Opinión

Hasta luego, Herlency

John Bolívar

13/06/2016 - 07:00

 

Herlency Gutiérrez / Fotos: Twitter

No empezamos bien, Herlency Gutiérrez. Fuiste hostil conmigo sin conocerme, indagué a un amigo por ti: “Es la periodista más respetable que hay en la región”, me dijo. Eso me llamó la atención, quise conocerte y en ese propósito me conociste. Cesó la hostilidad, nació una bella amistad y constaté que mi amigo tenía toda la razón; respetable es poco para calificarte como periodista. Hoy doy fe de que eres una maravillosa persona.

He sido duro con el medio periodístico local debido a que lo ha permeado esta clase política voraz, insaciable, que cree que no encuentra límites hasta que se estrella con el muro del periodismo serio, ese que tú practicas, que te hace diferente y que hoy te lleva a otras tierras a seguir creciendo, a representar el periodismo como lo que es: el garante de una democracia verdadera.

Me despertaba cada mañana mi viejo radio-reloj en los 1260 AM, nunca movía ese dial, allí permaneció hasta tu partida, las noticias locales me gustaba escucharlas de ti y tu equipo, porque la presentaban con imparcialidad y profesionalismo, a la altura de los más destacados medios radiales a nivel nacional.  

Esperaba con ansias tus crónicas en Panorama Cultural, las cuales devoraba con apetito de discípulo, porque además de disfrutarlas se convertían en material de aprendizaje para mi espíritu de alumno insaciable.

Fui testigo de aquellos debates que organizaste en la última contienda electoral, dando un ejemplo de respeto por los candidatos, por los oyentes, y una lección de equilibrio en la información.

Te vi ganar los premios CPV en todas las categorías que participaste, porque, hay que reconocerlo, no tenías igual, eres una mujer que vive la noticia, que ama su oficio, a quien la palabra periodista no le queda grande. 

Todo eso vivía contigo y de ti, pero lo que más disfrutaba eran esas tardes de calor, en las que compartíamos un raspao bajo el palo de mango de la plaza Alfonso López, el cual disfrutábamos como si estuviéramos en el mejor de los cafés parisinos. Y me gustaban, porque allí no estaba la periodista, allí te quitabas ese caparazón fuerte que muestras a todos para develarte como eres: un ser espiritual, lleno de ganas de servir, de enseñar, que aun se sorprende con las cosas pequeñas, y que quiere seguir creyendo porque te aferras a las enseñanzas del creador, y no a las señales negativas que dan algunos de nuestros semejantes.

Hoy has partido a otras tierras, otros son tus afortunados oyentes, ya no me despierta mi viejo radio reloj, ahora programé el celular para ello, dedico la alborada a entérame del precio de los cinturones de castidad que vende la reina Isabel y otras tonterías que dice Julio Sánchez Cristo. Prefiero escuchar algo light. No acepto las noticias locales si no vienen de ti.

Bien por ti que te fuiste a donde se te dará el valor que mereces. Aquí no fue así. Eras la piedra en el zapato para aquellos que están convencidos de que las conciencias tienen precio. Bien por la ciudad y la región que te acogió porque se ganó una periodista impecable y un ser con grandes cualidades. Pero… ¿Y nosotros qué, amiga? ¿Qué hacemos sin ti, que eras como la voz en el desierto del periodismo equilibrado? ¿Cómo serán las mañanas de aquellos que añorábamos la alborada para escuchar de ti la noticia y los análisis con total imparcialidad? Harás falta.

Anhelo pensar que esto no es un adiós, creo firmemente que un día has de regresar con toda la experiencia aprendida, a compartirla con jóvenes talentos a los que les enseñarás que el periodismo sin ética no existe, que la información no se tergiversa a favor de nadie, que se dice con verdad para beneficiar al pueblo. Me niego a creer que es un adiós, lo tomo como un hasta luego… Hasta luego amiga, hasta luego señora periodista, hasta luego amiga, mi radio reloj permanecerá apagado esperando el día en que haya un dial donde sintonizarte.

 

John Bolívar

@johnbolivaracos

1 Comentarios


cruz elena arboleda Villa real 13-06-2017 01:08 PM

Te extrañamos... eres la mejor... tu. Disciplina .. Ética y todo lo que te caracteriza profesionalmente te llevarán muy lejos.. existía y más éxitos para ti mi querida...

Escriba aquí su comentario Autorizo el tratamiento de mis datos según el siguiente Aviso de Privacidad.

Le puede interesar

Defendamos nuestros símbolos

Defendamos nuestros símbolos

  Por estas épocas de polémicas, posverdad y posconflicto, no somos pocos los difusores y defensoresde la música vallenata que h...

Don Sentido Común

Don Sentido Común

Se ha ido nuestro gran amigo de toda la vida, Don Sentido Común. Estuvo entre nosotros durante muchos años. Nadie sabe a ciencia cier...

El Festival Vallenato como tema de ciudad

El Festival Vallenato como tema de ciudad

  No se trata de propiciar un caos con consignas ofensivas ni con diagnósticos pesimistas, sino de hacer unas propuestas constructiv...

La pasión de la paz

La pasión de la paz

Los cristianos acabamos de celebrar la Semana Santa, época donde recordamos los eventos principales que forman los pilares de nuestr...

Ya vienen otros dos buenos festivales

Ya vienen otros dos buenos festivales

  A tan solo una hora de Bogotá, en el Cundinamarca, existe un municipio que se ha convertido en estos últimos años en la poblac...

Lo más leído

Las capillas doctrineras: huellas de los tiempos coloniales

Paula Andrea Grisales Naranjo | Patrimonio

Una corta charla con Raúl Gómez Jattin

Wladimir Pino Sanjur  | Literatura

Balzac, la voz de una quimérica idea

Francisco Arias Solís | Literatura

Alicias adoradas y olvidadas

Henry Vergara Sagbini | Opinión

Los trofeos del profesor Armenta

Álvaro Yaguna Nuñez | Opinión

Una raíz y dos piedras

Giancarlo Calderón Morón | Artes plásticas

Síguenos

facebook twitter youtube

Enlaces recomendados