo, por solo mencionar algunos de esa generación, pero también de la siguiente Alfredo Gutiérrez Vital, Gustavo Gutiérrez Cabello, Rafael Orozco Maestre, pero sin ir tan lejos, caballeros de ahora como Carlos Vives, Peter Manjarres, Wilfran Castillo y cientos o miles de hombres músicos vallenatos que nos enorgullecen con su don de gentes.

También es entendible que los medios amarillistas de nuestro tiempo lo único que pretendan sea mostrar lo malo del ser humano para despertar el morbo que todos llevamos dentro y obtener el rating que les produce a su vez la rentabilidad económica tan anhelada en esta mercantilista sociedad moderna, y si ya se saciaron con la violencia y extravagancia de los carteles del narcotráfico del siglo pasado y las ofensas de género y sexistas sobre las prepagos, pues ahora somos los músicos vallenatos a quienes nos tocó el turno. Qué tristeza.

 

Jorge Nain Ruiz

@JorgeNainRuiz 

Sobre el autor

Jorge Nain Ruiz

Jorge Nain Ruiz

Vallenateando

Jorge Nain Ruíz. Abogado. Especializado en derecho Administrativo, enamorado del folclor Vallenato, cantautor del mismo. Esta columna busca acercarnos a una visión didáctica sobre la cultura, el folclore y especialmente la música vallenata. Ponemos un granito de arena para que la música más hermosa del mundo pueda ser analizada, estudiada y comprendida.

@jorgenainruiz

0 Comentarios


Escriba aquí su comentario Autorizo el tratamiento de mis datos según el siguiente Aviso de Privacidad.

Te puede interesar

“Francisco el Hombre” rinde homenaje a Jorge Oñate

“Francisco el Hombre” rinde homenaje a Jorge Oñate

El pasado 16 de Febrero se realizó en Bogotá el lanzamiento y la eliminatoria de la novena edición del Festival Francisco el Hombre de...

Nuevas generaciones: ¿Transformación o continuidad?

Nuevas generaciones: ¿Transformación o continuidad?

“El objetivo principal de la educación es crear personas capaces de hacer cosas nuevas, y no simplemente repetir lo que otras...

El papel que deben cumplir los Festivales Vallenatos

El papel que deben cumplir los Festivales Vallenatos

El pasado fin de semana participé de forma activa en el Festival de Canciones Samuel Martínez, celebrado en el corregimiento de La...

Dígales… que coman mierda

Dígales… que coman mierda

El día que mi compadre Rodrigo Hernández se presentó a mi casa con la orden de trabajo, firmada por el Secretario de Educación...

Así se ve Córdoba

Así se ve Córdoba

En cualquier instancia, Córdoba seduce con un encanto singular, como me sedujo a mí, un sucreño de nacimiento, y como seguramente...