Opinión

Un chorro de verano

Edgardo Mendoza

15/07/2019 - 05:05

 

Un chorro de verano

 

Seguimos “santriechizados”, sino, otra cosa fuera. Perdimos la Copa América, sino, algo hubiera pasado. Estamos llorando por accidentes en nuestras carreteras, pero nos tocará conformarnos. O resignarnos que es casi igual.

Estamos ocupados por explicaciones de lotes de Miguel Morales, pero ya habrá claridad, tanto jurídica como política, lo de ético puede esperar, el tiempo se encarga de todo. De no ser por esas cuatro cositas, hubiéramos avanzado en otras tareas muy nuestras. La elección temprana de la candidata a Cartagena por ejemplo, los artistas internacionales del 53 Festival de la leyenda vallenata y los aportes de la Junta Cívica, por decir algo, la recontraconfirmación de los concejales, o, de pronto, los nuevos homenajeados de Emdupar, algo así. Cosas curiosas, no trágicas ni preocupantes.

Como nada de esto ocurrió, al menos en la semana que pasó, nos toca alegrarnos, reírnos, preocuparnos o llorar por las acciones políticas locales, que, entre otras vainas, es nuestro teatro ideal, menos mal contamos con actores y parques recuperados para soltar carcajadas hasta el infinito. La gente que ríe, siempre será mejor, está comprobado. Las esposas, antes que maridos ricos y famosos, prefieren quien las haga reír, y estos galanes son más fáciles de encontrar.

Es cierto, nos tienen confundidos. Olvidan que Miguel Morales es un español visionario dueño de terrenos rurales que luego fueron urbanos, y son los que están de boca en boca, y no es Miguel Morales el chef y cantante vallenato. Migue nunca ha sido “lotero”, sí gran bailador y artista. Seguimos confundidos entra la JEP y el Jeep, entre AMLO y DILO, entre Agosto y Augusto, entre recocha y melcocha, entre dación de pago y ración de prepago, dos cosas muy distintas, la una es la cosa pública, la otra es la eterna cosa.

En política local, el fogón chisporrotea. Claudia Margarita Zuleta tiene la llama, sólo falta el fósforo; Kaleb Villalobos anda con el fósforo listo, solo falta llama. Monsalvo tiene fósforos y llamas, solo falta quien quiera prenderlos para elevarlo como los globos o para quemarlo, mientras que Jaime Araujo no tiene fósforos ni gasolina, pues su inteligencia y preparación explota como el gas. Pero aquí nadie presta los fósforos…

Todo esto entretiene, los encuestadores, con cifras, análisis, cuadros, comparaciones, mediciones, y explicaciones, casi siempre optimistas, dependen del pago. Los encuestadores aplican una ciencia argumentativa, psicológica, numérica, matemática y cien cosas más o ningunas de las anteriores, como la economía explica las cosas después del hecho.

Hoy, algunos se revuelcan porque a quienes ayer criticaban como altos clanes delictivos de mucha trocha, ahora son habilidades disruptivas de la política transversal con temas disfuncionales que el electorado entiende de manera distinta y el mismo cielo puede ser gris en una mañana de lluvia, presenta toda la claridad cuando las nubes de la ira desinformativa pasa, y la razón amplificada y digna muestra los resultados convenientes de una comunidad anhelante que solo ve esperanzas diáfanas.

Yo tampoco entendí, pero así me cuentan. No sé qué pasará, apenas estamos abriendo el teatro y las boletas vienen en camino. Confusión, conmoción, ilusión, ustedes serán mi trio favorito.

 

Edgardo Mendoza Guerra

@edgardomendozag

Sobre el autor

Edgardo Mendoza

Edgardo Mendoza

Tiro de chorro

Edgardo Mendoza Guerra es Guajiro-Vallenato. Locutor de radio, comunicador social y abogado. Escritor de cuentos y poesías, profesor universitario, autor del libro Crónicas Vallenatas y tiene en impresión "50 Tiros de Chorro y siguen vivos", una selección de sus columnas en distintos medios. Trata de ser buena gente. Soltero. Creador de Alejo, una caricatura que apenas nace. Optimista, sentimental, poco iglesiero. Conversador vinícola.

@hashtag/TiroDeChorro

0 Comentarios


Escriba aquí su comentario

Le puede interesar

Pedigüeñería Vallenata

Pedigüeñería Vallenata

  Ya olvidamos la estadística de desempleo en Valledupar, ahora con nuevos parques, hacemos en silencio un homenaje al “Parque de...

La Paz, bajo guerra psicológica

La Paz, bajo guerra psicológica

La inmensa mayoría de los colombianos celebramos los avances del proceso de paz, soñamos con el desescalonamiento del conflicto arm...

La PazCiencia

La PazCiencia

“No basta con hablar de paz. Uno debe creer en ella y trabajar para conseguirla” Eleanor Roosevelt Por estos días se escucha ...

Nuestro folclor con los personeros de Colombia

Nuestro folclor con los personeros de Colombia

Ha sido una constante en esta columna cuestionarnos por el poco compromiso social de nuestros grandes artistas vallenatos, aquí les ...

Diomedes Díaz era el sueño de todos

Diomedes Díaz era el sueño de todos

Al igual que graduarse de un doctorado en la universidad de Harvard, la de Stanford o en Cambridge, el sueño de un compositor, de un...

Lo más leído

El cine y la defensa de la naturaleza

Enrique Martínez-Salanova | Cine

La agricultura urbana en Colombia

Redacción | Medio ambiente

La varita de caña y su historia, un episodio de la vida real

Álvaro Rojano Osorio | Música y folclor

El reloj del Tío Tomás

Diógenes Armando Pino Ávila | Opinión

Una señora Patillalera formó en el Valle una gritería

Juan Rincón Vanegas | Música y folclor

Pa la Matecaña nos fuimos: anécdotas de juglarías (Parte I)

Alfonso Osorio Simahán | Música y folclor

Diomedes Díaz, El Cacique inmortal

Juan Rincón Vanegas | Música y folclor

Síguenos

facebook twitter youtube

Enlaces recomendados