Opinión

¿Hasta cuándo?

Beatriz Ramírez David

30/11/2017 - 07:45

 

 

Nos encontramos nuevamente en la campaña “16 días de activismo contra la Violencia Sexual y de Género” que inicia cada año a partir del 25 de noviembre (Día Internacional de la Eliminación de la Violencia contra la Mujer) y se prolonga hasta el 10 de diciembre (Día de los Derechos Humanos). El tema de este año se enmarca en los objetivos de desarrollo sostenible: “Que nadie se quede atrás: Pongamos fin a la violencia contra las mujeres y niñas.”

Dentro de esta campaña son muchas las manifestaciones que se hacen para llamar la atención, entre esas me encontré la carta abierta de los Estados Americanos en el Comité de Expertas del Mecanismo de Seguimiento de la Convención de Belém do Pará (MESECVI) que dice: “El Comité de Expertas es el órgano técnico del MESECVI responsable del análisis y evaluación del proceso de implementación de la Convención de Belém do Pará. Está integrado por Expertas independientes, designadas por cada uno de los Estados Parte entre sus nacionales, quienes ejercen sus funciones a título personal”.

En esta oportunidad, las expertas recuerdan a los países de la región, que ninguno ha logrado garantizar el derecho de todas las mujeres a vivir libres de violencia. La prevención y erradicación de la violencia contra las mujeres es aún una deuda pendiente en la región. Por esta razón, el Comité de Expertas hace un fuerte llamado a los estados americanos a redoblar los esfuerzos y a tomar todas las medidas necesarias para armonizar, revisar y diseñar políticas públicas con base a lo establecido en la Convención Belém do Pará, las recomendaciones del Comité y las demás legislaciones internacionales en la materia. ¡Las mujeres y las niñas no pueden seguir esperando! (fragmento tomado de la carta de expertas).

En muchas partes de Colombia se hicieron movilizaciones, plantones y actos simbólicos de los cuales quiero resaltar dos, estos son: Vamo’ a retumbar, porque las violencias las vamo’ a para”. Este llamado a la movilización se hizo a través de los tambores, porque los tambores en diferentes culturas, sobre todo en las afros e indígenas de nuestro continente, significan llanto, protesta, alegría, memoria, ancestralidad, luchas, resistencias y construcciones colectivas.

La invitación fue a construir de forma colectiva un solo grito al compás de tambores, que permitiera generar una gran indignación y protesta frente a estas violencias y asesinatos. El otro acto fue “a bailar en la calle, mujer poderosa” con esto se invitaba a tomar este espacio que también es nuestro, bailando con grandes faldas o polleras. Podríamos pensar que era una fiesta, pero no, las mujeres se tomaron las calles en contra de la violencia machista y patriarcal. Todas unidas pidiendo por una sociedad equitativa con las mujeres y las niñas, donde la prevención, atención, sanción y reparación sean los componentes para poner fin a las violencias contra las mujeres.

Entre los desafíos que tiene el estado está la implementación de medidas integrales destinadas a reducir los factores de riesgo y a eliminar las causas estructurales que sustentan la violencia contra las mujeres. También se hace necesario y urgente que la educación que se imparte en los plantes educativos como colegios y universidades esté libre de estereotipos de género y se respete el derecho a la igualdad de oportunidades en todos los espacios como son el político, económico y social.

Debo reconocer que la tipificación del feminicidio ha contribuido a visibilizar que el asesinato de una mujer por el hecho de ser mujer representa la forma más grave y extrema de discriminación y de violencia de género. En 17 países de Latinoamérica y el Caribe se han aprobado leyes que incorporan la figura de feminicidio, éste es un mensaje social contundente de que la violencia contra las mujeres no será tolerada y será sancionada cuando ocurra.

Mi llamado es a que el Estado siga fomentando campañas para prevenir y erradicar los feminicidios y todas las formas de violencia contra las mujeres y las niñas. ¿Hasta cuándo tendremos que esperar para ver reducido a cero la muerte de mujeres por el hecho de ser Mujer?

 

Beatriz Ramírez 

 

Sobre el autor

Beatriz Ramírez David

Beatriz Ramírez David

Mundo en femenino

Consultora en temas de Mujer y Género, facilitadora social y comunitaria, conferencista, online speaker y escritora. Embajadora de mujeres liderando América Latina y Global Ambassador NERDS RULE INC. Página web: https://beatrizramirezdavid.wordpress.com/

0 Comentarios


Escriba aquí su comentario Autorizo el tratamiento de mis datos según el siguiente Aviso de Privacidad.

Le puede interesar

La decencia del Viejo

La decencia del Viejo

Durante la gestión del gobernador Mauricio Pimiento Barrero, el abogado riorense Héctor Onofre Santana Durán, ejerció como gerente ...

Volver a Villanueva

Volver a Villanueva

Yo solo te pido que no me eches al olvido Villanueva mía. Yo solo te imploro que no me dejes tan solo por que moriría. Déjame tropez...

La verdadera amenaza viene del campo

La verdadera amenaza viene del campo

  Colombia cuenta con una extensión territorial de 1.141.750 km2 y una población estimada en 51,6 millones de habitantes para el a...

Democracia amenazada

Democracia amenazada

  El siglo XX estuvo marcado por el dominio de la forma política conocida como democracia liberal, pero desde finales de éste y com...

El piropo no es un favor, ni el racismo es un chiste: calladitos sí se ven más bonitos

El piropo no es un favor, ni el racismo es un chiste: calladitos sí se ven más bonitos

  Esta columna, que escribí en víspera del 8 de marzo y en el marco de las conmemoraciones que se realizan a lo largo y ancho del m...

Lo más leído

Síguenos

facebook twitter youtube

Enlaces recomendados