Opinión

No se hable más de corrupción

Alfonso Suárez Arias

15/03/2017 - 05:50

 

 

Nadie piensa, donde todos se lucran; nadie sueña, donde todos tragan.

La paradoja presente de la vida social, es ver y saber ahora, cómo ciertos personajes, desde antes advertidos por corrompidos,  se afanan en acusar a otros  clasificados de corruptos  y  así,  movilizan todo el estamento de justicia para castigarlos ejemplarmente, y mostrarse impolutos justicieros ante una sociedad impávida, que aparenta incredulidad ante los hechos dañosos, y  que durante tanto tiempo ha permitido e incluso alcahueteado, por no ejercer como es debido, ese deber de elegir bien a sus representantes y administradores.

Ya el tema de corrupción, como caballito de batalla de virtuosos comentaristas y columnistas políticos, empieza a fastidiar, diría que “empalagar”, como si hubiesen relamido mucha mermelada, por lo mediático  de las interposiciones, de quienes ostentan el poder de reputar a los rufianes, y el aberrante acto legalizado institucionalmente que obtuvieron previamente sus satisfacciones temporales al ego,  y ahora ostentan cierta capa protectora.

El problema de machacar el tema de la corruptela campante, como si fuere la situación estereotipada en el desarrollo administrativo de la nación; es implicar de manera casi que subliminal tal argumento, para que terminar en acostumbramiento social, extensible como todos los ejercicios políticos de la sociedad, al comportamiento general y para desdicha, inexorablemente claudicará ante la indiferencia e indolencia del mismo pueblo.

Mañana, quienes hoy están en la picota de tal aberración, depondrán de ser tales, para ser reconciliados por otro celebérrimo sistema de gobierno,  y  pasar a purificados y sacrificados funcionarios,  que se resignaron y sobrellevaron  a  la persecución política. Habrán de decir -que no se robaron un peso- pero favorecieron a otros, que en su momento retribuyeron.

Este jueguito y sometimiento a la manipulación de la comunicación política, se convierte a medida que se avanza en las exhibiciones y destapes de las barbaridades, en la intervención más peligrosa y explosiva que pueda llegar a determinar la  descomposición social,  superando aun la intencionalidad del comunismo de desacomodar desde la célula social, mediante la inserción de conceptos como la igualdad de género y drogadicción beneficiosa, para crear fácilmente el derrumbamiento y división de la familia.

Es que amenazar con castigar la corrupción, desde la oficina de trasparencia de la misma presidencia, prometiendo  dadivas y  coimas a quienes delaten con morbo y prueba a otros corruptos, es entrar en esa travesura indecente de aparentar ser lo que nunca se ha sido, y pasar por encima de las normas morales y éticas que siempre fueron el derrotero de la comunidad.

Mal ejemplo han dado en los últimos veinte años los gobernantes elegidos por voluntad de ellos mismos -no del pueblo- desde que se autopromovieron, para la reelección, y que no les dejó otro camino, que institucionalizar la corrupción,  para avalar su poder transitorio y afincar en el futuro, las prebendas obtenidas de tal ejercicio para todo su sequito de aduladores.

Si algo bueno puede quedar de tanta injuria e insidia personal, es el destape de vilezas que en su momento implantaron tantos funcionarios y que al paso como vamos, monopolizarán las cárceles y establecimientos acondicionados para tal efecto, mientras un próximo gobierno perpetúa la cadena, perseguirá y amnistiará en una próxima campaña anticorrupción y emblema de su acción, a todo opositor renuente que ose hacerse presente.

Que no termine esta sociedad actual protagonizando una de esas leyendas nacidas en nuestro entorno, poniendo a cabalgar a la corrupción sin rumbo y tiempo, sobre el lomo del caballo “patas blancas”, alegoría del destino mostrado en los cuentos costumbristas, narrados con libertinaje  por el médico jagüero Ramaliah.

 

Alfonso Suárez Arias

@SUAREZALFONSO

Sobre el autor

Alfonso Suárez Arias

Alfonso Suárez Arias

Aguijón social

Alfonso Suárez Arias (Charalá, 1956). Abogado en formación (Fundación Universitaria del Área Andina en Valledupar). Suscrito a la investigación y análisis de problemas sociológicos y jurídicos. Sus escritos pretenden generar crítica y análisis en el lector sobre temas muy habituales relacionados con la dinámica social, el entendimiento del Derecho y la participación del individuo en la Política como condicionamiento para el desarrollo integral.

@SUAREZALFONSO

0 Comentarios


Escriba aquí su comentario Autorizo el tratamiento de mis datos según el siguiente Aviso de Privacidad.

Le puede interesar

Dos festivales exitosos

Dos festivales exitosos

  El fin de semana pasado se efectuaron dos festivales vallenatos importantes, de los que tengo noticias, el primero de los cuales fu...

Gobernador: inviértalos en educación

Gobernador: inviértalos en educación

Hay que alegrarse con la buena noticia que nos ha dado el gobernador Luis Alberto Monsalvo del rescate feliz de $110.000 millones que d...

La tijera que corta

La tijera que corta

Con solemnidad ajena a la cotidianidad se presentó don Foción Bustamante, aquella mañana primaveral, como la que describió el Caciq...

Crespa madrileña

Crespa madrileña

  Líneas para una crespa madrileña… Qué despampanante rubia madrileña que, cuando vio mis lienzos tirados en el suelo, gritó d...

Editorial: Valledupar, tierra de poetas

Editorial: Valledupar, tierra de poetas

La semana pasada, la capital del Cesar fue el escenario de un encuentro inédito. Poetas del mundo, en plena gira por los lugares más ...

Lo más leído

Síguenos

facebook twitter youtube

Enlaces recomendados