Opinión

¿Izquierda o derecha?

Wladimir Pino

23/03/2017 - 07:30

 

Estampa de la Revolución francesa

 

Luego de 200 años de vida republicana, cuando el yugo español ha sido extirpado de nuestro acontecer estatal, y por fin empezamos a superar el fenómeno de la exclusión ideológica, que trajo como resultado muchos años de guerras y desigualdades, hoy, cuando el acontecimiento histórico debía invitarnos a la unión, paradójicamente nos dividimos.

La guerrilla más grande y violenta del mundo por fin da pasos serios hacia la paz y, al parecer 50 años de lucha y sangre, no fueron suficientes para madurar el acontecimiento. Hoy Colombia se polariza bajo las banderas de izquierda y de derecha. Es común en nuestros coterráneos la señalización y la estigmatización bajo estos términos. En la calle, en el trabajo, en la casa y hasta en la escuela se dividen los pueblos y las sociedades en izquierda y derecha, como si los de izquierda fuésemos los del fusil y los de derecha los que enarbolan banderas blancas de paz.

¿Acaso es tan mala la izquierda y tan buena la derecha para tratar de sanguinarios a unos y trabajadores a los otros? Desde ya me parcializo en favor de los de izquierda, y no guiado por el romanticismo barato de la época procubana, sino por una verdadera convicción de saber de dónde soy y a donde pertenezco. Somos colombianos de clase media baja como el gran 80% de nuestros nacionales, y ninguno nos hemos conformado con la vida que nos ha tocado vivir, todos a diarios enfrentamos las adversidades para combatir una realidad económica y social que tiende a desaparecernos como seres humanos.

Acaso usted amigo que se ubica en la derecha no es hijo del docente, del pescador, del agricultor, del campesino, del mecánico o del celador; porque si es hijo de los industriales y empresarios con el mayor de los respetos le digo que está en lugar indicado, pues la derecha le permite conservar el estatus social con que nació y disfrutar de la vida de privilegios que acostumbra.

Pero si fue educado en colegio público sabe qué es estudiar sin privilegios, conoce cuánto afecta el calor el rendimiento académico, sabe qué es la ausencia de un educador y de las difíciles condiciones en que se recibe la cátedra.

Si está afiliado al régimen subsidiado o contributivo en salud, sabe qué es en el mejor de los casos un copago para que le receten un acetaminofén, sabe qué es levantarse a las 3 de la mañana para hacer cola en un médico general, conoce de primera mano qué es el Plan Obligatorio de Salud y que los medicamentos esenciales para la vida están por fuera del plan.

Si se queja a diario del recibo de la luz o del agua porque cobran aseo y alcantarillado, porque le toca pagar un catastro alto viviendo en barrios humildes, entonces usted, aunque piense que está ubicado en la derecha, para los dueños del capital usted siempre estará a la izquierda.

Los términos “izquierda” y “derecha”, como conceptos políticos, nacen en los albores de la revolución Francesa. Se dice que en la votación que tuvo lugar el 14 de julio de 1789 en la Asamblea Nacional Constituyente en la que se discutía la propuesta de un artículo de la nueva Constitución en la que se establecía el veto absoluto del rey a las leyes aprobadas por la futura Asamblea Legislativa, los diputados que estaban a favor de la propuesta, que suponía el mantenimiento de hecho del poder absoluto del monarca, se situaron a la derecha del presidente de la Asamblea, y los que estaban en contra, y defendían que el rey sólo tuviera derecho a un veto suspensivo y limitado en el tiempo poniendo por tanto la soberanía nacional por encima de la autoridad real, se situaron a la izquierda del presidente. Así el término "izquierda" quedó asociado a las opciones políticas que propugnaban el cambio político y social, mientras que el término "derecha" quedó asociado a las que se oponían a dichos cambios.

Con el tiempo el termino izquierda política tomó relevancia, agrupando a los que tienen como punto central la defensa de la igualdad social, frente a la derecha política que considera las diferencias sociales como algo inevitable, normal o natural.

En la medida que las ideas maduraban, los términos derecha e izquierda adquirieron apellidos, la izquierda con el socialismo y la derecha con el capitalismo.

La izquierda socialista que lucha a diario por la garantía estatal como órgano propulsor del desarrollo y la derecha capitalista que pone los intereses financieros por encima del estado mismo.

La derecha lleva un sendero iluminado de reducción del estado, privatización del aparato productivo, flexibilidad de las garantías laborales y responsabilidad individual del hombre por su propio desarrollo. La izquierda lucha contra los modelos de derecha que empobrecen a las mayorías a costa de las riquezas de las minorías y, por lo contrario, propende por la igualdad social en un plano de libre competencia, trayendo al estado como garante de las libertades y sobre todo de la equidad entre los hombres.

El ser de derecha o de izquierda no es una decisión, fue una condición con la que nacimos en este mundo desigual. Los de derecha se encuentran del lado de las oportunidades y privilegios, y los de izquierda son los luchadores de la vida, que a diario salimos a ganar el sustento diario. Es fácil saber de qué lado estás, en la medida que te cuesta el cumplimiento de metas básicas como estudio, salud, transporte, servicios públicos y recreación, serás de izquierda o de derecha.

Existe otra fórmula más efectiva para saber si somos de izquierda o de derecha:  en la medida que nos quejemos menos o más de los servicios públicos y del costo de vida somos de derecha o de izquierda.

 

Wladimir Pino 

 

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