Opinión

Las fiestas del Guatapurí

Alberto Muñoz Peñaloza

14/11/2018 - 05:00

 

Las fiestas del Guatapurí
Celebración nocturna de las fiestas del Río Guatapurí / Foto: Alcaldía Valledupar

Un compositor cañaguatero, Nicolás Maestre Martínez, nacido en Patillal, estudiante del glorioso Colegio Nacional Loperena, espléndido en su comprensión de la vida comarcal, sobreviviente de un hogar humilde en el que la dignidad, los valores y el carácter antecedieron siempre las actuaciones, inspirado en la grandeza natural del río y sabedor de su valor patrimonial por excelencia, tejió un paseo vallenato hilado con versos del alma, fina melodía, la reseña de su recorrido físico, en su paso por Valledupar, y la semblanza de su anidamiento sentimental en el alma Vallenata. El rey del Valle, es una de las canciones que simbolizan el histórico, romántico e ineludible, coexistir de tan emblemática corriente hídrica con el pueblo vallenato:

Bajando desde lo alto de la sierra Majestuoso viene deslizándose hasta aquí; y cruzando montes, llanos y veredas y regando una arroce nos baña el Guatapurí.

El viene desde la Sierra nevada y todas sus aguas arhuacas se las dona al Río Cesar; y rugiendo contra sus orillas choca y sus aguas que van locas se ríen de Valledupar.

Ese es el rey del valle el que ruge dicen los vallenatos cuando cruje. Y si arriba le cae un aguacero Tiemblan los pereguetanos  de miedo.

Otro de los grandes compositores, como lo es el también médico y humanista, Fernando Dangond Castro, lo describió con certeza:

Yo recuerdo cuando iba al Guatapuri me bañaba muy contento, en sus corrientes heladas

Y cuando yo miraba al horizonte, se me iba el pensamiento, al ver la bella nevada

Depositario de vivencias personales, familiares y sociales, destinatario de versos, canciones y serenatas, testigo insobornable de romances que nacieron y de rupturas inquebrantables. Cuna de nacimientos posteriores y sitio final para el encuentro de muchos con la muerte. Nuestro querido rio, más que guardián de la ciudad fue su acompañante silencioso y sigue paralelizándola como ese hermano mayor que la protege de manera silenciosa, cual enamorado fiel sin razones para cantar victoria, como el poeta soñador que cabalga sobre los recuerdos de la relación pasada, sumida en su aprovechamiento pero nefasta por el abandono, al desgaire, pese al parloteo recurrente.

Mientras crecía, tuve la oportunidad de ver allí al maestro Alfredo Gutiérrez y sus caporales del Magdalena, en pleno apogeo. En la lomita, cerca de la ahora entrada principal a la Universidad, se ubicaba la gran Pepa Baquero con su fritanga multicolor: patacones con queso, chicharrones, papas saladas, arepas asadas, pastelitos, pasteles y la auténtica sopa de mondongo, huevos cocidos, colas fritas de bocachico, chicha sin razón y el auténtico guardapolvo panelado. El pueblo se volcaba al río, cada domingo y desde el puente el globo, Nandi Luquez, hijo de la gran Josefa, se ‘arboleaba’ con su descomunal humanidad, en vuelo descendente que sumía en silencio sepulcral al público presente, hasta cuando caía y su acuatizaje producía ese ruido estrambótico que derivaba en fuerte aplauso del soberano. Los Guacocheros que venían al río, se bañaban después de cinco de la tarde porque se “metían al agua” con pantalón largo y camiseta amansa loco. Los pereguetanos, las algarrobas y los palitos de uvita, son cosa del pasado, duele registrarlo y evocarlo es aire fresco.

El Alcalde, Augusto Daniel Ramírez Uhia, en decisión meritoria dispuso el cambio sostenible en Hurtado, optó por forjar nuevos hábitos de entretenimiento, esparcimiento y aprovechamiento del balneario. De igual manera, logró antes, la reutilizacion del parque del Helado, incluido el avión, convino después con el emblemático, Carlos Vives, su readecuacion y convertirlo en el Parque de la Provincia, lo cual se encuentra en ejecución. Sumándose esto a la gestión positiva del entonces Alcalde Aníbal Martínez Zuleta, cuando creó, pavimentó y arborizo, con cuatrocientos palos de mamón, la avenida cuarta, obra significativa y visionaria, al propósito de quienes vislumbraron e intentaron habilitar el parque lineal y la activación del Ecoparque “Aníbal Martínez Zuleta, por parte del Alcalde anterior, Fredys Socarras Reales. Cabe destacar lo logrado en la glorieta de los Juglares, con la ubicación de esculturas como atractivo cultural, turístico y homenaje a figuras de la música Vallenata tradicional.

Con el propósito de institucionalizarlas, el Alcalde Tuto Uhia, determinó celebrar las fiestas del río, que este año iniciaron el jueves 8 de noviembre, “con el lanzamiento, en el que estuvieron presentes importantes referentes de la cultura e historia de la región vallenata como Tomás Darío Gutiérrez y Efraín Quintero, quienes asumieron la vocería del conversatorio “Importancia del río Guatapurí para el desarrollo de Valledupar”. La cuota musical corrió por parte de Ivo y Elber Díaz. La noche finalizó con el show de jetski o motos acuáticas, show de luces y fuegos pirotécnicos.” Durante diez días, hasta el domingo 18, se llevarán a cabo actividades recreativas, lúdicas, deportivas, culturales, gastronómicas, presentaciones musicales y pudo el público participar, como espectadores, en el Encuentro Vallenato Femenino, en su tercera versión, realizado desde el viernes 9, hasta el domingo 11, en el Parque de la Leyenda Vallenata Consuelo Araújo Noguera.

Más que felicitar al Alcalde Ramirez Uhia, a su Asesor, Rober Martínez Murgas -motor del evento- y a todo su equipo de colaboradores, el reconocimiento central es al pueblo vallenato y a los centenares de visitantes por voltear la mirada a nuestro querido río Guatapurí, en la seguridad de que ese es el camino, cierto, correcto y prometedor, para recomponer la relación institucional, de todos, con la cinta de agua que nos provee y merece que la cuidemos, la protejamos y la respetemos, para poder merecernos seguir sirviéndonos, disfrutándolo y ser exclusivos en la fortuna de contar con un río, como el que tenemos, con agua pura, cristalina y festiva. ¡Honor a quien honor merece!

 

Alberto Muñoz Peñaloza  

@albertomunozpen

Sobre el autor

Alberto Muñoz Peñaloza

Alberto Muñoz Peñaloza

Cosas del Valle

Alberto Muñoz Peñaloza (Valledupar). Es periodista y abogado. Desempeñó el cargo de director de la Casa de la Cultura de Valledupar y su columna “Cosas del Valle” nos abre una ventana sobre todas esas anécdotas que hacen de Valledupar una ciudad única.

@albertomunozpen

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