Opinión

El supremacismo vallenato atenta contra la multi-cultura del Cesar

Diógenes Armando Pino Ávila

20/08/2021 - 05:20

 

El supremacismo vallenato atenta contra la multi-cultura del Cesar
El departamento del Cesar en Colombia y su capital Valledupar / Foto: wikipedia

 

Atacar, destruir los símbolos culturales, el patrimonio cultural de los pueblos, ha sido una constante en la historia, pues con dicha destrucción -como arma de guerra- se pretende borrar no sólo el patrimonio, sino la memoria colectiva que une a los pueblos con su pasado, y así imponer el supremacismo aterrador y vergonzoso de un pueblo sobre otro.

Ejemplos de este desquiciado proceder hay muchos en la historia. Tomemos los más relevantes: Julio Cesar en el año 48 a. C. quema la Biblioteca de Alejandría, episodio y pérdida aun lamentada por el mundo y ante la cual Borges reivindicaba la creación de una «biblioteca universal» o «Total» que en sus anaqueles en forma hexagonal expusiera al visitante todo el saber universal en todos los idiomas.

Otro caso curioso que vale la pena mencionar es el que cuenta que Adolfo Hitler, en su delirio de superioridad de la raza aria, ordenó destruir todos los símbolos del patrimonio cultural de Paris, la Torre Eiffel, el Arco del Triunfo, la catedral de Notre-Dame, Los Inválidos, entre otros, pero que, afortunadamente, Dietrich von Choltitz, gobernador alemán en la capital francesa, por lo bestial de la orden, no la cumplió.

Entre el 9 y el 10 de noviembre, se dio el caso llamado «La noche de los cristales rotos» o « Kristallnacht» en que en algunas regiones de Alemania y algunas zonas de Austria y la República Checa se dio una serie de actos violentos contra la comunidad judía donde incendiaron sinagogas (más de 400), saquearon negocios y asesinaron judíos, esto dio inicio al escalamiento de odios que terminó en el más vergonzoso acto de la humanidad conocido como «El Holocausto» donde asesinaron a millones de judíos para demostrar la supremacía de una raza y una cultura. Podría seguir enumerando los casos de Isis, Mao, Stalin, otros dictadores y pueblos que, en su afán de borrar la cultura del invadido, destruyeron sus símbolos, intentaron borrar el pueblo, invisibilizarlos para luego a capricho reconstruir su historia e imponer su cultura falseando todo en aras de montar un escenario donde su supremacismo fuera el dominante.

En el departamento del Cesar, desde hace algún tiempo, se viene sufriendo dicho síndrome por parte de un sector que cree que lo único que debe existir como cultura es la que ellos llaman «música vallenata» apropiada por el hecho de hacer el festival de este género musical. Es que, desde la promulgación de la Ley Consuelo Araujo Noguera, se ha intentado tercamente imponer por la fuerza del poder político la música de acordeón en el Cesar sin tener en cuenta el valor y la importancia de las otras culturas que coexisten en el departamento. Ya en el 2011 se intentó y, desde Tamalameque, se respondió impidiendo su imposición obligatoria. Hoy se pretende de nuevo con los mismos pobres argumentos de una historia falseada donde se desconoce que somos un departamento pluri-étnico y multicultural en el que habitan Indígenas, poblaciones de origen santandereanos, hombres del río y de la ciénaga y, por supuesto, vallenatos de origen guajiro. Se desconoce esta realidad pluri-étnica y multicultural, buscando borrar de la memoria colectiva de estos pueblos su cultura de origen e imponer por la fuerza y el poder político y de los medios de comunicación la cultura vallenata.

Lo curioso es que esgriman argumentos tan pobres como el que debe ser así, «la vallenata» la única cultura, la verdadera del Cesar y que, por tanto, hay que imponer una catedra para salvaguardarla y preservarla y así de un raponazo vergonzoso borrar el resto de culturas coexistentes. También en tono sapiencial pontifican que ningún municipio tiene cultura local «porque la cultura es regional», tremenda prepotencia que se estrella de plano pues ello -de rebote- daría como respuesta que el departamento del Cesar no es región y que la región es «El Caribe Colombiano» y que el mentado vallenato no es la cultura del Caribe, y por tanto no existe. Aduce que «la UNESCO declaró en el 2015 el vallenato como Patrimonio Cultural e Inmaterial de la Humanidad en necesidad urgente de Salvaguarda» pero no menciona las razones, omite mencionar que el propósito era llamar la atención de la reiterada predisposición de los exponentes de este folclor a magnificar y hacer apología de reconocidos narcotraficantes donde en sus canciones exaltaban la riqueza, el desaforado amorío machista y el poder del dinero y de sus armas. También pretendía blindarlo contra esa otra costumbre de cantarle a los paramilitares en las plazas de los pueblos donde los comandantes llevaban a los conjuntos y toda la noche recibían saludos de los cantantes de moda, imponiendo así, a través de esta cultura, la sumisión de los pueblos ante estos grupos.

Mostrando agudeza mental tratan de obtusos a quienes pedimos respeto por la cultura de los pueblos y sostienen que «el vallenato es del Cesar y de todo el mundo». Pues no, mis queridos investigadores, el vallenato es de ustedes el pueblo vallenato de origen guajiro, pero no el de los pueblos santandereanos asentados en el Cesar, no el de los pueblos indígenas de la Sierra y de Perijá, no de Los pueblos del río y de la ciénaga. Otra cosa es que lo escuchemos y lo parrandiemos, pero no, no es lo nuestro.

Ahora, si el argumento central es que, es la música más escuchada ¡válgame Dios! Qué tal si supieran que Edward Christopher Sheeran, más conocido como Ed Sheeran, músico y cantante británico con su canción «Shape of You» en el momento de escribir esta nota, lleva en YouTube una cifra cercana a seis mil millones de vistas, y yo no creo que ese hecho gigante deba obligarnos a acogerla como la música insignia del mundo.

Seguiremos luchando contra estos rasgos supremacistas de imposición cultural y defendiendo nuestra cultura vernácula.

 

Diógenes Armando Pino Ávila

@Tagoto

Sobre el autor

Diógenes Armando Pino Ávila

Diógenes Armando Pino Ávila

Caletreando

Diógenes Armando Pino Ávila (San Miguel de las Palmas de Tamalameque, Colombia. 1953). Lic. Comercio y contaduría U. Mariana de Pasto convenio con Universidad San Buenaventura de Medellín. Especialista en Administración del Sistema escolar Universidad de Santander orgullosamente egresado de la Normal Piloto de Bolívar de Cartagena. Publicaciones: La Tambora, Universo mágico (folclor), Agua de tinaja (cuentos), Tamalameque Historia y leyenda (Historia, oralidad y tradición).

@Tagoto

5 Comentarios


Eduardo Rodríguez Vega 20-08-2021 08:41 AM

Por engreídos siguen insistiendo que yo lo del César es vallanato. Tanto así, que desde la Secretaria de Educación le cerecenaron al educandos del Depto. Dos días de carnaval. Porque el iluso jefe de esa cartera y el gobernador de la época, cinsideraron para que más carnaval, que el tiene suficiente fiestas con el Festival Vallenato. Se les olvida o desconocen que los carnavales es de los pueblos de influencia del río Magdalena. Y tampoco que los carnavales nacieron por los encuentros en Barranquilla que acordaban los pueblos sentados en la rivera del rio. De manera informal presentaban sus danzas y disfraces y recogían dinero para colectaba dinero para seguir bebiendo y algo para llevar a sus casas. Barranquilla erala ciudad más comercial y prominente industrial para la época, y aún sigue siendo para la vista Caribe. Será necesario que los pueblos ribereños se adiciones al nuevo departamento Sur Caribe. Porque por esta zona del sur del César y Bolívar su se preservan los aire de TAMBIRAS No nos dejemos.

José Luis Molina (Turry) 20-08-2021 10:21 AM

En la diversidad está nuestra riqueza, gran reflexión maestro Diogenes

Esperanza Ramos Yañez 20-08-2021 12:58 PM

Excelente observación sobre el respeto por la cultura originaria de los Territorios. Somos un territorio pluricultural y tenemos que bregar por el rescate de lo que realmente somos.

Rafael Vargas 20-08-2021 02:53 PM

Con respecto a este escrito quiero decir 2 cosas: 1. En relación a lo que escribe el licenciado Diógenes con respecto a a ese hecho imperante de que el vallenato se ha vuelto un género musical que es priorizado por nuestra cultura por sobre otros aspectos culturales y músicales de nuestra región, diré que es cierto. Soy cordobés, del alto sinú (límites con Antiquia), y por estos lares solo se ecucha vallenato y muy poco géneros músicales autóctonos como el fandango o el porro, eso sin querer negar que son géneros musicales que si se escuchan en cierta medida y ignorando que posiblemente existan mas aspectos culturales de mi lugar de nacimiento ya sean musicales o culturales que lastimosamente desconozco. Personalmente no soy muy seguidor de este género músical, me encantan algunas de sus canciones y algunos compositores, pero he notado que ya ha perdido su rumbo y muchos de sus compositores han usado a este bello género como una herramienta política, algo que recalca el autor de este escrito. Creo rotundamente que debería enseñarse mas música y elementos culturales propios de nuestro entorno. 2. Pero debo decir que no estoy de acuerdo con el tono que usa el autor al referirse a este fenómeno como 'una imposición de rasgos supremacistas culturales', tampoco hay que llegar a esos límites. Conozco muchas personas que aman este género músical por el simple hecho que les recuerda que son caribe. Además, para nadie es un secreto que en nuestro país hay cierto odio o desdén contra todo lo que sea costeño y vallenato llegando hasta el punto de considerarte 'mas civilizado' solo por ser un costeño (algo que ya de por si relacionan a la bajeza y incivilización) que no escuche vallenato. Mi punto es que muchos ven en este género una identidad que se niegan a perder ante el ataque constante de un país que nos suele juzgar y, en este orden de idea, no me parece justo o correcto empezar una especie de guerra contra este género. Mas bien pienso que se debería hacer un dialogo armonioso donde establezcamos que todo lo autóctono se debe respetar porque también nos representa como caribe. 3. Por ultimo quiero decir que este fenómeno se debe a que en nuestra educación casi nunca se nos enseña sobre nuestra propia historia, la historia de nuestro municipio o de nuestro departamento. Eso genera un desconocimiento general que hace que las personas crean que aquello que es mas predominante en tu entorno es lo que te representa.

Yuri Acuña Amaya 20-08-2021 11:10 PM

Valiosa y valerosa defensa de las manifestaciones culturales propias de los pueblos, amigo y paisano Diógenes. La hegemonía ejercida desde siempre en Valledupar, insiste terca y mal intencionadamente en desconocer y acallar dicha realidad. Esta será una batalla muy difícil y de largo aliento, pero hay que darla. Felicitaciones y a seguir persistiendo. Yuri Acuña Amaya - Libre pensador Tamalameque, 20 agosto 2021.

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