Opinión

Que no sepan quién es usted

Andy Romero Calderon

11/04/2018 - 07:10

 

Hernando Zabaleta / Foto: Suba Alternativa

 

En Colombia se hace cada día mas complicado saber con quiénes estamos interactuando sea personalmente o de forma virtual. Se torna peligroso e incómodo, ya saben, por eso lo de: ¿Usted no sabe quién soy yo?

Una fiebre de poder que se transformó en pandemia que podemos encontrar en todo el territorio nacional, el más reciente caso, que se ha hecho público en los medios nacionales, valga la claridad, ya que son muchos los casos  que a diario duermen en el archivo de la impunidad; es el caso de Hernando Zabaleta Echeverry que insultó hasta más no poder a una oficial de tránsito que hacía su trabajo, mientras escuchaba con paciencia inquebrantable el despacho de complejos del supuesto hijo de contralor que la haría echar y, además, acabaría con su vida laboral para que ni de vigilante la contrataran, pues, tiene muchas influencias gracias a que gana 20 veces más que la oficial.

Son muchos los Zabaletas Echeverrys. A diario nos encontramos con reyezuelos iguales o peores que este señor que, por estar degustando migajas de poder se sienten dioses y sin duda les encanta que no sepan quienes son para recordarnos que no sabemos que son a medias sino completamente zopencos.

Aunque en este país de resaltos y crónica polarización, es bueno, a veces, que no sepan quiénes somos, ni qué pensamos, y mucho menos si es en el escenario electoral. En el debate presidencial son muchos los arrepentidos y más los temerosos de hacer pública su preferencia tanto que deciden seguir de anónimos para evitar los improperios y ataques cuasi sistemáticos de dañinos en las redes sociales que de paraco, guerrillero, asesino, terrorista, narcotraficante y hasta violador, entre otros calificativos no te bajan, despachándose contra los ciudadanos que eligen un candidato distinto al de ellos. Y es que si no lo ha hecho público, mejor no lo haga, si no tiene una buena trinchera, porque los están esperando con las armas de odio cargadas, la turba de irresponsables que no saben debatir ni exponer argumentos sin ofender e insultar a los que no comulgan con su santo extremo.

Y es que, si queremos tranquilidad, tocará no saber quiénes somos, sino hasta después de las elecciones presidenciales. El primer gran debate regional de los candidatos presidenciales dejó a la gran mayoría con las ganas de generar más odios, estaban de palcos en espera que en escena aparecieran improperios y agravios. Pero el formato del debate no se los permitió, porque de debate poco tuvo, pero no contentos e irresponsablemente muchos salieron a las redes sociales a poner palabras en la boca de los candidatos que nunca dijeron, con el fin de generar polémica y fomentar la desinformación. ¡Ay las redes!  

Ñapa: cuando Sergio Fajardo habla de acabar la corrupción, a muchos les da un fuerte escalofrío, especialmente en el departamento del Cesar donde viven muchos de eso, y cuando Gustavo Petro habla de meterlos en la cárcel, y cárcel es cárcel,a la agriera se le suma un fuerte dolor de cabeza.

 

Andy Romero Calderón

Sobre el autor

Andy Romero Calderon

Andy Romero Calderon

Vallenato de Guacoche

Vallenato de cédula, guacochero de nacimiento. Ingeniero de sistemas de la Universidad Popular del Cesar. Me gusta la buena crítica y política, sin caer en sus vicios y hasta donde los argumentos me dejen llegar. Amante de la buena música y no de un género en específico. El silencio es, después de la palabra, el segundo poder del mundo.

@andy_romeroc

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