Opinión

El Festival Vallenato, ¿Por qué en abril?

Jorge Nain Ruiz

23/04/2021 - 05:00

 

El Festival Vallenato, ¿Por qué en abril?
Representación de la Leyenda Vallenata en la plaza Alfonso López de Valledupar Foto: El Pilón

Por estas épocas de pandemia, en las que todo ha cambiado y por segunda vez a finales del mes de abril a los amantes del folclor vallenato nos embarga la misma nostalgia sentimental de Rafa Manjarrez, ya no por la imposibilidad de asistir al Festival de La Leyenda Vallenata, sino por la imposibilidad de efectuarlo, creí importante abordar el tema sobre las razones que tuvieron los creadores del Festival Vallenato de realizarlo en los días finales del mes de abril y mantener esa fecha inamovible por más de cincuenta años.

El 27 de abril es la fecha escogida por Consuelo, López, y Escalona para realizar un evento cultural y religioso que incluiría entre sus atracciones una competencia de acordeoneros.

La razón para escoger ese día y no otro, fue la conmemoración de una de nuestras leyendas y mitos, conocida como la Leyenda Vallenata, que no tiene nada que ver con la Leyenda de Francisco el Hombre, ni con ninguna otra relacionada con el acordeón.

Cuenta la historia que el 27 de abril de 1576 se dio un fatal enfrentamiento entre los indios Itotos, Cariachiles, Tupes y Chimilas contra los españoles colonizadores. Los indígenas incendiaron el templo de Santo Domingo y milagrosamente apareció una hermosa mujer que con su manto recogía las flechas incendiadas, evitando así un siniestro mayor, los indios al ver eso, huyeron despavoridos, pero fueron perseguidos y alcanzados por los españoles en inmediaciones del Lago Sicarare a unos 70 kilómetros de Valledupar camino a Becerril.

Los indígenas se idearon la manera de enfrentar a los españoles envenenando con barbasco las aguas del lago y así ocurrió. Los españoles llegaron a la laguna cansados y con sed, bebieron el agua envenenada, cayendo todos intoxicados, sin embargo, allí nuevamente aparece la bella mujer del manto blanco que tocaba con un báculo uno por uno a los caídos y estos se iban levantando, ocurriendo así el milagro de la resurrección, atribuido a la Virgen del Rosario.

La representación teatral de esta leyenda se daba, según Tomas Darío Gutiérrez (1992), en varias poblaciones del Magdalena grande, pero solo fue institucionalizada en Valledupar, luego entre el 27 y 30 de abril se realizan estas representaciones culturales en Valledupar, entre las más importantes la ceremonia de las cargas, pero además se le incorporó el ingrediente del concurso de música, que fue poco a poco ganando importancia, dejando casi relegada la celebración religiosa.

Esa es la razón por la que un mes de abril sin Festival Vallenato se nos arruga el corazón y se parece más a un acordeón.

Colofón: Este sábado 24 de abril a las 6 pm en el programa de redes sociales, La Parranda de Nain se presentará como artista invitado al cantautor José Alfonso “El Chiche” Maestre, quien nos cantará y contará las historias de sus hermosas canciones, una entrevista llena de romanza y sentimiento patillalero, además se iniciará el primer festival virtual Las nuevas estrellas, donde los jóvenes acordeoneros podrán mostrar sus habilidades ante un jurado experto y el público conectado, que por primera vez también será jurado y cuyos votos se contabilizarán para determinar quién de los dos primeros participantes pasa a la siguiente ronda.

 

Jorge Nain Ruiz

@jorgenainruiz

Sobre el autor

Jorge Nain Ruiz

Jorge Nain Ruiz

Vallenateando

Jorge Nain Ruíz. Abogado. Especializado en derecho Administrativo, enamorado del folclor Vallenato, cantautor del mismo. Esta columna busca acercarnos a una visión didáctica sobre la cultura, el folclore y especialmente la música vallenata. Ponemos un granito de arena para que la música más hermosa del mundo pueda ser analizada, estudiada y comprendida.

@jorgenainruiz

0 Comentarios


Escriba aquí su comentario Autorizo el tratamiento de mis datos según el siguiente Aviso de Privacidad.

Le puede interesar

La utopía de estudiar en Colombia

La utopía de estudiar en Colombia

  Estudiar una carrera universitaria en Colombia se ha convertido en un verdadero laberinto de penurias, las mismas que padecen los...

Víctimas y victimarios

Víctimas y victimarios

Debo comenzar reconociendo que respeto profundamente el dolor de las victimas cualquiera que sea su victimario. Debo decir que me solid...

Que la brújula vuelva al norte

Que la brújula vuelva al norte

  El pueblo colombiano anda sin norte. Por alguna razón, la aguja de la brújula ha saltado de su eje y caprichosa se sitúa en cu...

En época de balances, perder es ganar

En época de balances, perder es ganar

  “Solo existen dos días del año en que no se puede hacer nada. Uno se llama ayer y otro mañana”. Una vez superada esa épo...

Diáspora y génesis afrocaribeñas (IV): El son cubano

Diáspora y génesis afrocaribeñas (IV): El son cubano

Algunos impacientes me piden que trate, lo más pronto, sobre la música actual que les fascina y, después de todo, pertenece a la gra...

Lo más leído

¿Cómo y cuándo nació el reggaetón?

Redacción | Música y folclor

Demostración

Diego Niño | Literatura

El paraíso terrenal queda en el Magdalena

Arnoldo Mestre Arzuaga | Otras expresiones

El día que desapareció el Frente Nacional en Colombia

José Joaquín Rincón Cháves | Ocio y sociedad

El Churiador, un periódico samario curioso del siglo XIX

Annabell Manjarrés Freyle | Periodismo

Conversaciones con un juglar sabanero: Adolfo Pacheco

Alejandro Gutiérrez De Piñeres y Grimaldi | Música y folclor

Dostoievski sigue vigente

Brayan Buelvas Cervantes | Literatura

Síguenos

facebook twitter youtube

Enlaces recomendados