Opinión

Editorial: ¿Cómo hacer de Valledupar una ciudad verde?

Redacción

03/08/2015 - 06:30

 

Editorial: ¿Cómo hacer de Valledupar una ciudad verde?

Las voces críticas acerca del crecimiento acelerado y desorganizado de la ciudad de Valledupar –y una gran parte de las grandes ciudades de la costa Caribe-, consecuencia de una euforia en el sector de la construcción, se han hecho notar en los últimos años.

Es cierto que existe una alta demanda de vivienda en esta zona del país por cuestiones históricas del conflicto armado y las nuevas perspectivas económicas, pero esta realidad no puede ignorar -o alejarse de- un componente esencial para el bienestar y el desarrollo completo: la ecología y la sostenibilidad.  

El color gris del cemento, como lo ha podido subrayar una publicación en PanoramaCultural.com.co, es también el espejismo de un crecimiento apresurado y deshumanizado que debe replantearse y redirigirse hacia horizontes más amigables.

La cuestión de fondo es: ¿Cómo hacer que Valledupar vuelva a ser esa ciudad verde y amigable de antaño sin impedir el desarrollo de viviendas? La pregunta requiere un análisis de fondo, pero sobre todo respuestas concretas, visión urbanística y voluntad política.

En numerosos artículos se ha denunciado la falta de autoridad pero también la lenta respuesta y el control ausente de entidades como Corpocesar que difícilmente actúan ante arboricidios, venta de animales en riesgo de extinción, desvíos en el río Guatapuri, o irregularidades en el control de los parques. Este es, definitivamente, un punto a resolver de entrada, así como la necesidad de establecer una clara lista de multas y penas por cada infracción cometida.  

En PanoramaCultural.com.co publicamos un artículo que señalaba un crimen ambiental acaecido en las inmediaciones de Valledupar con el desastroso incendio de bosques secos primarios y de una fauna única en la región. Este tipo de tragedia ambiental –en este caso, largamente anticipadas a través de denuncias y derechos de petición– ilustró el vacío que existe en el terreno pese a la existencia de leyes preventivas.

Pero también es importante destacar que, más allá del control y la autoridad, la esencia verde de una ciudad se recupera a través de un nuevo paradigma y de una planeación urbanística que nace de una visión y de la valoración del medio ambiente.

La planeación sugiere pensar en zonas verdes, es decir pulmones en los que domina la vegetación y donde los ciudadanos pueden pasar una tarde o un día entero. Obviamente, estos espacios no deben encontrarse en la periferia sino llegar hasta el centro y pueden ser el punto de partida para políticas de Cultura ciudadana en las que se explica la necesidad de cuidar los espacios, respetar el otro y optar por hábitos sanos.  

Por otro lado, el columnista Diego Andrés Miranda ha expresado a lo largo de sus diferentes análisis la necesidad de adueñarse de las leyes para regular, por ejemplo, el uso del agua, los residuos y los basureros, el reciclaje de las llantas, etc…, estas son áreas en las que las ciudades deben actuar con firmeza. 

Finalmente, algunos ciudadanos, desde sus sueños y proyectos individuales, generan iniciativas que deben ser aprovechadas y visibilizadas a nivel de ciudad y de departamento (quizás con la creación de una secretaría de medio ambiente). Debemos destacar el caso de la reserva Tananeos que desarrolló entre Valledupar y Manaure un seminario práctico promoviendo la bio-construcción con el fin de sensibilizar constructores y arquitectos de la región.

Es falso pensar que un proyecto de ciudad verde requiere muchos recursos. Sólo se precisa amor por el entorno y pensar en grande.

 

PanoramaCultural.com.co

   

1 Comentarios


aurora elena montes 12-08-2015 05:54 PM

Aquì en Valledupar se construyen parques de cemento y màs cemento, el verde no aparece ni en las maquetas. Se necesita de manera urgente varios espacios verdes dentro de la ciudad, no deben tener canchas ni juegos, sòlo el verde de la naturaleza, algunas bancas y muchos trinos de hermosas aves que nos permitan respirar un mejor aire, nos relajen y permitan descansar un poco de las terribles temperaturas que se sienten en la ciudad. Pero no hay voluntad polìtica para hacerlo, a los dirigentes lo que menos le interesa es el ambiente y la cultura. El ùnico parque verde que se tiene es el de los algarrobillos y ya lo van a intervenir para echarle cemento, que tristeza tan infinita.

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