Opinión

Respuesta a una columna de Jorge Naín

Fabio Fernando Meza

24/11/2016 - 08:00

 

Colombia es un país libre y democrático, y como tal sus habitantes pueden hacer lo que les plazca dentro del marco legal. Jorge Naín Ruiz, en su columna “Vallenateando”, dice que no se puede detener a un cantante para que se dedique a cantar vallenato tradicional y tiene razón. Pero se le puede sugerir a dicho cantante y a todos los que hacen cola detrás o delante de él para seguir lucrándose distorsionando el vallenato, que grabe o cante lo que le dé la gana pero que no diga que es Vallenato.

Nadie graba un álbum 100% vallenato desde hace mínimo unos 30 años. Quizás más. Basta escuchar, por ejemplo, al desaparecido cantante de Becerril para darnos cuenta. Nadie graba un álbum vallenato al 100% porque tiene la concepción errada que será un fiasco, que no lo programarán, que no lo contratarán, y se dejan manosear de las casas discográficas y terminan grabando lo que ni ellos mismos quisieran

Jorge Naín dice en su columna que estuvo en Valledupar y sólo se escucha una canción de un conocido intérprete, y atina, cuando dice, que No es vallenato. Es posible que el autor de la canción a la que se refiere se haya concebido en cualquiera de los cuatros ritmos pero el cantante también puede grabarla en otro diferente y nadie puede protestar.

Qué ironía escuchar a este cantante decir que con este álbum rescataba la música tradicional... No sé si reír o llorar ante tanto cinismo.

Pedirle a los locutores, famosos o no, que ayuden a preservar esta música ancestral es pedirle Peras al Olmo. A ellos no les interesa. Si alguien sale a defender esta música o a pedir que se respete, lo tachan de anticuado. Todos sabemos que nada se estanca, todo fluye, pero el vallenato tiene cuatro aires ricos en melodías sin desbravar, donde se puede innovar pero eso como que no hace millonario a los cantantes.

Si a quienes pregonan el modernismo en el vallenato (que es más que distorsión) les molesta que se les critique, que aclaren que lo que cantan (si es que cantan) y tocan (si es que tocan) dista mucho de ser vallenato, y que se inventen un nombre para que bauticen a eso que tantos réditos económicos les proporciona.

Se ha creado dentro del círculo de cantantes un pensamiento y una actitud que da tristeza: cuál tiene más presentaciones, quién tiene más dinero, quién impone más exitos...así sea cantando Rock. Están pendientes unos a otros a ver a quien le fue mal para criticarlo a escondidas y burlarse en el anonimato. Hay una pugna entre ellos, no son amigos de nadie, no se solidarizan entre ellos, y muchas veces idean la manera de hacer el mal al compañero de profesión. Es tanto el apetito de plata y de reconocimiento que se olvidan que por principios son hermanos, son amigos, son colegas.

Jorge Naín dice que no se le puede pedir a un par de compositores que regresen a su base, pero, si nunca ha estado en esa base, no se le puede pedir a alguien que vuelva a hacer algo que nunca ha hecho. Obviamente que estos compositores están en todo su derecho de componer en el ritmo que les dé la gana, pero que no digan que es vallenato...eso ni ellos se lo creen.

Creo que la declaración de la Unesco para lo único que ha servido es para los titulares de la prensa hablada o escrita. Para nada más. Porque a esta música la siguen matando en vida los mismos de siempre. Y muchos se extrañan de que aún esté viva.

El vallenato tradicional tiene pocos defensores. La llamada a hacerlo menos lo hace y cada abril contrata grupos foráneos de otros estilos para que vengan a presentarse a un Festival ideado para preservar las raíces de nuestra música. ¿No es contradictorio?

Menos mal que existen grabaciones que se dejan escuchar y algunos personajes que defienden esta tradición musical. Mientras tanto vamos a seguir contemplando el espectáculo triste de que el vallenato se vaya extinguiendo como el humo en la montaña y sólo se escuche canciones en donde sólo el acordeón sobreviva rodeado de instrumentos ajenos a su estirpe.

Obviamente que el señor Naín puede seguir defendiendo su postura, -nadie se lo puede prohibir-,  donde pregona que debemos ser laxos y condescendientes con todo lo que se les ocurra a los cantantes que se montan en el potro de la música vallenata para defender sus propios intereses sin que ellos se detengan por un segundo a contemplar la triste consecuencia a que eso conlleva.

 

Fabio Fernando Meza 

 

Sobre el autor

Fabio Fernando Meza

Fabio Fernando Meza

Folclor y color

Cronista colombiano originario de San Fernando (Santa Ana, Magdalena). En esta columna encontrar textos sobre la música vallenata, su historia y sus protagonistas, así como relatos cortos que han sido premiados a nivel nacional e internacional.

1 Comentarios


Luis Carlos Ramírez Lascarro 11-06-2017 08:52 AM

Buenos días. Si usted revisa con detenimiento, son muy pocas las ocasiones en las que se ha hecho un album musical 100% vallenato. Los que se podrían considerar así no son los de los pioneros, son sólo algunos de la época dorada, de los años 60 y parte de los 70. El maestro Abel Antonio Villa no grabó vallenato, ni todo Juancho Polo, ni todo Luis Enrique ni todo Alejo Durán fueron vallenatos en sus grabaciones. Después de finales de los 70 todos han grabado ritmos distintos en mayor o menor grado a los 4 aires del vallenato y esto no le hace ningún mal a esa música, porque toda esa musica es, tambien, colombiana, tambien es originada en el folclor de la costa caribe. Es tambien patrimonio.

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