Opinión

Impetrando

Diógenes Armando Pino Ávila

30/07/2021 - 06:05

 

Impetrando
Gustavo Petro / Foto: AFP-Getty Images

El pensamiento político de Gustavo Petro me parece de corte izquierdista moderado. Ha proscrito de su dicho la estatización de las empresas y, en general, el de la propiedad privada. No habla de expropiar tierras, ni viviendas ni ningún otro tipo de propiedades. Creo que su discurso está ajustado a los aires que recorren el mundo sobre la necesidad de un cambio en el modelo político. Lo siento alineado con lo que expresa Pepe Mujica cuando en una entrevista sostiene que «si por querer repartir, exprimo demasiado tengo menos que repartir» y compara la situación con algunas enfermedades que son inteligentes, esas que no matan al paciente —dice él— que si la enfermedad mata el paciente no tiene donde vivir y muere con él. Igual que Pepe Mujica le he escuchado a Petro planteamientos del mismo tenor, donde sostiene que el capital es necesario y, por ende, el capitalista, ya que generan riqueza y que lo que hay que buscar es equilibrar la balanza y propender, como él lo propone, por una redistribución de esa riqueza que genera el capital, es decir que, a los desprotegidos, a los pobres-pobres le llegue parte de esas riquezas convertidas en salud, educación, vivienda y bienestar.

Encuentro que el discurso de Petro está emparejado con el de López Obrador cuando vislumbra un cambio de relaciones con el Gigante del Norte y propone un cambio de paradigma, donde las relaciones entre nuestros pueblos y USA no sean la de Colonias y Colonizador, donde se suavice el bloqueo vergonzoso que por 62 años tienen sobre Cuba. Sostiene que a la persona puede gustarle o no la forma de gobierno de Cuba, pero que eso no obsta para entender que el bloqueo impuesto debe quitarse; incluso va más allá, propone terminar la OEA por lacaya y por estar al servicio de intereses colonialistas y en su defecto se copie el modelo de la Unión Europea de la unión de pueblos respetando sus identidades.

Petro no lo ha dicho así de claro con la sencillez de AMLO, pero en su nutrido repertorio discursivo uno encuentra muchas similitudes, las que la prensa tradicional omite para centrar el discurso solo en los puntos de referentes sacados de contexto, con el que tratan de incriminarlo y opacar su preclara visión general del país.  Nunca hablan del pensamiento económico, cual es reemplazar la economía extractiva por la producción de productos sustentables, la de reemplazar la generación de energía de combustibles fósiles por la eólica o la solar. En cuanto a lo social, sostiene la idea de que la Universidad sea gratuita y de calidad para nuestros jóvenes, que la salud sea un derecho y que se preste en forma universal a todas las capas de la sociedad de bajos recursos, que no mueran niños de hambre y que no haya pueblos con sed.

Pero no, esto no lo publican los diarios tradicionales, solo machacan la idea manida del castro-chavismo, de querer volvernos como Venezuela, de expropiación y estatización, en una repetición constante como un ariete para mellar la banalizada conciencia de las gentes sin formación académica a la cual va dirigido el mensaje, para mantenerlos atados a un sistema que los oprime y excluye de los beneficios del Estado.

Petro ha caído en el juego contestatario, muy parecido a la criticidad que se practicaba en el bachillerato por allá en los años 70 donde se era contestatario contra todo lo que se dijera y que no proviniera de la corriente política a la cual el estudiante perteneciera y se daba la discusión bizantina entre izquierdistas del PCC, PCC-ML (La ecuación), MOIR, Trotskistas, Maoístas, Mecánicos (M19), Elenos, Farianos, Epelinos, grupos y demás subgrupos que se movían al seno del sistema escolar. Petro debe superar ese estadio, su inteligencia y preparación está por encima de sus adversarios. Debe ocuparse de perfilar la modernidad de su pensamiento, señalar los problemas que tiene Colombia y plantear soluciones creativas para los mismos.

Mostrar una línea coherente de pensamiento que atienda sectores concretos como el de los jóvenes, los ancianos, los desempleados, las Fuerzas Militares y de Policía, la reestructuración de la Justicia y los entes de control Procuraduría, Fiscalía, Contraloría, Defensor del Pueblo. En fin, unas líneas de pensamiento claras y audibles, entendibles por el hombre común, que los colombianos sintamos que estamos ante un líder diferente, uno de los nuestros y que se borre la idea de que es uno más de los mismos, atado al pasado. Que se logre interpretar con un pensamiento de justicia y de cara al futuro con el pueblo, con su pueblo, de no lograr esta postura de seguro seguirá siendo comparado con los demás participantes de la contienda política sean de izquierda, derecha o moderados.

 

Diógenes Armando Pino Ávila

@Tagoto

Sobre el autor

Diógenes Armando Pino Ávila

Diógenes Armando Pino Ávila

Caletreando

Diógenes Armando Pino Ávila (San Miguel de las Palmas de Tamalameque, Colombia. 1953). Lic. Comercio y contaduría U. Mariana de Pasto convenio con Universidad San Buenaventura de Medellín. Especialista en Administración del Sistema escolar Universidad de Santander orgullosamente egresado de la Normal Piloto de Bolívar de Cartagena. Publicaciones: La Tambora, Universo mágico (folclor), Agua de tinaja (cuentos), Tamalameque Historia y leyenda (Historia, oralidad y tradición).

@Tagoto

2 Comentarios


Alvaro Maestre García 30-07-2021 04:15 PM

Seguramente Petro te habla al oído y te esta contando mentiras. Ya amenazó a Ardila Lulle con quitarles las tierras de la caña,. o tu tratas de pintar un cuadro surrealista de Petro, Petro es un canalla de poca monta, un seguidor de Chávez y de Fidel, un violento agazapado que ya Colombia lo tiene descubierto y va en las encuestas como un balín soltado desde lo alto de un resbaladero. Petro es Chávez, no Mujica, Petro está más cerca de Fidel Castro que cualquier otro politicastro de izquierda en América, Es un cobarde que ha promovido la destrucción del país y que ahora anda asustado porque ya ni aquellos que ha convocado para la destrucción ha podido contener, Un actor, con más poder que él, ahora paga a algunos petristas $70.000 diarios para seguir destruyendo y el poder de ese dinero ha hecho que los violentos no le hagan caso al desesperado llamado a tranquilizarse y siguen sus ordas destruyendo el país. Ese Petro que nos pinta no existe, A propósito de tu título para esta nota, la palabra Impetrar es "Solicitar una cosa con vehemencia" y esa cosa era la destrucción de la maltratada economía colombiana y en ese sentido parece haberlo logrado, pero otra acepción de Impetrar es "Conseguir una cosa que se ha solicitado" y eso aunque el ruego se ha convertido en súplica vehemente, para que los muchachos dejen de destruir, eso si no lo ha conseguido.

Alfonso Beleño 01-08-2021 08:42 AM

Estupendo artículo apreciado amigo y paisano. Esa es la apreciación que tengo de el discurso de Gustavo Petro. Necesitamos de igual manera dar un vuelco total al "Honorable Congeeso";(Honorable?)..Necesitamo más gente pensante. Menos políticos de estómago.

Escriba aquí su comentario Autorizo el tratamiento de mis datos según el siguiente Aviso de Privacidad.

Le puede interesar

Elecciones regionales: un nuevo pulso entre la paz y la guerra

Elecciones regionales: un nuevo pulso entre la paz y la guerra

Más de un semestre ha transcurrido después del debate presidencial que ha generado las mayores controversias en el país en los últi...

Editorial: El río Magdalena como eje para el desarrollo

Editorial: El río Magdalena como eje para el desarrollo

Los ríos son una vía de progreso que no hay que ignorar. Son corredores de fácil acceso que permiten el desplazamiento de mercanc...

Al son de la gozadera

Al son de la gozadera

Aquella mañana fui como de costumbre a recoger la leche donde la señora Graciela Molina de Quintero, quien con su amabilidad de sie...

Editorial: Dónde empieza el Arte y la crítica de Arte

Editorial: Dónde empieza el Arte y la crítica de Arte

Si una pregunta como “¿Qué es el Arte?” acepta múltiples respuestas y enfoques, otra como “¿Qué es la crítica de Arte?” t...

La dura y cruel realidad del conflicto colombiano

La dura y cruel realidad del conflicto colombiano

Desde mediados del siglo pasado Colombia entró en una etapa muy crítica de su historia, por las pugnas entre los partidos tradicion...

Lo más leído

¿Cómo y cuándo nació el reggaetón?

Redacción | Música y folclor

Demostración

Diego Niño | Literatura

El paraíso terrenal queda en el Magdalena

Arnoldo Mestre Arzuaga | Otras expresiones

El día que desapareció el Frente Nacional en Colombia

José Joaquín Rincón Cháves | Ocio y sociedad

El Churiador, un periódico samario curioso del siglo XIX

Annabell Manjarrés Freyle | Periodismo

Conversaciones con un juglar sabanero: Adolfo Pacheco

Alejandro Gutiérrez De Piñeres y Grimaldi | Música y folclor

Dostoievski sigue vigente

Brayan Buelvas Cervantes | Literatura

Síguenos

facebook twitter youtube

Enlaces recomendados