Opinión

La violencia no es inevitable

José Atuesta Mindiola

14/06/2016 - 05:50

 

La violencia con sus diversos rostros de terror y amenazas se pasea por todas las ciudades de Colombia.  Las imágenes y las descripciones de actos violentos invaden los medios de comunicación: atracos, asesinatos, extorsiones. La gente vive atemorizada y el primer grito de auxilio es reclamar la presencia permanente de la autoridad, porque cuando se observan uniformados de la policía o del ejército en las calles, en los parques o en las esquinas se respira tranquilidad.

El miedo flagela a los colombianos.  Los protagonistas de estos hechos delictivos son generalmente jóvenes que han caído en la dependencia del consumo de drogas o que hacen parte de la red del microtráfico. Algunos expertos califican el microtráfico como el "azote ubicuo que desgarra el tejido comunitario y amenaza la vida, la salud y desborda el terror". Pero la violencia no es inevitable, es mucho lo que el Estado puede hacer para afrontarla y prevenirla. Un Estado moderno y eficiente, donde los funcionarios oficiales estén íntegramente comprometidos con sus funciones y tengan como principio fundamental la honestidad. Y que las autoridades, a las que corresponden hacer cumplir las leyes, lo hagan con prontitud, a fin de imponer el imperio del orden y el respeto.  

La pobreza y el desempleo son factores de crisis social; y la drogadicción y el microtráfico, derivaciones de aquellos, son puntas de lanzas de la violencia. Se hacen necesarios operativos eficaces para el allanamiento a estas ‘ollas’, y resultados efectivos en la destrucción de las redes que imperan en la ciudad y se extienden hasta los pueblos. Una política en tal sentido debe ir acompañada también de un plan de rehabilitación, reintegración social, familiar y laboral.  Estos procesos de recuperación deben ser una directriz del gobierno nacional con un presupuesto específico, y además de la participación de profesionales especializados, la familia debe cumplir con la función de brindar motivación afectiva a sus miembros. El afecto es una necesidad fundamental, porque sólo se aprende a amar, cuando se es amado.

La característica más destacada de la especie humana es su educabilidad: “todo lo que sabe y hace como ser humano se aprende de otros seres humanos”. Por eso es importante resaltar la responsabilidad de los padres en la educación de los hijos. La familia es la primera instancia de autoridad con la cual se enfrenta el individuo. A través de múltiples medios, los padres inician al hijo en el aprendizaje de las normas morales que regulan la sociedad. Es necesario que haya un ambiente ordenado y cordial para que no surjan comportamientos agresivos y destructores.

Muy oportunas estas palabras de Nelson Mandela: “A nuestros hijos, los ciudadanos más vulnerables de cualquier sociedad, les debemos una vida sin violencia ni temor. Para garantizarla hemos de ser incansables en nuestros esfuerzos por lograr la paz, la justicia y la prosperidad no sólo para los países, sino también para las comunidades y los miembros de una misma familia. Debemos hacer frente a las raíces de la violencia. Sólo entonces transformaremos el legado del siglo pasado, de lastre oneroso, en experiencia aleccionadora”.

 

José Atuesta Mindiola 

 

Sobre el autor

José Atuesta Mindiola

José Atuesta Mindiola

El tinajero

José Atuesta Mindiola (Mariangola, Cesar). Poeta y profesor de biología. Ganó en el año 2003 el Premio Nacional Casa de Poesía Silva y es autor de libros como “Dulce arena del musengue” (1991), “Estación de los cuerpos” (1996), “Décimas Vallenatas” (2006), “La décima es como el río” (2008) y “Sonetos Vallenatos” (2011).

Su columna “El Tinajero” aborda los capítulos más variados de la actualidad y la cultura del Cesar.

0 Comentarios


Escriba aquí su comentario Autorizo el tratamiento de mis datos según el siguiente Aviso de Privacidad.

Te puede interesar

Editorial: Investigación y deleite con la música vallenata

Editorial: Investigación y deleite con la música vallenata

El tercer Encuentro Nacional de Investigadores de la Música Vallenata, auspiciado por la Universidad Popular del Cesar, finalizó la...

El Anegao

El Anegao

En las últimas semanas, el país ha estado en vilo con los acontecimientos que se han dado en la Hidroeléctrica Hidroituango en el...

Habemus presidente costeño

Habemus presidente costeño

Muchos años tocó esperar para ver a un costeño cruzarse la banda presidencial, aunque como no hay cuña que más apriete que la del...

Los homenajes deben hacerse en vida

Los homenajes deben hacerse en vida

En mi casa, cada vez que iniciamos alguna conversación sobre alguien que ya no nos acompaña y hablamos resaltando las bondades y...

Llegó noviembre: hablemos de la No-violencia contra las mujeres

Llegó noviembre: hablemos de la No-violencia contra las mujeres

Pasadas las elecciones territoriales en Colombia y el agite propio de dicho proceso, hoy hago un llamado a concentrar la reflexión en...