Opinión

Gobiernos del mundo de rodillas ante el Covid 19

Uriel Cassiani

23/03/2020 - 05:20

 

Gobiernos del mundo de rodillas ante el Covid 19

 

Los Estados del mundo están siendo humillados por algo que, al sonido de sus aparatos militares, pudiera resultar insignificante. Un virus, el Covid 19 o Coronavirus como lo conoce el grueso de la población mundial. Se generó o fue soltado a principios de 2020 en la población de Wuhan-China. El Coronavirus es un grupo de virus comunes entre los animales y puede afectar a las personas es similar a un resfriado común. Los síntomas del coronavirus incluyen secreción nasal, tos, dolor de garganta, posiblemente dolor de cabeza y quizás fiebre. El Covid parece tener un nombre de sonido amable. El nombre significa que pide ser tratado con cuidado. Y vino para recordarnos algunas cosas sensibles para la vida en sociedad o para la convivencia mundial. El covid parece decirles a los gobiernos del mundo que abandonaron las lógicas humanas, las del bienestar colectivo, para hacer gala inocua de su poder militar, de su siempre endeble sistema económico: capitalista y neoliberal es decir avaro e inhumano 

El covid grita fuerte y alto al universo que jamás ese pedazo de papel al que llaman dinero, aunque le pongan la denominación que gusten estará por encima de la vida humana. Es duro para los Estados Unidos de América, por ejemplo, saber que tienen las mejores armas para el exterminio, los soldados y fuerza aérea mejor equipada, y que nada pueden hacer miles de hombres y mujeres ante el frente de guerra que abrió la naturaleza o en el peor de los casos ellos mismos para probar sus armas de capacidad biológica. Deben acuartelarse con sus armas de última generación, dormir con ellas sobre el pecho, aislarse y tener miedo. El Covid es un virus demasiado inteligente, porque al tiempo que lanza un ataque despiadado contra la población mundial, también da la receta para enfrentarlo: pide que se privilegie la solidaridad, la salud humana y sus sistemas para enfrentar enfermedades de cualquier índole.

El Covid pide que se revise la capacidad médica instalada para atender de manera individual o colectiva a uno de los seres más importantes y trascendentes del reino animal: el hombre.  Al Covid le da cierta risa ver a los poderosos decir, que el virus está fuera de control, y que sus sociedades tan postmodernas con científicos que estructuran de noche y de día escudos antimisiles para proteger a los ciudadanos, nada pueden hacer. El virus no tiene cura señores. En países del primer mundo como Italia y España se resignan a ver a la gente morir sin que el saber médico o la pobre capacidad hospitalaria pueda hacer algo. El personal de salubridad y sanidad hace videos aterrados para advertir al resto del planeta que, por favor, se laven las manos varias veces al día, que impermeabilicen todo lo que tocan, que usen gel antibacterias, alcohol o tapabocas, pero que lo más importante es que no salgan de casa. Y si alguien presenta alguno de los síntomas ampliamente divulgados que, por favor, avisen a las autoridades competentes.

Todos los gobiernos del mundo a excepción de unos pocos saben que pusieron en manos de los perversos capitalistas, el sistema de salud —las ganancias antes que la vida—. Ahora se estarán preguntando ¿por qué gastaron el dinero de los ciudadanos en esas tonterías llamadas ojivas nucleares, aviones invisibles y todo tipo de sistema de guerra?, pero no pudieron prever algo tan sencillo en apariencia como es este virus de estructura, según explican los científicos y médicos que no es complejo. Ahora esos periodistas de todos los países que son felices sacando la lista putrefacta e irredenta de Forbes deben estar avergonzados. Son felices diciéndole a la gente que el valor humano se materializa en aquellos que tienen tanto dinero que ni ellos mismos saben para qué carajo lo tienen. Ahí cabe la siguiente pregunta, ¿al morir se lo llevarán con ellos? Entonces el Covid 19 de manera soberana ordena: “Poderosos e insensatos gobiernos del mundo os ordenó que inclinen rodillas. Porque por ustedes después de la pandemia, el mundo tendrá menos ternura, puesto que he venido especialmente por los abuelos.

 

Uriel Cassiani

Sobre el autor

Uriel Cassiani

Uriel Cassiani

Garras de leopardo

Poeta y escritor, gestor cultural, activista social y humano de las comunidades afros. Representante Legal de la Corporación Socio Cultural de Afrodescendientes Ataole, que agencia proyectos pedagógicos, culturales, artísticos y productivos en el Caribe Colombiano. Cofundador del Taller literario Mundo Alterno (2001), Integrante de los talleres de poesía Luis Carlos López (2001) y Siembra (2002).

En 2010 publicó Ceremonias para criaturas de Agua Dulce. En 2011 publicó el poemario Alguna vez fuimos árboles o pájaros o sombras. Editorial Pluma de Mompox. Entre sus trabajos inéditos están los libros: Dosis personal (Poesía) Música para bandidos (Novela) Las fugas probadas de la memoria (Cuentos). Un Brebaje para Orika (Novela).

@CassianiUriel

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