Opinión
Petro y Duque bajo el principio de precaución

Hace un tiempo escribí una columna sobre las dudas razonables de carácter científico respecto a daños y peligros que pueden o no llegar a existir alrededor del funcionamiento de las antenas de telefonía móvil en el país. Para abordar el tema me basé en el principio de precaución (Ley 99 de 1991), el cual tiene como objetivo principal evitar daños de carácter severo e inalterable al medio ambiente. Bajo este principio quisiera ponderar las candidaturas de Petro y Duque.
En el panorama político colombiano no existe duda que con la salida de la FARC de la contienda presidencial (quienes no contaban con un patrimonio electoral de peso alguno) y la victoria arrolladora del candidato del uribismo en ‘La gran consulta por Colombia’, las dos candidaturas que representan los dos extremos del espectro político son las de Gustavo Petro por la izquierda e Iván Duque por la derecha, las cuales, teniendo en cuenta algunos puntos de sus propuestas, a mi juicio, generan ciertas dudas en temas económicos, sociales, ambientales y constitucionales. Además, representan un futuro político divisorio y polarizador para el país, un marcado retroceso, la constituyente de Petro y la modificación a las altas cortes de Duque son dos ejemplos de la peligrosidad de algunas de sus propuestas, altísimo calibre.
Recreemos las candidaturas presidenciales de Petro y Duque con la temática del principio de precaución. Según la doctrina, los elementos y fines de este principio son: 1) Anticipación o previsibilidad del peligro. 2) El peligro de daño. 3) La gravedad e irreversibilidad del daño. 4) La incertidumbre con respecto a la probabilidad de daño que puede causar la actividad o la ausencia de certeza científica absoluta. 5) La adopción de medidas pertinentes para evitar daños al medio ambiente (ver: El principio de precaución en la legislación ambiental colombiana - Karem Lora Kesie).
Los colombianos tenemos en este principio una herramienta para encaminar al país por una vía gubernamental saludable. Debemos prever cuán arriesgado resultaría elegir un presidente proveniente de un extremo donde la imposición vale más que el consenso. El peligro de daño es palpable, las lesiones que se le propinasen a nuestro modelo de Estado serían difíciles de reparar. Hay dudas razonables para desechar los extremos y tomar las medidas electorales necesarias para evitar que se le causen perjuicios al proyecto de Estado Social de Derecho que perseguimos.
Amigos lectores, mi invitación es que sometamos las candidaturas de Petro y Duque a un riguroso examen bajo el principio de precaución y observemos qué nos resulta.
Camilo Pinto Morón
@camilopintom
Sobre el autor
Camilo Pinto Morón
Letras & Opinión
Camilo A. Pinto Morón, estudiante de Derecho de la Universidad de Santander, estudio leyes porque "pertenece a ese orden de cosas que se comprenden mejor cuando no se definen" - Levy Ullmann. Columnista de opinión en PanoramaCultural.com.co, el diario El Pilón, y Con la Oreja Roja. Fiel creyente de un oficio de opinar en serio, respetuoso, objetivo y responsable.
0 Comentarios
Le puede interesar
El respeto por la dignidad humana
“La dignidad es algo que se ubica por encima de todo precio y, por lo tanto, no admite nada equivalente; mientras las cosas tienen ...
El gallo que se salvó por marica
Veinte pollos crecieron en el patio de mi casa, en el viejo Valledupar. Crecían y engordaban con maíz y desperdicios caseros. De ...
Quien siembra, recoge
Poncho Zuleta incluyó una de sus primeras obras musicales en el segundo trabajo discográfico con su hermano Emilianito. Estudiant...
Pastores descarriados
Con aseveraciones como: “Están naciendo niños con tumores más grandes que el rostro mismo, están naciendo niños con verrugas e...
Mafias políticas sin circo
El país está cambiando, ya se notan algunos signos de ese renovado aire de civilidad y de humanidad que, desde hace largos años,...










