Opinión

Reforma electoral o cortina de humo

Diógenes Armando Pino Sanjur

12/04/2017 - 05:40

 

 

Tras firmar el tan anhelado “acuerdo de paz” con la guerrilla de las Farc, destapar los múltiples casos de corrupción, las exorbitantes sumas de dinero que son utilizadas para financiar las campañas políticas, la falta de controles de los partidos políticos al otorgar avales y la precariedad del sistema electoral, el gobierno nacional decidió nombrar una comisión especial para reformar el sistema electoral, con la iniciativa de conformar “una democracia más amplia, profunda, participativa y transparente”.

Los honorables miembros de la comisión centraron sus propuestas en tres ejes principales: “la arquitectura institucional, el financiamiento de la política y el sistema electoral”,  los cuales buscan la creación de una Corte Electoral y Consejo Electoral, quienes se encargarían de la jurisdicción electoral y asumirían las funciones técnicas, logísticas, administrativas, organización y ejecución del proceso electoral, además de administrar el Registro Civil, desplazando o dando muerte funcional a la Comisión 5 del Consejo de Estado y a la Registradurìa Nacional del estado Civil quienes cumplen esta misión y funciones.

Con esta iniciativa se desconoce la eficiente labor desempeñada por la Registradurìa Nacional del Estado por más de 68 años en el cumplimiento de su misión, la cual, ha realizado con transparencia, imparcialidad y eficacia, garantizando un desempeño idóneo y oportuno, que le ha permitido posesionarse como una de las entidades más confiables y con alto grado de credibilidad y conocimiento ante la opinión pública y como una de las mejores entidades electorales a nivel mundial.

Pero infortunadamente hoy visionamos un  panorama discrepante, un sometimiento culpable ajeno a las actuaciones de esta entidad, exonerando de culpa a los verdaderos responsables de los males que atacan y carcomen la democracia, la clase política, que con sus malas prácticas y artimañas han hecho sucumbir el sistema electoral colombiano, solo con el pretexto desaforado de reestructurar el sistema y llegar hasta acabar esta prestigiosa institución.

Delitos como la trashumancia, corrupción, fraude o constreñimiento al sufragante o la violación de topes electorales que son perpetrados por la clase política, no por los funcionarios de la Registradurìa, son los que han puesto en riesgo la transparencia de las elecciones y han violentado el derecho al voto de los ciudadanos, poniendo en peligro la democracia, por ello se debería actualizar, fortalecer las normas lectorales, endurecer el régimen de inhabilidades y robustecer la organización y el régimen interno de  los partidos que permitan oxigenar y garantizar un ejercicio democrático transparente.

La Registradurìa Nacional del Estado Civil necesita reformas, cambios para afianzar y mejorar aún más su excelente desempeño, requiere de una modernización, implementación de nuevas tecnologías, mayor inversión, mejora salarial y capacitación de sus funcionarios, que permitan cumplir con su misión y compromiso institucional de garantizar la transparencia, eficiencia, neutralidad y objetividad en la organización de los procesos electorales, como también la entrega de resultados electorales confiables, oportunos y efectivos como se viene realizando a pesar de las dificultades que deben sortear sus funcionarios a diario.

Si de verdad queremos brindar un sistema electoral, transparente y acabar con las malas prácticas electorales debemos respaldar y fortalecer la Registradurìa, no acabarla, porque si se da visto bueno a las recomendaciones de la comisión de expertos, contribuimos al incremento del clientelismo, la burocracia y permitimos que los politiqueros sigan socavando nuestra democracia, deslegitimen la decisión del pueblo y corrompan las instituciones.

 

Diógenes Armando Pino Sanjur

@mafranpisa 

Sobre el autor

Diógenes Armando Pino Sanjur

Diógenes Armando Pino Sanjur

Tamalamequeando

Diógenes Armando Pino Sanjur, más conocido como May Francisco, nació el 24 de junio de 1976 en un pueblo mágico lleno de historia, cultura y leyendas situado en la margen derecha del Río Magdalena llamado Tamalameque. Hijo de los docentes Diógenes Armando Pino Ávila y Petrona Sanjur De Pino, tiene 2 hijos, May Francisco y Diógenes Miguel, los cuales son su gran amor, alegría, motor y mayor orgullo. Abogado de Profesión, despertó su interés con la escritura de su padre quien es escritor e historiador, se declara un enamorado de su pueblo, de su cultura (la tambora) y apasionado por la política como arte de servir.

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