Opinión

Atehortúa: más vallenato, imposible

Jorge Nain Ruiz

26/02/2016 - 06:00

 

Carlos Alberto Atehortua / Foto: Caracol.com.co

Como en mi época de niño en mi casa no había televisión, el mayor entretenimiento era escuchar la radio, y recuerdo que solo dos emisoras se sintonizaban durante el día: Radio Libertad de Barranquilla y Radio Guatapurí de Valledupar, que apenas daba sus primeros pasos. Allí escuché una voz que me impresionó siempre; anhelé conocer a esa persona de la cual me hacía una imagen; ése era Carlos Alberto Atehortúa Gil.

Cada vez que escuchaba su voz me imaginaba que, el físico de quien la poseía, debería ser el de un hombre alto, fornido y de piel morena. Pasados algunos años me fui a vivir a Valledupar y lo más seguro es que en muchas ocasiones me lo tuve que tropezar de frente en varios eventos, pero nadie jamás me dijo: ése es el hombre.

Hace aproximadamente unos diez años, caminaba por la carrera séptima  de Bogotá con mi gran amigo Ciro Quiroz Otero y se nos acercó un señor de baja estatura, delgado y blanco a quien Ciro saluda con fuerte abrazo, para mis adentros dije: ¿Quién será ese cachaquito?  y Ciro me dice te presento a Carlos Alberto Atehortua uno de los personajes emblemáticos de Valledupar; confieso que lo observé de arriba abajo y me cuestioné nuevamente: éste no puede ser el locutor que yo escuchaba desde niño, por eso le pregunté, tal vez imprudentemente al Doctor Ciro ¿Atehortua, el periodista? Y fue Carlos Alberto quien respondió: “El mismo que viste y calza”.

Desde ese día nació una muy bonita amistad, de la cual siempre viviré orgulloso, porque fue para mí un símbolo de la buena radio en el Cesar, un hombre culto y excelente conversador, de esas personas con las que uno encuentra afinidad y empatía inigualable, pero siempre me llamó la atención que no he conocido un Vallenato que hablara mejor del Valle que Carlos Alberto Atehortua, quien nació en Manizales.

Nadie le puede negar a Carlos Alberto que no solo fue el biógrafo de Rafael Escalona, sino uno de sus mejores amigos, escribió la obra Escalona (Adiós al mito) en la cual narró de forma familiar las anécdotas, historias y crónicas que él vivió al lado del gran Maestro.

Estoy seguro de que periodista vallenato que se respete debe reconocer que Carlos Alberto Atehortúa, fue un ícono del periodismo del Cesar; muchos extrañaremos su potente y melodiosa voz y a falta de homenajes en vida, siempre serán pocos los halagos que hoy, días después de su partida, le hagamos. Sus cenizas correrán por el rio Guatapurí  como fue su deseo y siempre el Valle tendrá que reconocerle que jamás habrá un “cachaco” que haya querido tanto a nuestra cultura como Carlos Alberto.

 

Jorge Nain Ruiz

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Sobre el autor

Jorge Nain Ruiz

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Vallenateando

Jorge Nain Ruíz. Abogado. Especializado en derecho Administrativo, enamorado del folclor Vallenato, cantautor del mismo. Esta columna busca acercarnos a una visión didáctica sobre la cultura, el folclore y especialmente la música vallenata. Ponemos un granito de arena para que la música más hermosa del mundo pueda ser analizada, estudiada y comprendida.

@jorgenainruiz

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