Opinión

Noches de guacherna

Diógenes Armando Pino Ávila

12/10/2018 - 02:15

 

Noches de guacherna

En Tamalameque, como en todos los pueblos del río y de la ciénaga insertos en la llamada “depresión momposina”, desde tiempos inmemoriales se ejecuta un son electrizante de reminiscencias tri-étnicas, llamado "La Tambora".

Son hechizante y sensual, ejecutado desde el 4 de diciembre (Santa Bárbara), 7 y 8 de diciembre (Concepción), 24 y 25 de diciembre (Natividad), 31 de diciembre (Año Viejo), 1 de enero (Año Nuevo, 6 de enero (Reyes) y otras fiestas de santos patronos de familias y comunidades pequeñas (Cruz de Mayo).

Su máximo esplendor lo recibía a la entrada del "Año Nuevo", donde los tamalamequeros al compás de la tambora (hembra), y el currulao (macho), recorrían las calles del Poblado, cantando "El Pajarito", deteniéndose en las puertas de las casas de personas prestantes, danzando y cantando el "berroche": "Volá, volá volaba el pajarito/ volá, volá, volaba el pajarito", obligando al dueño de la morada a gratificar al tamborero con una botella de ron; tras recibirla continúan el recorrido, hasta darle la vuelta al poblado.

La tradición nos indica que, por esas fechas o en cualquier víspera de santo patrono familiar o comunitario, cualquier persona se aprovisionaba de un bulto de ron (antes el ron venía así: en bulto.), se ubicaba en la esquina de "La Casa Amazona", o frente a la casa de Isabel Vega o cualquier esquina del barrio "El Machín", "El Colorado", "La Mochila", "Palmira",o "Flores de Sabana", y diciendo ser "Cabeza de Guacherna", llamaba a los tamboreros y comenzaban a ejecutar el ritmo.

Al dum-dum de las tamboras, se iban acercando los curiosos y al cabo de un rato, arman la "Guacherna", donde las "cantadoras" vistiendo sus largos pollerones de colorines, con sus "pañoletas", "colegallos" y "Sensevieres", pasando por el hombro derecho y anudadas a la cintura por el lado izquierdo en bandolera; improvisaban versos preñados de gracia y picardía, dedicados a los asistentes; cuando no interpretaban los nostálgicos −casi lamentos− cantos tradicionales de los "Pozos brillantes", "La Hierbabuena", "La Verdolaga", "Los Tres Golpes" y mil ritmos más que la sabiduría popular ha creado dejándolos como herencia en la tradición oral, siendo transmitidos de generación en generación, enriqueciendo con ello nuestro vasto patrimonio cultural y folklórico.

Cabe mencionar el hecho mágico, que la tradición afirma: en noches de tambora, cuando el silencio nocturno era roto apenas por el acompasado ritmo de las tamboras y la dulzona y nostálgica voz cantarina de las tamboreras, se alcanzaba a escuchar el grito espeluznante de "La Llorona Loca", al parecer, lamentándose no poder participar en el jolgorio popular. Nuestros abuelos −tal vez alucinados por el hechizo de la danza, o el ron− aseguraban jurando, haberla visto alguna vez en su vida.

Estas costumbres tradicionales, desafortunadamente se han ido perdiendo. Nuestra misión es rescatarlas, haciendo renacer nuestros valores culturales vernáculos, diluidos por el tiempo y opacados por la nefasta influencia de corrientes musicales de corte modernista de penetración cultural extranjera.

Estos hechos malforman nuestra juventud en detrimento de nuestro folclor nacional y regional.  Nosotros, todos estamos llamados por responsabilidad histórica a hacerlos renacer.  El Tamalamequero actual, apegado a sus ancestros, ha vuelto por la mística de las tamboras, conformando una serie de grupos que ejecutan este son, y hoy se preparan para enfrentarse a los grupos de los pueblos vecinos, dentro del marco del Festival Nacional De La Tambora y la Guacherna, que por los días del mes de diciembre se efectúa bajo la programación de La Casa de Cultura y Turismo de Tamalameque.

 

Diógenes Armando Pino Ávila

@Tagoto

Sobre el autor

Diógenes Armando Pino Ávila

Diógenes Armando Pino Ávila

Caletreando

Diógenes Armando Pino Ávila (San Miguel de las Palmas de Tamalameque, Colombia. 1953). Lic. Comercio y contaduría U. Mariana de Pasto convenio con Universidad San Buenaventura de Medellín. Especialista en Administración del Sistema escolar Universidad de Santander orgullosamente egresado de la Normal Piloto de Bolívar de Cartagena. Publicaciones: La Tambora, Universo mágico (folclor), Agua de tinaja (cuentos), Tamalameque Historia y leyenda (Historia, oralidad y tradición).

@AvilaDiogenes

2 Comentarios


Aura Hurtado 13-10-2018 01:19 PM

Que es un senseviere? Edtoy interesada en conocer mas sobre este mundo msgico de la Tambora; Baile.Ritmo conjunto musical y contestoso historico .

Diogenes 15-10-2018 10:42 AM

Era el mismo "colegallo" un pañuelo de colores que usaban las cantadoras y bailadoras de tambora anudados a su garganta para resguardarse del refriado y no sufrir afonía en esas jornadas nocturnas bajo el rocío de la noche.

Escriba aquí su comentario Autorizo el tratamiento de mis datos según el siguiente Aviso de Privacidad.

Le puede interesar

No solo de vallenatos puede vivir el Cesar

No solo de vallenatos puede vivir el Cesar

  Esta semana la administración municipal y algunos miembros de la comunidad de mi pueblo se reunieron con funcionarios de FONTUR y ...

Paquidermia legislativa y activismo corrupto

Paquidermia legislativa y activismo corrupto

  El reconocido jurista mexicano Miguel Carbonell comentaba la semana pasada a través de su cuenta de Twitter, haciendo referencia...

Editorial: En busca de la ciudad verde

Editorial: En busca de la ciudad verde

Ante el crecimiento –muchas veces desbordado– de una ciudad como Valledupar, es preciso hablar de visión y también de una gran do...

La Niña Lacha

La Niña Lacha

  Ahora que veo en la televisión colombiana, en algunos noticieros, una sección donde ensalzan a algunas personas por la labor soci...

La puesta en vilo de un inquisidor

La puesta en vilo de un inquisidor

Alejandro Ordóñez Maldonado. Nació en Bucaramanga en 1955, es abogado de profesión, jurista de ascendencia conservadora, fundamenta...

Lo más leído

Síguenos

facebook twitter youtube

Enlaces recomendados