Opinión

Los fenómenos que atacan a Colombia

Eber Patiño Ruiz

28/01/2016 - 13:40

 

Nuestro país enfrenta en estos momentos una situación difícil y preocupante que da la sensación de estar llegando al fondo del pozo. Y no es para menos la preocupación, no es que en los vecinos países estén en el paraíso ni mucho menos, solo que en este momento parece que todos los males llegan uno seguido del otro.

Los llamamos “fenómenos” porque son muchos al tiempo. No tenemos espacio para asimilar uno y al día siguiente llega el otro, y a la otra semana surge otro más grave que los anteriores y ese desequilibrio es lo que estamos viviendo los colombianos. Esta reacción en cadena es lo que llama la atención y a muchos nos quita el sueño.

1. La caída en los precios del petróleo

Nunca antes en la historia reciente del país, el precio del petróleo había llegado a estos extremos, por debajo de los 30 dólares, el verdadero problema de esta situación es que pese a estar barato el barril de petróleo, la gasolina no baja ni a palo, sigue al precio del 2015 para una referencia de $ 7850 pesos según los cupos para cada ciudad, que puede llegar hasta los $ 8000 pesos o más.

Una situación que no se compadece con el bolsillo de los colombianos mientras que en otros países productores como México y EEUU la gasolina rebajo hasta dos dólares el galón, en nuestro país las fórmula es a la inversa, en vez de bajar, sube de precio.

En el mes de octubre el gobierno anunció la disminución de $ 104 pesos por galón de gasolina, pero al iniciar el año 2016 lo aumentó a $ 80 pesos y el precio del petróleo bajando aún más. Ese si es un fenómeno extraño y difícil de entender en nuestro país.

2. Dólar por las nubes

El precio del dólar es otro fenómeno que tiene a todos los analistas económicos con los nervios de punta y en nuestro país, la afectación es directa con una deuda externa en dólares que hoy es más alta y, por ende, los pagos por intereses son más altos, en contravía del desarrollo, pues por cada dólar pagado en deuda, se deja de invertir en la nación, y eso representa más pobreza y atraso, con esas condiciones no tenemos las mínimas esperanzas de salir adelante y ser competitivos como así nos lo han hecho creer nuestros gobernantes, que estamos a la altura de las grandes ciudades industriales, cuando dependemos de las exportaciones a EEUU y con el tratado de libre comercio, se abrió más la herida, porque es más lo que ellos nos venden casi que a imposición, que lo que Colombia les vende a regañadientes y condicionados a su moneda local, frente a un peso colombiano aún más devaluado.

Ese es un fenómeno extraño, que acata a nuestro país, los gringos se enriquecen con sus productos exportados a Colombia, y los empresarios nuestros pierden competitividad frente a un dolor caro, situación que desmotiva la industria y la inversión, porque al depender de materias primas extranjeras los costos de producción son muy altos, y no pueden transformar esas materias primas en productos baratos para ser consumidos por los colombianos y de paso, los altos impuestos que tienen que pagar las empresas, las tienen al borde de la quiebra, que muchas ya han emigrado a México como: Mondelez (chiclets Adams), Icollantas – Michelin, Farmacéutica Bayer, CCA Mazda etc.  La devaluación del peso frente al dólar, las llevó a tomar esta drástica medida, dejando miles de desempleados en toda la cadena de producción en el país.

3. El fenómeno del Niño

El fenómeno del Niño no es una novedad, pero cada ciclo es más fuerte que el anterior, y para cuando llegue la niña, subámonos a los árboles porque las inundaciones serán catastróficas, ya las vivimos hace cinco años cuando el país estaba literalmente bajo el agua, y ahora estamos ante una sequía inminente.

Este fenómeno climático sumado a otros factores como: la subida del dólar y la caída del precio del petróleo, conforman una triada que ningún país puede contener y controlar, pues están fuera de su alcance físico y solo queda esperar que pase la tormenta, pero una cosa sí debe quedar clara: es la responsabilidad de las Corporaciones Autónomas Regionales CAR que manejan recursos públicos como autoridades ambientales en la prevención, control y manutención de los recursos naturales.

En la práctica son entidades burocráticas, cuestionadas, corruptas, clientelistas, que no hacen nada para controlar la minería ilegal, la deforestación y tala de bosques; son 33 entidades que desangran al país, no sirven para nada y mucho menos son autoridades ambientales, pues los hechos muestran lo contrario. En la pasada ola invernal de hace cinco años, ¿qué hicieron para prevenir las grandes inundaciones y en este tiempo que han hacho para prevenir la sequía? Nada, es la respuesta, pues no tiene control territorial de lo que pasa en sus jurisdicciones por ende no deberían existir. Ese es un fenómeno extraño, que existan unas entidades territoriales para velar por el cuidado del medio ambiente y solo velen por los intereses particulares y políticos de turno.

4. El proceso de paz

Durante varias décadas ha existido una voluntad del gobierno para ponerle fin al conflicto armado, que durante medio siglo azota al país. La fecha 23M es la esperanza de los colombianos por ver cumplido este sueño de paz, pero no todos son optimistas en la conciliación, y hay más detractores que seguidores.

Lo cierto es que este fenómeno de aglutinar en una lugar especial a los guerrilleros que dejen las armas (que no es lo mismo que las entreguen) es lo que tienen divididos a los analistas, sumado a ello, el claro interés de los comandantes guerrilleros de llegar al poder por la vía del sufragio, y sentarse en el Senado de tú a tú con el resto de congresistas y legislar en beneficio propios, es lo que no encaja en todo este debate de paz,  con el agravante de indulto a los guerrilleros presos por delitos de lesa humanidad, entro otros sapos que son difíciles de digerir. Pero se le olvida al señor presidente que en Colombia no solo militan las Farc, sino también el ELN, las Bacrim y otros grupos que no están en la agenda del 23m.

El fenómeno sí que es extraño, pues se habla de paz solo con las Farc, se le ha dado tanto brillo internacional a este disque cese al fuego unilateral para lograr la paz, que los otros grupos armadas han tomado ventaja de la situación y cuando llegue el día de sentarse a la mesa a negociar con ellos, será una serpiente con muchas cabezas que atacar, que pueden pasar otras cinco décadas hablando de lo mismo como otra forma de hacer política señalando a las guerrillas como las culpables de todo lo que pasa en nuestro país.

5. La salud

El sistema de salud en Colombia está colapsado, en la práctica no hay servicio, no hay atención de urgencias, el servicio de ambulancias esta restringido, no hay medicamentos, los especialistas están renunciando masivamente, las citas han sido canceladas, han cerrado una docena de hospitales en varias departamentos, les deben a las enfermaras y cuerpo médico más de cuatro meses de salarios y primas.

Todo este agónico panorama se agudizo con la liquidación de Saludcoop, un proceso que duró increíbles cuatro años, y aún el señor Palacio no ha sido condenado por este descalabro al estado.

La privatización de la salud hoy tiene sus frutos, es un paciente corroído por la corrupción, la politiquería y la falta de control del estado. Es un fenómeno que en Colombia el estado pague por la prestación de servicios en salud por cada uno de los ciudadanos y las EPS se queden con el dinero de todos los contribuyentes e inviertan ese dinero en otros negocios por fuera del país que nada tienen que ver con la razón social de velar por una buena atención en la prestación del servicio, eso es lo extraño, que hoy el sistema de salud este a punto de morir, mientras los autores intelectuales y materiales hoy tienen curul en el Congreso.

La Inflación, la devaluación del peso, la reforma a la justicia, la esperada reforma agraria, la reforma tributaria, indulto a guerrilleros, convierte a nuestro país en una cosa extraña, un lugar del nunca jamás, donde pasa de todo y la capacidad de asombro ya se ha perdido, sumado a la amnesia colectiva donde es más importante un partido de futbol, que pensar que comer al otro día. De verdad que Colombia es una fenómeno muy extraño.

 

Eber Patiño Ruiz

Sobre el autor

Eber Patiño Ruiz

Eber Patiño Ruiz

Hablemos de…

Eber Alonso Patiño Ruiz es comunicador social, periodista de la Universidad Católica del Norte Sede Medellin, Antioquia. Su gran pasión es la radio y la escritura. Tiene dos novelas terminadas y una en camino, un libro de cuentos y otro de historias fantásticas; tres libros de poesía: Huellas, Tiempos y Expresión del alma.

@Eber01

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