Opinión
Editorial: ¿Es posible descentralizar más el Festival Vallenato?


El reciente anuncio de mantener el concurso de acordeoneros aficionados del Festival de la Leyenda Vallenata en el municipio de La Paz (Cesar) ha sido positivamente valorado por la comunidad que percibe un deseo de incluir y ampliar la presencia del Festival.
Esa decisión da protagonismo a otros municipios aledaños y les incluye en una ruta cultural y turística beneficiosa en todos los sentidos: desde el punto de vista organizativo (ya que los municipios se esfuerzan en acoger de la mejor manera un evento de carácter nacional), pero también de carácter cultural y económico (ya que aprovechan para resaltar lo que se produce en su territorio para venderlo).
Sin embargo, ahora que la descentralización ha entrado en los planes y la visión de la Fundación, y que se habla de planes de desarrollo departamental, sería pertinente preguntarse si es posible descentralizar más el Festival Vallenato o va en contra de la esencia de una fiesta que hasta ahora se había disfrutado en su integralidad en Valledupar.
Evidentemente, esta pregunta no puede responderse sin un previo estudio serio que tenga en cuenta distancias geográficas, intereses de los turistas y presupuestos, aportes y responsabilidades de los municipios receptores, facilidades logísticas y conexiones, etc… Sin embargo, consideramos que algunas actividades o concursos podrían trasladarse a otros municipios o corregimientos este mismo año (o para la celebración de los 50 años) sin afectar el funcionamiento del evento.
Es el caso del concurso de Canción Inédita que, hasta ahora se ha organizado en diversos escenarios céntricos de la urbe de Valledupar. ¿Por qué no organizarlo en Patillal, un corregimiento también conocido como “La Tierra de compositores”, donde nació una legenda del folclor vallenato: el compositor Rafael Escalona?
Reubicar el concurso en Patillal no tendría mayores costos (Patillal es uno de los pueblos más cercanos de Valledupar, y el desplazamiento podría ser tan ágil como el de La Paz), pero sobre todo, el significado es simbólico: se consolidaría la imagen de Patillal como gran pueblo de poetas y compositores, alimentaría el prestigio del concurso y reforzaría la agenda de eventos de un pueblo que también necesita estrechar vínculos con Valledupar.
Turísticamente, se crearía de inmediato una ruta que incluiría a Patillal y generaría interés por toda esa zona, con posibles desarrollos de museos, mercados y otras actividades artesanales y culturales.
Desde PanoramaCultural.com.co consideramos que la idea es posible, sostenible y, además, muy atractiva.
PanoramaCultural.com.co
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