Opinión

Músicos vallenatos de escuela

Jorge Nain Ruiz

20/08/2021 - 05:15

 

Músicos vallenatos de escuela
La academia del Turco Gil ha sido pionera en la formación de acordeoneros / Foto: archivo PanoramaCultural.com.co

 

Para nadie es un secreto que nuestros músicos vallenatos se formaron de forma autodidactas o autónoma. También se dice que, en el caso del acordeón, este instrumento llegó por diversos puertos mercantiles del Caribe colombiano y se regó como pólvora, causándole curiosidad a los campesinos, especialmente a los afrocolombianos de finales del siglo XIX y comienzos del siglo XX, quienes trabajaban en labores de pastoreo del ganado en grandes hatos del Magdalena y el Bolívar grande.

Cuáles son las causas y el propósito para que nuestra música vallenata se lleve a las aulas: para que nazcan los docentes y los dicentes, no sólo del acordeón, sino también del canto vallenato, de la caja, la guacharaca, e incluso, de los demás instrumentos que han ido incorporándose a la trilogía primigenia.

Yo me aventuro en la tesis de que muchos acordeoneros, más aventajados y curiosos que otros, no se conformaron con esa primera apreciación sobre el acordeón, en el sentido de que fuese un instrumento limitado musical y armónicamente, donde esa exploración o búsqueda de tonalidades y armonías los llevó a alejarse de quienes se quedaron anclados en dicha posición, mientras por otra parte existía la incredulidad, la apatía, e incluso, la descalificación sobre los estudiosos. A mi juicio, eso condujo a que estos últimos le dieran origen a las escuelas o academias de vallenato en Colombia.  

Muy pocos de esos acordeoneros se atrevieron a autocalificarse y prepararse para ser docentes, otra buena parte tenía las calidades, pero tal vez no la vocación de enseñar, no los voy a enlistar, ni a enumerar, pero el incomprendido Andrés ‘El Turco’ Gil es el líder de los primeros.

En mi humilde opinión, hay dos razones más para que nacieran las escuelas o academias de vallenato. La primera, como una necesidad de preservar ciertos cánones en la interpretación y defensa de unos aires que se institucionalizaron en este género (paseo, merengue, puya y son), y que siempre han estado amenazados por quienes consideran una arbitrariedad circunscribir el género vallenato a esas cuatro modalidades. La segunda, un reto casi personal de los músicos aventajados por demostrar que tocar acordeón se puede aprender, y que no necesariamente viene en los genes.

Sin duda, quienes se atrevieron a romper el paradigma de que el acordeón es mejor interpretado por los empíricos que por los académicos, van ganando la batalla. Hoy, son decenas y cientos de músicos egresados de esas escuelas que se enfrentan en festivales y concursos a los autodidactas, y muchas veces los derrotan.

La Fundación Festival de la Leyenda Vallenata se apuntó con las escuelas, siguiendo el camino ‘socolado’ por ‘El Turco’ Gil, y cada año gradúa en promedio 180 músicos en su escuela ‘Rafael Escalona’. En las principales ciudades capitales del país, existen escuelas o academias de música vallenata, y eso para mí es enriquecedor, pero respeto a quienes aún siguen creyendo que suenan mejor los que aprenden por puro oído y de manera autónoma.

Colofón: Qué bueno lo que le está pasando al vallenato, artistas como ‘El Churo’ Díaz, ‘El Mono’ Zabaleta y otros, se han atrevido a lanzar sus álbumes en esta época convulsionada, el Canal Caracol ya anunció el estreno de la serie ‘El hijo del Cacique’, sobre la vida artística del gran Martin Elías. Creo que estamos en un buen tiempo para nuestra querida música.

 

Jorge Nain Ruiz

@jorgenainruiz

Sobre el autor

Jorge Nain Ruiz

Jorge Nain Ruiz

Vallenateando

Jorge Nain Ruíz. Abogado. Especializado en derecho Administrativo, enamorado del folclor Vallenato, cantautor del mismo. Esta columna busca acercarnos a una visión didáctica sobre la cultura, el folclore y especialmente la música vallenata. Ponemos un granito de arena para que la música más hermosa del mundo pueda ser analizada, estudiada y comprendida.

@jorgenainruiz

0 Comentarios


Escriba aquí su comentario Autorizo el tratamiento de mis datos según el siguiente Aviso de Privacidad.

Te puede interesar

El machismo mata: ¿Nos resignaremos a morir?

El machismo mata: ¿Nos resignaremos a morir?

"Yo diría que el machismo, tanto en los hombres como en las mujeres, no es más que la usurpación del derecho ajeno. Así de simple"....

Por enésima vez una Yuliana y un Rafael

Por enésima vez una Yuliana y un Rafael

Leí el comunicado de la familia Uribe Noguera, corto de apariencia según algunos, pero encierra en sí mismo el profundo dolor de una...

Alfredo Gutiérrez, por fin homenajeado

Alfredo Gutiérrez, por fin homenajeado

En Valledupar, hay bastante especulación sobre el homenaje que se le realiza hoy por parte de la Gobernación del Cesar al tres veces...

Colombia y la Guajira: entre violencias que arrugan la esperanza

Colombia y la Guajira: entre violencias que arrugan la esperanza

“Al final, siempre prevalecerá la verdad y el amor sobre la violencia y la opresión” (Dalai Lama) Se viven tiempos de caos, afanes y...

¿Puede una congresista suspender al presidente?

¿Puede una congresista suspender al presidente?

El presidente de la República es, sin duda, el servidor público por excelencia; por ello, también es el primer destinatario del Código...