Opinión

Escepticismo jurídico

Rafael Rojas

15/08/2016 - 06:30

 

El escepticismo jurídico es la principal fuente de transgresión y quebranto de la confianza de aquellos que conforman la ciudadanía, y que deja ver los conflictos de intereses, que se demarcan a partir de las arbitrariedades en la toma de decisiones desvergonzadas e insolentes, motivadas por dádivas y contraprestaciones, por parte de quienes se encuentran investidos para hacer cumplir las mismas, y de igual forma, los procedimientos de Ley que son amañados sin importar la vulneración que se efectúe al derecho de la otra persona.

De esta manera, se retroalimenta el temor de quienes acuden de manera eminente a la administración de justicia, y peor aún de quienes prefieren soslayar el reconocimiento de un derecho propio amparado constitucional y legalmente; puesto que por la desconfianza institucional que se tiene y que se sigue mal formando de manera mayúscula, le son preferibles la renuencia al acceso de la justicia.

Este temor y la no creencia de los ciudadanos soportados en las violentas actuaciones judiciales, conllevan a un abismo al principio de seguridad jurídica y se acrecienta el riesgo del ocaso institucional, que se hace cada vez más inminente por el infame escepticismo jurídico.

Por otra parte se ve afectado el ejercicio profesional del abogado litigante, puesto que si no tiene la capacidad económica para convenir con dicho funcionario judicial, en el favorecimiento del veredicto final  del proceso, se encuentra alejada la posibilidad de prosperar del mismo. Esta situación va desglosando una serie de sucesos negativos para el profesional del derecho, tanto como son; la desmotivación para ejercer su carrera, y seguido de ello el fracaso al éxito, al que todo jurisconsulto desea llegar. Sin duda alguna ésta es una de las razones de deserción del abogado a las prácticas litigiosas, la cual considero a mi juicio, como el espíritu del derecho, toda vez que mientras se es litigante se está en un constante estudio constitucional, doctrinal, jurisprudencial y del marco legal del derecho. Es decir,  se está actualizando, se va formando como crítico, generador de debate y dador de opinión. Todo esto comprende un profesional integro, que además de ser conocedor del derecho se obliga a saber y entender de otras profesiones, o sea, que no solo reconoce al derecho como un conjunto de normas regladas, sino también como un compendio de relaciones interdisciplinares estudiado desde la filosofía, las humanidades, las ciencias sociales, entre otras.

Con lo anteriormente esbozado, dejamos claro cómo las malas prácticas judiciales basadas en la corrupción, socavan todo un patrimonio intelectual en los actuales y futuros juristas de nuestro país. Ello indica que son dos los afectados, la ciudadanía en general por el miedo a desplegar las acciones para salvaguardar sus derechos, y el  jurista que se facultaría mediante el derecho de postulación para adelantar dichas actuaciones.

Si miramos el derecho comparado en otros países, nos damos cuenta de la rigurosidad existente en la escogencia de Jueces, Magistrados y demás funcionarios judiciales, que además de ostentar una excelente e intachable hoja de vida académica y experiencia profesional, se requiere de ser una persona inequívoca y con probidad, con formación de principios y valores, y sobre todo ejemplo de la sociedad. Tendiente a tener toda la autoridad moral para emitir fallos ajustados a derecho y con el fin de impartir justicia.

 

Rafael Rojas 

Sobre el autor

Rafael Rojas

Rafael Rojas

Brújula invisible

Rafael Enrique Rojas Rondón, Valledupar (Cesar), 15 de Febrero de 1994. Abogado de la Universidad Popular del Cesar, litigante, activista político, miembro fundador y presidente del movimiento social "Sin Fronteras".

@rafarojas215

0 Comentarios


Escriba aquí su comentario Autorizo el tratamiento de mis datos según el siguiente Aviso de Privacidad.

Le puede interesar

Parques vivos para vivir mejor

Parques vivos para vivir mejor

La plaza Alfonso López ha sido siempre el gran salón de Valledupar, el espacio propicio para encuentros y desencuentros que estimulan...

No seguir levantando la pata

No seguir levantando la pata

  Vivimos en un mundo convulsionado por todo tipo de violencias: familiar, económica, de género, infantil, ecológica, Gaza, Ucrani...

El ELN y la pena de muerte

El ELN y la pena de muerte

  En cumplimiento de su promesa de campaña, en aras de lograr la paz total, el gobierno de Gustavo Petro abrió los espacios y las p...

¿Y dónde está el animador?

¿Y dónde está el animador?

Quien duda del liderazgo del animador Sady Rojas, próspero empresario de las famosas castas Matecaña y padre de una escuela de animad...

De la libreta al celular

De la libreta al celular

En recientes días, muchos comentarios ciudadanos y personas de  medios de comunicación de Valledupar, comparten inquietudes sobre un...

Lo más leído

La iguana: un símbolo de la costa Caribe

Redacción | Medio ambiente

Octavio Daza: el genial inspirador del “Río Badillo”

Eddie José Dániels García | Música y folclor

Las ninfas de Macondo

José Manuel Rodríguez y Omar Salazar | Literatura

Pedro García: el incansable parrandero del “Trovador ambulante”

Eddie José Dániels García | Música y folclor

La música del Bajo Magdalena y el vallenato

Álvaro Rojano Osorio | Música y folclor

Síguenos

facebook twitter youtube

Enlaces recomendados