Opinión

Votar a los 16 sin conocer la constitución

Camilo Pinto Morón

14/03/2017 - 05:40

 

 

Los años siguen pasando, proponen por enésima vez una supuesta “reforma política” y en Colombia todavía no se le está dando un entero cumplimiento a lo dispuesto en el artículo 41 de la Carta del 91. En  nuestro sistema educacional aún no se ha tomado con seriedad el papel que juega la norma de normas dentro de los procesos educativos de las nuevas generaciones. El estudio de la Constitución, la instrucción cívica y el fomento de prácticas democráticas para el aprendizaje de los principios y valores de la participación ciudadana aquí son un saludo a la bandera.

Dentro de la enmienda política propuesta por el Ministerio del Interior, la cual, a mi juicio, tiene ciertos puntos que no están para nada alineados con el cúmulo de necesidades insatisfechas dentro del Estado colombiano – como la eliminación de la vicepresidencia y la ampliación de los periodos constitucionales del presidente, alcaldes, gobernadores y jefes de órganos de control –, está la proposición de aminorar la edad legal para ejercer el derecho al voto, de 18 años reducirla a 16.

Dice el ministro Cristo Bustos que ésta “es una decisión que puede ampliar la participación y legitimar la democracia colombiana”, mi pregunta es: ¿Se puede legitimar y fortificar una democracia cuando no se le está proveyendo una educación política y cívica a las juventudes? Está claro que el censo electoral aumentaría, y posiblemente los índices de abstención también, pero, ¿Habría una calidad manifiesta en el ejercicio de este derecho fundamental por parte de esta población?

Al tratar este tema, sería un error imperdonable entrar a generalizar, debido a que no en todas las instituciones educativas echan por la borda los ejes temáticos anteriormente mencionados, y además, es ostensible que hay jóvenes de 16 años, incluso de menor edad, que poseen una madurez política y social que les permite tener una visión clara de diversos panoramas de nuestra sociedad, ¿Pero qué hay de los que no? Es por eso que he venido haciendo hincapié desde esta columna en la importancia que tiene la impartición de cátedras de Derecho Constitucional o de Constitución Política en los planteles educativos de Colombia, ese sería un sólido paso para la siembra de una cultura política cimentada en principios, ética y valores.

Soy un joven de 20 años, me gradué del bachillerato a los 16 y pocas veces recibí una catedra en donde se abordara en el estudio de estas áreas, es por eso que por experiencia propia puedo decir que cuando no se tiene este tipo de formación, que tiene rango constitucional, se vuelve algo complejo dimensionar qué tanta influencia tiene un acto sociopolítico de esta categoría dentro de un Estado Social de Derecho.

Para que las generaciones venideras puedan dar el salto a la arena democrática con integralidad, se debe empezar por promover las políticas públicas necesarias para impulsar el estudio de la estructura dogmática y orgánica de la Constitución Política, y de los aspectos elementales de mecanismos constitucionales como la tutela, el derecho de petición y las acciones populares, de grupo y de cumplimiento.

No estoy de acuerdo con lo planteado por el Ministerio del Interior. Esto sería como tratar de enseñarle a un recién nacido, que ni siquiera ha gateado, a correr y saltar, los conductos regulares hay que respetarlos, es momento de enmendar las negligencias e inoperancias estatales que nos han conducido hasta este punto, porque lo cierto es que no se debería: Votar a los 16 sin conocer la constitución.

 

Camilo Pinto Morón

@camilopintom

Sobre el autor

Camilo Pinto Morón

Camilo Pinto Morón

Letras & Opinión

Camilo A. Pinto Morón, estudiante de Derecho de la Universidad de Santander, estudio leyes porque "pertenece a ese orden de cosas que se comprenden mejor cuando no se definen" - Levy Ullmann. Columnista de opinión en PanoramaCultural.com.co, el diario El Pilón, y Con la Oreja Roja. Fiel creyente de un oficio de opinar en serio, respetuoso, objetivo y responsable.

@camilopintom

0 Comentarios


Escriba aquí su comentario Autorizo el tratamiento de mis datos según el siguiente Aviso de Privacidad.

Le puede interesar

Pobre Caribe

Pobre Caribe

La costa Caribe es una región maravillosa, premiada por Dios con una gran variedad de especies animales y vegetales, con un patrimonio...

Consejos para Edna y Lisbeth (Parte I)

Consejos para Edna y Lisbeth (Parte I)

Ahora, cuando dos mujeres vallenatas emprenden un camino distinto –Una vía diferente diría Sergio Araujo–, es justo y necesario...

Barras bravas de guerra y paz

Barras bravas de guerra y paz

Cuando en un país se cantan los muertos como se cantan los goles del campeonato nacional de fútbol, es indicativo de que es una soc...

Editorial: Periodismo y pluralismo informativo en el Cesar

Editorial: Periodismo y pluralismo informativo en el Cesar

La reciente desaparición de uno de los dos grandes periódicos impresos de la ciudad de Valledupar (Vanguardia-Valledupar) ha sumido l...

Lo que tú querías, Peter y Juancho

Lo que tú querías, Peter y Juancho

Desde las nueve de la mañana del martes 26 de julio comenzaron a llegar personas con micrófonos, cables y cámaras a La Provincia, ...

Lo más leído

El concepto de Tolerancia

Antonio Acevedo Linares | Pensamiento

Gonzalo Arango, profeta del Nadaísmo

Jairo Tapia Tietjen | Literatura

¿Qué es el Vallenato?

Luis Carlos Ramirez Lascarro | Música y folclor

Rodrigo Rodríguez, el acordeonista premio Gramy Latino

Álvaro Rojano Osorio | Música y folclor

El profesor Pedro Jaime Morales, el cachaco

Arnoldo Mestre Arzuaga | Educación

Síguenos

facebook twitter youtube

Enlaces recomendados