Opinión

Del acuerdo, Nobel, Fast track, reformas y otras apariciones

Alfonso Suárez Arias

04/01/2017 - 08:20

 

El presidente Juan Manuel Santos firma los acuerdos de Paz / Foto: Publimetro

Hay quienes se creen todas las adulaciones, que refuerzan al final el dicho popular; el vivo vive del bobo...

Sucedió que el NO le ganó al SI en este país identificado por la indiferencia ciudadana a la participación dinámica en la política, pero que actuó de manera resuelta en el lacónico plebiscito diseñado mediática y tendenciosamente para ratificar al gobierno y la guerrilla de las Farc en los acuerdos previamente pactados en la Habana y cuya segunda intención era mostrar una fortaleza política, apabullando a un caudillo opositor y  a quienes desde el gobierno llegaron a encasillar como “enemigos de la paz”.

Esta relativa victoria democrática, sirve para inferir el despertar del ciudadano ante hechos tan patéticos de despotismo electoral y menosprecio de la voluntad popular, que en la forma de manipulación por ciertos funcionarios claves del gobierno y cortes, amenazan con instaurar y fortalecer una naciente y soterrada tiranía, cuya real sustentación es la corrupción política  e institucional del Estado.

Y como si la sucesión de acontecimientos a veces con visos de incoherencias o discrepantes no fueren suficientes para influir en la polarización social y política del país entero, el comité noruego galardona al presidente Santos con el premio Nobel de la Paz, por la que se le obliga a continuar en el esfuerzo para crear los ambientes indispensables en el que todos, absolutamente todos los ciudadanos, constituyan lazos sinceros de reconciliación nacional, entiendan y toleren lo acordado y se produzca los efectos anhelados de perdón social.

Providencialmente, la adjudicación del premio salvó una bochornosa situación, el galardón representa un honor personal tan grande que bien podría ser aprovechado para enriquecer la misma dialéctica del proceso de pacificación y no para demeritar al opositor como jactanciosamente se hizo en instancias internacionales, mostrando la cara del mal perdedor en las urnas y su faceta vengativa .Un premio honorifico y motivo de orgullo para toda la sociedad, pero que en nuestro ambiente no ha lucido ni se han visto sus efectos más que en el beneficio económico logrado por los promotores nórdicos.

Y creyendo que la ineptidud continuaría reinando en el Congreso, ésta institución reaccionó aprobando el “fast track”, figura protocolaria que hasta ahora es conocida por la sociedad, útil para proveer las herramientas que formalicen ágilmente los discutidos convenios y surtan blindaje jurídico y seguridad para los reinsertados. Aparentemente novedoso en el ejercicio legislativo, viene a dar legalidad cuanto antes a las mismas acciones, que bien podría ser implementadas a la fuerza por el mandatario, en uso de la norma no escrita pero ejercitada en su gobierno; ”hago lo que me dé la gana”, o en las sesiones contabilizadas como necesarias para ratificar o crear una ley.

Nada más desconcertante y extravagante en el desempeño del gobierno, que promocionar y consumar una reforma tributaria con visos de impopularidad y abiertamente declarada lesiva al bolsillo de los colombianos, a solo una semana de terminar el año 2016 y cuyas consecuencias, vigencia y producido  nacen precisamente el recién 1 de Enero.

El año bisiesto del 2016 definitivamente marcó hitos en nuestra sociedad, por ello; el desafío actual, es que nuestro sistema constitucional responda por esa coalición que se despliega entre la razón práctica y la voluntad del pueblo y en esta nueva etapa, se recomience por cultivar valores y principios así como a excluir los antivalores morales que con fuerza se inmiscuyen en la vida nacional.

Reeducación social, política y jurídica es la propuesta que debe ser tomada por los colombianos, indiferente de las acciones del gobierno o la misma implementación de los acuerdos.

 

Alfonso Suárez Arias

@SuarezAlfonso 

Sobre el autor

Alfonso Suárez Arias

Alfonso Suárez Arias

Aguijón social

Alfonso Suárez Arias (Charalá, 1956). Abogado en formación (Fundación Universitaria del Área Andina en Valledupar). Suscrito a la investigación y análisis de problemas sociológicos y jurídicos. Sus escritos pretenden generar crítica y análisis en el lector sobre temas muy habituales relacionados con la dinámica social, el entendimiento del Derecho y la participación del individuo en la Política como condicionamiento para el desarrollo integral.

@SUAREZALFONSO

0 Comentarios


Escriba aquí su comentario Autorizo el tratamiento de mis datos según el siguiente Aviso de Privacidad.

Le puede interesar

Editorial: El ejemplo de un festival de poesía itinerante

Editorial: El ejemplo de un festival de poesía itinerante

El poeta cartagenero Juan Carlos Céspedes Acosta llegó a Valledupar en compañía de unos libros, unos versos y algunos contactos c...

La gratitud es riqueza

La gratitud es riqueza

El contenido del gran libro de libros –la Biblia- es abundante en alusiones a la gratitud: “Estén siempre alegres, oren sin cesa...

La sinfonía de Margladys

La sinfonía de Margladys

  En tardes veraniegas, cuando las nubes blancas se arremolinan sobre los potreros del embajador, se atiende el silbido inequívoco d...

Los avatares de ser mujer

Los avatares de ser mujer

En algunos países, nacer mujer es una maldición para el prestigio de la familia; de algún modo, se considera indicio de “debilida...

Llorando mi ausencia sentimental

Llorando mi ausencia sentimental

Allí estaba yo, con la manguera en mi mano, regando el jardín que mi mamá tiene en el patio de su casa cuando entra un mensaje a mi ...

Lo más leído

¿Qué es la oralidad?

Javier Zamudio | Patrimonio

Duane, el arhuaco rebelde

Arnoldo Mestre Arzuaga | Pueblos

Leandro Díaz y las mujeres de sus canciones

Redacción | Música y folclor

El regreso del vampiro en el cine de los 80 y 90: viejos temas, nuevas perspectivas

Norma Cabrera Macías y María Carmen Iribarren Gil  | Cine

Borges, en la eternidad

Luis Carlos Ramirez Lascarro | Literatura

Los mil y un ojos de Leandro

Henry Vergara Sagbini | Música y folclor

Rafael Orozco, de Sempegua al estrellato musical

Juan Rincón Vanegas | Música y folclor

Síguenos

facebook twitter youtube

Enlaces recomendados