Opinión

El acierto de homenajear a Carlos Vives en el Festival de la Leyenda Vallenata

Juan Cataño Bracho

10/04/2018 - 06:25

 

Carlos Vives y el rey vallenato Egidio Cuadrado

 

Históricamente, la Fundación Festival de la Leyenda Vallenata venia rindiéndole homenaje a los cultores de la música vallenata como un reconocimiento al aporte a nuestra cultura.  Sin embargo, en ocasiones, resultaba más beneficiados el homenajeado que la misma organización porque algunos de ellos no eran figuras contemporáneas que pudieran ayudar con su imagen a la promoción del evento, por lo menos más allá de las fronteras; porque no hay que desconocer que son muy pocas los pioneros del vallenato cuyo nombre haya traspasado la fama parroquial o por lo menos que haya logrado una verdadera consolidación de su nombre a nivel internacional.

En eso se constituye el acierto al homenajear a Carlos Vives, en la 51 versión del Festival de la Leyenda Vallenata, porque la institución requiere del impulso de todas aquellas personas y/o instituciones que le ayuden a salir y posicionarse más allá de las fronteras regionales y nacionales. Porque no es bueno para la organización creer que el trabajo de socialización del vallenato no requiere de esfuerzos continuos para tomarse al mundo, lo que redunda en beneficio no solo del ente organizador, sino de la propia Cultura y de todos sus cultores y difusores. Y no se trata de valorar a Vives por encima de los otros cultores de la música vallenata, se trata de aprovechar su imagen para un mayor posicionamiento de nuestra cultura musical y dejar también desvirtuado que Carlos Vives no es un advenedizo en la cultura vallenata, es un actor natural determinado por el ambiente en que creció en Santa Marta.

No hay que desconocer que el evento en sí es un homenaje a todos los que han aportado sus virtudes culturales para el engrandecimiento de éste folclor, pero estos también deben poder distinguir que el alcance de la difusión de nuestra cultura nos beneficia a todos y para esto se deben utilizar las mejores estrategias de difusión y posicionamiento. Se trata de utilizar una figura mundial, como sucede en el fútbol, para posicionar un producto, en éste caso el Festival de la Leyenda Vallenata.

La decisión de la Fundación del Festival de la Leyenda Vallenata al “homenajear a Carlos Vives”, creo que reviste la Importancia de una Estrategia de Marketing para el evento que nunca sobra cuando los planes son ambiciosos y duraderos.

Si le transferimos a nuestro evento la importancia de un producto que queremos posicionar a nivel mundial, era necesario que empezáramos a utilizar estrategias de mercadeos efectivas para lanzarlo como un producto nuevo para el mundo y tratar de conectar emocionalmente al mundo con una marca, Festival de la Leyenda Vallenata, utilizando la imagen de Carlos Vives, que no hay que desconocer tiene un nombre mundialmente reconocido y unas condiciones personales, sociales, culturales e intelectuales que superan al músico e intérprete del vallenato tradicional.   

No sé quien tuvo la idea, para mi genial, de “homenajear” a Carlos Vives en nuestro evento, pero la veo en sintonía de aquellos en que los expertos hacen énfasis: que los eventos son únicos e irrepetibles, por lo que se debe pensar en todos los detalles.

“Un evento es una oportunidad única para generar una experiencia memorable”, explica Geovanna Nassar, gerente general y planner de Keypeople, agencia especializada en activaciones de marca, promociones, eventos y relaciones públicas. Es por esto que la preproducción es tan importante porque allí se determina qué se necesita, para qué se necesita y quién la necesita y de esta manera se pueden desarrollar aquellas actividades que permitan proyectar un mensaje claro que la gente se va a llevar a su casa para siempre”.

No me cabe la menor duda de que Carlos Vives se benefició de la narrativa de los cantos vallenatos para posicionar su nombre, pero tampoco me cabe duda de que la narrativa de los cantos vallenatos se benefició de la personalidad y la imagen de Carlos Vives para penetrar un poco más al mundo, o a otros escenarios hasta entonces inexpugnables para los parroquianos de estas latitudes.

Creo que es el momento de aplaudir la decisión de los organizadores del Festival de la Leyenda Vallenata, para beneficio de todos, al tener en cuenta que “al organizar eventos no solo se debe tener en cuenta la parte logística, cuando lo primero que se debe pensar es en cómo lograr que se cumplan los objetivos del evento, y es en este punto donde las empresas muchas veces fallan”. Utilizar la figura de Carlos Vives, creo, es un paso adelante en el interés de posicionar más nuestra cultura vallenata, que de recoger la tradición ha pasado a generar divisas a partir de un Producto Interno Bruto que se puede exportar.

Un evento proyectado en este sentido es la consecuencia de tener los objetivos claros y tener un retorno medible, como la satisfacción de sus asistentes o la proyección de la buena imagen de la marca. Si se cumplen estos requisitos, el evento será una inversión. Por esta falencia es que algunos eventos de la misma especie son de difícil organización y no han pasado de representar un gasto para sus organizadores, como tampoco han podido posicionarse como una buena marca, lo que afortunadamente está logrando la Fundación Festival de la Leyenda Vallenata.

Felicitaciones a los miembros de la Fundación Festival de la Leyenda Vallenata que se ha decidido a romper esquemas y se ha dispuesto generar un evento con el fin de comunicar una marca, con lo que se le da un gran impulso a una cultura que, como otras, con su trabajo no se ha dejado avasallar por el modernismo. Además, queda demostrado que ninguno de los homenajeados, antes, como Carlos Vives le ha aportado mayor creatividad y esfuerzo a la organización de éste evento.

 

Juan Cataño Bracho 

0 Comentarios


Escriba aquí su comentario

Le puede interesar

La dirigencia cesarense y la campaña presidencial: los verdaderos protagonistas

La dirigencia cesarense y la campaña presidencial: los verdaderos protagonistas

Finalizó este domingo 17 de junio una campaña presidencial que inició y concluyó polarizada, en razón a lo que representaba la c...

Hay que llorar por los dos ojos

Hay que llorar por los dos ojos

  Es una frase de cajón decir que los medios de comunicación manipulan la información, todo el mundo lo sabe y además lo dice. ...

Editorial: Los juglares, en primera línea del folclor

Editorial: Los juglares, en primera línea del folclor

El trabajo por la conservación y el reconocimiento del folclor vallenato ha hecho que, afortunadamente, diversas iniciativas ubiquen a...

Editorial: Valledupar, ¿cómo vamos y adónde vamos?

Editorial: Valledupar, ¿cómo vamos y adónde vamos?

Valledupar crece a gran velocidad, pero no todos los crecimientos son buenos, equitativos y sostenibles. Muchos de ellos conllevan trop...

Carta a Rita Fernández Padilla

Carta a Rita Fernández Padilla

Al enterarme del sensible fallecimiento de una de las "Reinas del Vallenato", como lo fue Cecilia Meza Reales, tu compañera de fórm...

Lo más leído

Pueblo Bello en la Sierra Nevada

Enrique Córdoba | Turismo

Ray Bradbury: entre amor y odio a la tecnología

José Luis Hernández | Literatura

Sobre la tolerancia: un marco histórico

Antonio Acevedo Linares | Pensamiento

Pluralidad, multiculturalismo y ética

Antonio Acevedo Linares | Pensamiento

Ladrido cultural

Alberto Muñoz Peñaloza | Opinión

Libros que se fueron, pero se quedaron

Diógenes Armando Pino Ávila | Opinión

Síguenos

facebook twitter youtube