Opinión

El Galeón San José

Diógenes Armando Pino Sanjur

14/12/2015 - 06:30

 

El Galeón San José / Foto: ElPaís.com

Cuenta la historia que el Galeón San José era un emblemático barco de la flota española, que por su poderío ofensivo era utilizado para transportar la mayor parte de mercancías que eran usurpadas en el nuevo reino. Por ello, en 1.708, después de una larga discusión sobre si era seguro o no hacerlo, deciden zarpar desde Portobelo hacia Cartagena cargados de una gran cantidad de oro, plata y otros objetos preciosos.

Pero muy a pesar del poderío defensivo del San José y que era acompañado por 16 barcos entre los que se encontraban las naves militares San Joaquín y Santa Cruz, fueron emboscados por la armada inglesa cerca a las costas de Cartagena, liderada por el capitán Charles Wager a bordo del navío Kingston.

El propósito de los ingleses era apropiarse del Galeón para apoderarse del valioso y preciado cargamento, pero después de un fuerte intercambio de fuego, el Galeón San José naufraga al fondo del océano debido a una explosión sufrida en su interior.

A partir de ese momento histórico se propagó la historia, leyenda y mito de la carga que llevaba en su interior el Galeón San José la cual calculan en la actualidad en unos 4.600 millones de euros, por eso muchas empresas y buscadores de tesoros intentaron sacar de las profundidades del mar el tesoro del San José, inclusive por medios judiciales buscaron la manera de apropiarse de este cargamento como fue el caso de la empresa Sea Search Armada (SSA) quien reclamó los derechos del cargamento, pero una corte de Washington declaró la propiedad al Estado Colombiano.

El presidente Santos sorprendió al mundo con el anuncio del hallazgo del galeón San José el 27 de Noviembre por investigadores del Instituto Colombiano de Antropología e Historia (ICANH), personal de la Armada colombiana y de Dirección Marítima colombiana (DIMAR), con este anuncio renació la disputa por los tesoros del San José, la Sea Search Armada (SSA) interpuso recurso de apelación contra la decisión de la corte de Washington para que le sean entregado la mitad del tesoro hallado. El Estado colombiano está confiado de que este recurso no procederá y la SSA no obtendrá ninguna parte del tesoro, toda vez que el galeón fue hallado en otras coordenadas diferentes a las suministradas por la empresa buscadora de tesoro.

Por otro lado, España aduce a los derechos de propiedad de los tesoros del galeón San José, para ello invoca los acuerdos de la UNESCO sobre la protección del patrimonio subacuático y el reconocimiento de la propiedad por ser un barco de estado, lo que implica la titularidad de la propiedad de la bandera de la Armada que porta el Barco; Colombia debe estar segura y tranquila puesto que el Estado colombiano no ha suscrito estos acuerdos, por consiguiente no está obligado a cumplirlos.

Así las cosas se denota el descaro, desvergüenza y cinismo del gobierno español al amenazar al Estado Colombiano con llevarlo a los estrados internacionales, donde debería ser Colombia quien los demande por los crímenes de nuestros indígenas, los saqueos y la destrucción de nuestras riquezas y patrimonio histórico.

Por eso invito a todos los colombianos que defendamos el Tesoro del Galeón San José, porque es patrimonio de nuestra tierra y de nuestros antepasados, basta ya, que en pleno siglo XXI permitamos que España siga saqueando nuestras riquezas y pisotee nuestra dignidad.

 

Diógenes Armando Pino Sanjur 

Sobre el autor

Diógenes Armando Pino Sanjur

Diógenes Armando Pino Sanjur

Tamalamequeando

Diógenes Armando Pino Sanjur, más conocido como May Francisco, nació el 24 de junio de 1976 en un pueblo mágico lleno de historia, cultura y leyendas situado en la margen derecha del Río Magdalena llamado Tamalameque. Hijo de los docentes Diógenes Armando Pino Ávila y Petrona Sanjur De Pino, tiene 2 hijos, May Francisco y Diógenes Miguel, los cuales son su gran amor, alegría, motor y mayor orgullo. Abogado de Profesión, despertó su interés con la escritura de su padre quien es escritor e historiador, se declara un enamorado de su pueblo, de su cultura (la tambora) y apasionado por la política como arte de servir.

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