Opinión

Ambigüedades de la política

Eber Patiño Ruiz

26/10/2015 - 05:50

 

Estas son una serie de preguntas que se deberían hacer a los aspirantes a cargos públicos de elección popular. Muchas de las respuestas darían para hacer un debate sobre si es menester primero tener las competencias para ejercer el cargo al que aspira o es una pesca en rio revuelto por si de pronto en el camino tengo suerte y llego al poder.

1-. ¿Por qué aspira a un cargo público?

2-. ¿Qué lo motiva a representar a una comunidad en la función pública?

3-. ¿Está preparado moral, física e intelectualmente para este cargo?

4-. ¿Tiene la experiencia y la idoneidad para ejercer poder?

5-. ¿Es un verdadero líder social?

6-. ¿Tiene vocación de servicio o se quiere servir de la política?

7-. ¿Quiénes pueden dar fe de sus acciones?

8-. ¿Es usted un verdadero ejemplo a imitar en la sociedad?

9-. ¿Por qué cree que puede ayudar a la gente por medio de la política?

10-. ¿Tiene cómo financiar la campaña?

11-. ¿Quiénes son sus aliados políticos?

12-. ¿Conoce el recorrido de sus líderes políticos?

13-. ¿Está seguro que puede ser autónomo en las decisiones que tome como funcionario público?

14-. ¿Qué tanta verdad y que tanta mentira hay en sus propuestas de gobierno?

15-. ¿Reconoce sus defectos y sus virtudes

16-. ¿Sabe cuáles son sus deberes y derechos como ciudadano?

17-. ¿En política tiene amigos o aliados?

18-. ¿Conoce la filosofía de su partido político o solo buscó un aval?

19-. ¿Es usted un hombre en quien se puede confiar?

20-. ¿Le teme a la derrota?

21-. ¿Cómo va a manejar la soberbia y el orgullo que da el poder?

22-. ¿La política se maneja con humildad, o con el ego del gobernante?

23-. ¿Si el pueblo lo elige qué cree que pueda pasar dentro de cuatros años al terminar su mandato?

24-. ¿Tiene enemigos y por qué?

25-. ¿Es usted enemigo de alguien?

26-. El pueblo percibe a los políticos como corruptos. ¿Qué piensa de la corrupción política?

27-. ¿Está usted dentro de este grupo de corruptos?

28-. ¿Cómo va a combatir la corrupción en su administración?

29-. Toda campaña política tiene un lado oscuro ¿Cuál es su lado oscuro?

30-. El pueblo percibe a los políticos como mentirosos ¿está usted dentro de este grupo?

31-. ¿Ya sabe cuál será su equipo de trabajo en la administración o está a la espera que le impongan las cuotas políticas?

32-. No solo es caminar por las calles y saludar la gente ¿conoce realmente las necesidades de su comunidad?

33-. Con deudas altas y vigencias futuras ya comprometidas: ¿cree que realmente pueda cumplir con su plan de gobierno?

34-. ¿Cree que la política es un escampadero de fracasados que ven en lo público una oportunidad para salir de los problemas económicos y robarse el dinero de los contribuyentes?

35-. ¿Cree usted en los políticos?

Son apenas unas cuantas preguntas, que dejarían muy mal parados a la gran mayoría de aspirantes a un cargo público por voto popular. Muchos de ellos no están preparados para gobernar, ni moral, ni académicamente, no tienen ni media idea de lo que es la función pública, con el agravante que no les interesa aprender más allá de las prebendas y los chanchullos por debajo cuerda, para después salir a la luz pública que le debemos pleitesía por el puente o la carretera que construyó.

Hay que recordar que, como pueblo, somos la base de la democracia, los que elegimos y no los subyugados de quienes elegimos. Todo el trabajo y la gestión que desarrolle un gobernante es su trabajo como representante del pueblo y no a título personal que hace las obras que la misma comunidad necesita.

Esas es la cantaleta que se escucha en campaña:

“Yo hice; yo construí; yo traje; yo puse; yo quité; yo combatí; yo luché”, etc.

Esa ambigüedad política, de hacerse elegir del pueblo como los salvadores y luchadores por las causas sociales, en favor de los más desprotegidos, para después decir, que son ellos los amos y dueños de las regiones, donde no se puede mover un dedo, sin el consentimiento del señor cacique político, que no es más que un aprovechado y usurpador de la voluntad del pueblo, que lo amedranta y combate como si fuera el peor enemigo.

Ya es muy tarde para hacer estas preguntas, pero dentro de dos años volverá a sonar el sonajero de la politiquería barata y corrupta para aspirar a la presidencia, Senado y Cámara y ya tendremos un cuestionario listo, para emprender el debate.

Ya sabemos de antemano la mayoría de las respuestas, puras mentiras acompañadas de un discurso insuflado de amor al pueblo, pero la verdad es otra.

Esas son las ambigüedades de la política, no ganan las buenas ideas, sino los malos interés de unos cuantos que tienen el poder para callar al que se atraviese en el camino.

Esa es la democracia que se ejerce en nuestro país.

 

Eber Patiño Ruiz

Sobre el autor

Eber Patiño Ruiz

Eber Patiño Ruiz

Hablemos de…

Eber Alonso Patiño Ruiz es comunicador social, periodista de la Universidad Católica del Norte Sede Medellin, Antioquia. Su gran pasión es la radio y la escritura. Tiene dos novelas terminadas y una en camino, un libro de cuentos y otro de historias fantásticas; tres libros de poesía: Huellas, Tiempos y Expresión del alma.

@Eber01

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