Opinión

La manipulación monetaria: crónica de una crisis económica anunciada

Jhon Flórez Jiménez

11/06/2019 - 05:45

 

La manipulación monetaria: crónica de una crisis económica anunciada

El escrito sobre: Moneda y propiedad en el siglo XVI español, del autor José Alpiniano García-Muñoz, plantea la forma de cómo se genera una crisis económica cuando el gobierno manipula la moneda de manera arbitraria y, la otra forma es, de no incrementar el gasto público exageradamente. Por el contrario, se trata de disminuirlo al máximo. Estos hechos son analizados en el siglo XVI por los teólogos españoles tomistas, quienes se preocuparon en comprender la naturaleza del dinero, de la inflación y de los intereses crediticios para evitar una crisis económica. Más aún cuando en ese entonces “el acontecimiento principal de los tiempos modernos no es que la Tierra gire en torno al Sol, sino que el dinero gire en torno a la Tierra”.

Sin embargo, En el siglo XVI los teólogos españoles ya combatían los argumentos para justificar las manipulaciones monetarias, que John Maynard Keynes creyó descubrir en el siglo XX. Se ahorrará gran cantidad de metal porque con los gramos quitados a las monedas, se acuñarán otras nuevas sin requerir metal precioso adicional. Los teólogos del siglo XVI español aprendieron que los reyes acuñaban moneda nueva con peso inferior a una anterior, para mandar que les trajesen la moneda que antes se usaba, empobreciendo a todos aquellos en cuyo poder estaba la vieja moneda.

Además, el dinero empezaba a ser común objeto de inversión, a exhibir su potencia próxima para generar lucro. “Por ello no sorprende que en el siglo XIII Tomás de Aquino lo registrara, defendiendo una tesis que rompía con el viejo paradigma: “quien da en mutuo puede pactar con el prestatario, sin pecado, una compensación por el daño de que se le sustraiga algo que debe tener; aquí realmente no vende el uso del dinero, sino que evita el daño (…); quien accede al mutuo recompensa con su propia utilidad el daño del otro”.  Lo novedoso del siglo XVI español fue la aplicación de esta tesis a las realidades sociales de entonces: no cobrar compensación por la pérdida, convierte el mutuo en una especie de donación del uso, en “dádiva hecha graciosamente” (p.19)

Los intereses son la compensación que se paga al acreedor, por el lucro cesante sufrido al prestar dinero que retrae de lo invertido en sus negocios. Una especie de ganancia “que, pudiendo y queriendo uno alcanzar mediante alguna granjería, la deja de ganar por hacer otra cosa en favor y provecho de otro, o por haberle puesto algún impedimento injustamente” Pedro Fernández los refiere expresando que el prestamista “vende el lucro cesante, que se sigue al préstamo”. En síntesis, los intereses serían el precio pagado por el prestatario, a cambio de usar dinero ajeno retraído de un uso alternativo. Las obras estudiadas también refieren otras explicaciones.

Ciertamente, Pedro Fernández como Mancio y Medina distinguen entre el mutuo, que transfiere la propiedad, y una obligación diferente que explicaría los intereses. Consiste tal obligación en no pedir la restitución de lo prestado hasta pasado cierto tiempo, con lo que el prestamista “da más del ciento (…). Pues, valen menos los dineros en potencia que en acto”; o en la del “mercader (…) que se obliga a prestar a los ciudadanos cuando éstos carezcan de dinero”. En ambos casos el prestamista puede exigir una suma adicional, en razón a que ésta obligación difiere del mutuo y tiene un precio. (p.20)

En síntesis, los intereses serían la apreciación del dinero, causada por el transcurso del tiempo dentro de un orden económico caracterizado por la inversión, sin importar que el titular de los intereses sufra algún lucro cesante derivado de ceder el uso de su dinero.

A manera de conclusión, la modernidad trajo la urgencia de intercambiar en el mercado la mercancía por dinero. Y, la manipulación del papel moneda de manera arbitraria conlleva a generar un efecto inflacionario que lleva a desbordar la economía. En consecuencia, la inflación no es solamente generada por problemas económicos, sino también por problemas políticos. Es decir, que la inflación no se da solamente por la escasez de los bienes y servicios, sino también por decisiones económicas de un gobernante. La inflación destruye el valor del dinero al impedir que los agentes económicos lo usen como medida en los intercambios de mercado.

 

Jhon J. Flórez Jiménez

Sobre el autor

Jhon Flórez Jiménez

Jhon Flórez Jiménez

La columna

Abogado. Especialista en contratación estatal y derecho constitucional y administrativo. Magíster en Ciencias Políticas. Analista político y activista social.

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4 Comentarios


Virgelina Arias 11-06-2019 08:52 AM

Esa es la verdadera esencia de intereses. yo te entrego un dinero a ti, pudiendo yo multiplicarlo, te lo doy a ti, es apenas obvio que me devuelvas algo adicional, al parecer anteriormente era a voluntad del que recibía el dinero, pero ahora como ya no hay palabra, toca fijarlo de salida..

Luis González 12-06-2019 07:57 AM

Te felicito Jhon sigue así, mejorando cada dia, aprendido y enfocándote en tus cosas, muy buena la información.

Dr. Arni 13-06-2019 05:21 PM

Excelente artículo. Son claros antecedentes de la actualidad económica de los paises en vía de desarrollo quienes deben ajustar sus políticas económicas sociales y de gobierno a lo grandes prestamistas internacionales como el BID quienes trabajan de la mano con la OCDE para condicionar el préstamo dinerario a las más altas tasas de interés con condiciones políticas que se advierten en el desgobierno actual

MARLON CHAVES 14-06-2019 02:02 AM

Vaya época moderna. En estos tiempos contemporáneos esos mecanismos macroeconomicos siguen evolucionando sin que se pueda pensar en una economía sin ellos. Ciertamente el Banco de la República, el Ministerio de hacienda, el presidente como responsable del gasto público tienen una gran responsabilidad para que no se genere en nuestro Estado altos intereses y una desbordada inflación que impidan el crecimiento y desarrollo económico tan anhelado por todos los colombianos

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