Opinión

Y ahora, ¿Quién podrá defendernos?

Yarime Lobo Baute

19/04/2016 - 06:20

 

Obra "No contaban con mi astucia" de la artista Yarime Lobo Baute

En honor a la memoria de Roberto Gómez Bolaños.

Hay días, que se quiera o no, que te confrontan y te llevan a meditar sobre el sentido de la vida. ¿Qué es la vida? ¿Es la vida una fiesta como lo cantara Celia, un carnaval de risas y llantos? ¿Cada quien la cuenta según como baile en ella?

Roberto Gómez Bolaño, a quién no conocí personalmente pero sentí como quién más, cada personaje de su serie caló mis sentidos. En especial el súper héroe Chapulín. Lo que más me impacta del Chapulín es detectar que cada uno de nosotros lo tenemos en nuestro interior...

Les contaré una historia macondiana inspirada en los " Chapulines", titulada “No contaban con mi astucia” que acompaña una de mis obras pictóricas que se titula: “Síganme los buenos”. Y dice así.

No contaban con mi astucia

En la Sierra de Macondo, la tierra se llamaba “Aluna” y “Aluna” a sus criaturas las llamaba “Chapulines”, “Mis pequeñitos chapulines”, todo era armonía, todo era felicidad y paz. Pero de repente, algo pasó. Una sequía secó la verde sierra, sus valles pasaron a ser valles secos, parecían huesos, el sol ya no calentaba, quemaba y achicharraba. Daba miedo.

Los chapulines asustados, en una cueva húmeda maloliente se metieron. Todo era fango y hacinación, pronto esa situación transformó las condiciones de los Chapulines, pereció en ellos la Esperanza y al hacerlo dejaron el Amor y la Unidad para darle la bienvenida a la Envidia, el Egoísmo y la Maldad.

Nada prosperaba en donde estaban, pues si alguno lo intentaba otro Chapulín con actitud de “Plaga” devoraba con ansias locas y aberradas. Dejaron de ser los Chapulines adorados de Aluna para convertirse en Plagas de dudas, secas y marchitas.

El miedo reinaba y las antenitas de los Chapulines todo el tiempo detectaban la presencia del enemigo, lo más seguro que tenían aquellos pobres Chapulines, ya no querubines sino langostas perversas y toscas, era perecer en medio del tedio y la ausencia de esperanza.

Un día una Chapulina aburrida de ese destino sin sentido anunció que de la cueva se iría, el resto atemorizadas le decían: “Te quemarás, Chapulina. ¡No hay salida!”. A lo que ella les dijo: “¿Qué más da? Mejor quemada a vivir muerta en vida”.

Se arrojó temeraria hacia el desierto. Vio que, en efecto, el Sol resplandecía implacable, pero con sorpresa sintió en su humanidad que no se quemaba y sus antenitas sonaban estridentes detectando una presencia, sorprendida reconocía que esta vez no era la presencia del enemigo, era la de un amigo que le susurraba “Yo soy”.  

Ella le preguntó: “¿Qué quieres?”. Él le dijo: “Que me escuches, que me mires siempre. Que sepas que te amo, tengo grandes cosas para ti y para aquel que en mi ve a su Padre, quiero verte siempre feliz, ese soy yo”. Ella sorprendida le dijo: “¿Pero yo solita que haré?”. Y él le dijo “Solita no estarás, pues habrás de regresar a aquella cueva a contar esta buena nueva”.

Ella asustada le dijo: “Pero me devorarán. Son implacables, perversas y malévolas”. Yo soy, con infinito amor, la miró y le dijo: “Te daré como protección la fe y como armas pinceles y paleta de colores”. “¿Pero cómo los convenzo? Si parecen unos muertos, están secos y sin vida en su interior?”, le pregunta Chapulina al gran Yo soy.

“Irás con mi palabra que será tu espada, la proclamarás con firmeza y cada que lo hagas soplarán los vientos del avivamiento para revivir aquellos huesos secos”.

Chapulina, convencida de tremendo cuento, gritó a los cuatro vientos: “Si tú estás conmigo, pues nadie contra mí, siempre que habites en mí, nada ni nadie podrá contra mí y… ¡Ayombé Uepajé!”

Decidida volvió a la cueva, iba feliz y radiante, pues sabía que ninguna podría contar su astucia, valiente, esforzada y determinada, proclamó a todos los chapulines secos: ¡Síganme los buenos!

Y colorín colorado este cuento aún no ha acabado. Al mejor estilo de Rafael Pombo versión criolla, inmortalizado en nuestra aldea: Se las dejo ahí.

 

Yarime Lobo Baute

@YarimeLobo 

Sobre el autor

Yarime Lobo Baute

Yarime Lobo Baute

Obras son amores

Soy la que soy: Mujer, Artista desde mi esencia, Arquitecta de profesión, Fotógrafa aficionada, Escritora desde el corazón y Emprendedora por convicción. Una convencida de que la OBRA está más allá de los cementos, son cimientos que se estructuran desde el SER, se traducen en el HACER y traen como consecuencia un mejor TENER.

Las OBRAS son esos AMORES intangibles y tangibles que están por encima de las mil y una razones.

@YarimeLobo

4 Comentarios


Nery Paez 20-04-2016 03:25 PM

Yarime... Que orgullo tenerte como Colombiana, luchadora, pensante y decidida... Tus pinturas hablan de tu corazón lleno de bondad, amor y sinceridad. Un abrazote.

Judith Segura 20-04-2016 04:02 PM

Yarime me pusiste a refelexionar en medio de la situación complicada que estoy viviendo y me hiciste recordar que Él Yo Soy esta conmigo y es mi defensor. Siempre leo con mucha atención tus mensajes porque tienen un contenido que van más allá del intelecto, llegan a la alma. El de la columna me hizo sentir que el Gran Yo Soy mi Dios está conmigo para hacer salir de mi lo que verdaderamente yo soy "fuerte y valiente Gracias

Aris Gandara 21-04-2016 04:50 AM

Lindo Yarime y muy emotivo felicitaciones

María Estrella Del Real Garrido 21-04-2016 05:03 AM

Todos somos buenos a veces a muchos se les olvida, buenos días Yarime

Escriba aquí su comentario

Le puede interesar

La Ley de Financiamiento: crónica de una muerte anunciada para la clase baja y mediana

La Ley de Financiamiento: crónica de una muerte anunciada para la clase baja y mediana

“Nunca hubo una muerte más anunciada”, Gabriel García Márquez El gobierno del presidente Iván Duque Márquez desde que se pos...

50 años del departamento del Cesar (II): La gobernación de Alfonso López

50 años del departamento del Cesar (II): La gobernación de Alfonso López

  El doctor Alfonso López Michelsen, político avezado, supo integrar su gabinete departamental escogiendo un selecto grupo de pro...

Se acabaron los profesores de castellano (1)

Se acabaron los profesores de castellano (1)

  Increíble: aquellos profesores de castellano, que sabían redactar una carta, que conjugaban correctamente los verbos irregulares,...

Reeducación social y política

Reeducación social y política

“No se hace queso, con la leche derramada”.       Muy difícil contextualizar la situación actual de la sociedad en el desarro...

La magia de escribir

La magia de escribir

Hace muchos años mantuve una columna periodística en, gracia de la generosidad de Lolita Acosta y Gilberto Villarroel, El Diario Vall...

Lo más leído

La noche de las velitas y su significado

Redacción | Otras expresiones

El cuento literario

Rolando Sifuentes | Literatura

La Navidad en la literatura

Antonio Acevedo Linares | Literatura

El machetazo de Pistolita

Alberto Muñoz Peñaloza | Opinión

Gabo y su compromiso con las causas redentoras de los pueblos

José Eulícer Mosquera Rentería | Pensamiento

La utilización política del lenguaje

Antonio Acevedo Linares | Pensamiento

Hablemos de gabinete

Alberto Muñoz Peñaloza | Opinión

Débora Arango, la huella de una gran artista colombiana

Marta Elena Bravo de Hermelin | Artes plásticas

Síguenos

facebook twitter youtube