Opinión

Eduardo Pinto Viloria, un año sin ti

Fabrina Acosta Contreras

04/05/2017 - 07:05

 

Eduardo Enrique Pinto Viloria / Foto: Al Dïa

La violencia es el miedo a los ideales de los demás”. Mahatma Gandhi.

Esta no es esta una columna más, hoy escribo como hace un año a la memoria de mi amigo Eduardo Pinto Viloria; siento un profundo dolor por ausencias que a la vez tornan siempre presente a las personas. Amigos como él siempre hacen falta, no hay que postularlos como seres perfectos porque han fallecido, su carisma y disposición a servir develan la calidad de seres humanos que fueron.

Hace un año recibí la noticia de su partida, no podía creerlo porque solo dos días antes del fatal suceso me había llamado con voz de alegría para darme la noticia que había logrado apoyarme con las cifras requeridas para mi investigación, sobre imaginarios sociales de la violencia de género, todo fue alegría en esa llamada y cerramos la conversación con mi promesa de apoyo a su ensayo como opción de grado a su especialización, para lo cual, lastimosamente la muerte no nos dio tiempo.

Hoy puedo decirle que hace unas semanas mi tesis fue aprobada y que en mi dedicatoria su nombre ocupó un gran espacio al lado del de la amiga Isabel López, porque perder a un amigo que apoya las causas que se lideran, es un dolor profundo que a la vez motiva a seguir trabajando en memoria a ellos y a su apresurada partida; desde ese 4 de Mayo la teoría de que la vida es un ratico la siento más vigente, porque cuando vemos a alguien con salud, sonriente y con muchos planes, lo que imaginamos es que tendrá vida para lograrlo, no esas fatales sorpresas que da la violencia, esos fulminantes disparos que borran las sonrisas y lapidan algunos sueños.

Nunca imaginé que esa sería su última llamada, por ello acordamos vernos aunque sospechábamos que las ocupaciones de cada uno podría aplazar dicho encuentro, pero nunca imaginamos que la muerte nos impediría alguna tertulia de esas que nos recargaban de esperanzas para nuestra guajira.

Hoy escribo partida de dolor, con lágrimas que no solucionarán nada pero que brindan el mejor homenaje a un hombre que merecía toda mi admiración, con una desolación profunda que debilita, como se lo prometí muchas veces sigo firme, con mi espíritu, cuerpo y vida entregada a la causa por la igualdad, equidad, la no violencia y los derechos de las mujeres.

No pretendo parecer una de esas personas que ante el morbo de la muerte idolatran a los difuntos omitiendo defectos y sobre dimensionando cualidades, Eduardo no necesita de eso, porque si bien como todos los seres humanos tenía defectos, él sobresalía porque era un creyente de la transformación social y como siempre lo he dicho, creer es tener un poco de inocencia. Hace un año él pasó a ser uno más de los que se van a su tumba con el corazón lleno de esa inocente esperanza, quería un mejor panorama para su amada tierra guajira, porque si algo dejaba ver en él era ese profundo amor por su terruño.

Hoy termino estas letras, con la sensación de que ninguna palabra podrá llenar el vacío, pero con la convicción de que muchas personas sigan descubriendo que la Guajira tiene hijos admirables; espero que su legado nos siga inspirando a seguir tejiendo una sociedad donde los sueños no sean lapidados por las balas y donde los buenos no hagan parte de las listas de víctimas.

Eduardo Pinto Viloria, hace un año dejaste un profundo vacío en tus seres queridos, en tus amigos, pero seguimos haciendo lo que un día nos ayudaste a sacar adelante; te he cumplido la promesa de seguir firme en la causa, hoy un año después de tu muerte puedo decirte que la asociación Evas&Adanes sigue trabajando con amor y compromiso y que he culminado con éxito la maestría en estudios de género que juntos planeamos iniciar. Que en el cielo hoy suenen esos buenos vallenatos que como buen guajiro te gustaban, gracias por todo, amigo. “Solo le pido a Dios que la reseca muerte no me encuentre vacía y sola sin haber lo suficiente”.

 

Fabrina Acosta Contreras

@Facostac 

Sobre el autor

Fabrina Acosta Contreras

Fabrina Acosta Contreras

Evas&Adanes

Nieta de Rita Contreras, leyenda viva de 109 años. Escritora e investigadora Guajira, psicóloga, Magister en estudios de género, Magister en Gestión de Organizaciones y Especialista en Alta Gerencia. Creadora de la Asociación “Evas&Adanes” desde la cual lidera diversas iniciativas ciudadanas como los foros “La Mujer en el vallenato”, “Tejiendo esperanzas por la Guajira”, el programa radial Evas&Adanes, entre otras. 

Ha recibido reconocimientos por la causa que lidera tales como: Joven sobresaliente de Colombia TOYP 2018 (JCI Colombia), máxima distinción del departamento de La Guajira medalla Luis Antonio Robles, personaje diez en el departamento de Amazonas, medalla a Mujer extraordinaria con proyección social otorgada por la Asociación de Mujeres de la Guajira. 

Ha sido columnista por más de 10 años de varios medios puntualizando temas de género y derechos de las mujeres, así como las causas por la guajira. Es autora de los libros Mujer Sin Receta: Sin Contraindicaciones para hombresEvas culpables, Adanes inocentes”, “De esas costumbres que hay en mi tierra: una mirada a los imaginarios sociales de la violencia de género”, “Mujeres sin receta: Más allá de los mitos”.

 

@Facostac

1 Comentarios


Elivis 05-05-2017 05:14 PM

Sabias palabras compañera, Eduardo fue una persona carismatica, amaba la vida, su familia y por supuesto a su hermosa tierrs. Nunca lo olvidare, estará en mi mente y en corazon, hasta el dia que papito Dios me llame a su encuentro.

Escriba aquí su comentario Autorizo el tratamiento de mis datos según el siguiente Aviso de Privacidad.

Le puede interesar

¿El Vallenato es la carne del sándwich?

¿El Vallenato es la carne del sándwich?

  Me he leído con especial cuidado un interesante artículo escrito por el juicioso investigador y folclorista Abel Medina Sierra,...

De la caída de WhatsApp a la droga en USA

De la caída de WhatsApp a la droga en USA

  Siempre me había preguntado el por qué los gringos manejan el problema de la droga con una elástica moral que les hace drásti...

El paraco

El paraco

Dos aspectos relevantes constituyen parte de la idiosincrasia vallenata, sus costumbres y comportamiento coloquial. Me refiero, sin dud...

Más de lo mismo: el caso de las elecciones de personeros en el Cesar (parte I)

Más de lo mismo: el caso de las elecciones de personeros en el Cesar (parte I)

  El signo trágico de la corrupción vuelve a mostrar sus alcances en lo referido a las elecciones de personero en el departamento d...

¿Qué pesa más: un kilogramo de algodón o un kilogramo de hierro?

¿Qué pesa más: un kilogramo de algodón o un kilogramo de hierro?

En la infancia de muchos -me incluyo-, ésta era una de las espinosas preguntas que salían a relucir en las tertulias de amigos para f...

Lo más leído

¿Cuál es la función del arte?

Gemma E. Ajenjo Rodríguez | Artes plásticas

El Bogotazo, 9 de abril de 1948: el relato de la muerte de Jorge Eliécer Gaitán en la prensa

Yeison Yamir Martínez Mejía y Peter Henry Ortiz Garzón | Historia

La política, el bogotazo y la muerte de la esperanza

Carlos Alberto Salinas Sastre | Historia

Aproximación a la definición del Arte

Eduardo Vásquez | Artes plásticas

Rosa jardinera

Álvaro Yaguna Nuñez | Música y folclor

Gitanos: érase una vez América

Ricardo Hernández | Pueblos

El profe Will: el profesor de un pueblo

Víctor Ahumada | Educación

Síguenos

facebook twitter youtube

Enlaces recomendados