Opinión

En Sayco, se siente la armonía

Jorge Nain Ruiz

04/03/2022 - 05:10

 

En Sayco, se siente la armonía

 

El pasado 2 de marzo los miembros de la Sociedad de Autores y Compositores de Colombia (Sayco) realizamos la asamblea general delegataria anual en todas las Coordinaciones regionales del país y por postulación del gran compositor y productor de la Jagua de Ibirico, Jesus Vides Cano, tuve el honor de presidir esta asamblea de Sayco Regional Bogotá. Hoy quiero compartir con ustedes la percepción de cómo se ve nuestra sociedad hoy en día, desde adentro.

En mi caso llevo 35 años de afiliado a nuestra querida sociedad y soy de aquellos miembros activos en todas las acepciones de la palabra, es decir intervengo, apoyo, participo y doy ideas, sabemos que hay miembros activos de la sociedad que son pasivos en otros menesteres, mientras hay miembros, afiliados y adherentes que sueñan con ser activos para intervenir, no solo con voz, sino también con voto y seguramente para aportarle a la sociedad sus conocimientos, proyectos e ideas.

Esta asamblea ordinaria delegataria que se realizó el pasado martes, tenía como principal propósito la elección de delegados para la asamblea general que se realizará próximamente, es decir se realiza con el fin de escoger a quienes a su vez y por representación de los miembros, elegirán a los altos directivos de la organización.

Yo recuerdo que hace veinte años esas asambleas se convertían casi siempre en trifulcas entre los mismos socios, enfrentamientos de palabras que, en ocasiones, calentaban el ambiente entre colegas. Eran jornadas extensas y tediosas que duraban todo un día y gran parte de la noche, nos enfrascábamos en discusiones bizantinas que incluso hacían que al final de la asamblea el cuórum quedara diezmado.

Cómo se nota que en estas épocas de conflagración mundial y de enfrentamientos ideológicos, en Sayco, por lo menos hayamos superado ese escollo. La verdad que lo que vimos en esta asamblea fue cariño, camaradería entre los socios, cordialidad y, sobre todo, respeto y aceptación en el manejo de la sesión y en el resultado de las elecciones.

En la historia de Sayco, son pocas las asambleas delegatarias que se han logrado culminar con éxito en menos de tres horas y de ese tiempo la mayor parte se va en el llamado a lista de sus miembros. Esto indica que los directivos están llevando a la sociedad por muy buen camino, y que ya no se observan esas grandes inconformidades con los manejos de la misma.

Debo felicitar en esta columna a su presidenta, la juglaresa Rita Fernández Padilla, a su vicepresidente Rafael Manjarrez Mendoza, y en general a todos sus directivos. En esta oportunidad, no escuché en toda la asamblea de Bogotá la mas mínima queja o reclamo en contra de ellos, lo cual es, sin duda, un excelente indicador.

Colofón: Se conmemoró el pasado 28 de febrero el primer aniversario del fallecimiento del gran Jilguero de América Jorge Oñate González, a quien la Fundación Festival de la Leyenda Vallenata le rinde este año un homenaje póstumo en la edición V Rey de Reyes del festival. Estuve en la Paz Cesar y allí me encontré con buena parte de quienes vivimos metidos en este folclor vallenato de una u otra manera, debo también felicitar tanto a la administración municipal de la Paz, como a la FFLV, porque efectuaron un evento con la altura que merece la memoria de Jorge Oñate.  

 

Jorge Nain Ruiz

@Jorgenainruiz

Sobre el autor

Jorge Nain Ruiz

Jorge Nain Ruiz

Vallenateando

Jorge Nain Ruíz. Abogado. Especializado en derecho Administrativo, enamorado del folclor Vallenato, cantautor del mismo. Esta columna busca acercarnos a una visión didáctica sobre la cultura, el folclore y especialmente la música vallenata. Ponemos un granito de arena para que la música más hermosa del mundo pueda ser analizada, estudiada y comprendida.

@jorgenainruiz

0 Comentarios


Escriba aquí su comentario Autorizo el tratamiento de mis datos según el siguiente Aviso de Privacidad.

Le puede interesar

Yo, el niño

Yo, el niño

  Recuerdo al hombre negro que vendía vajillas inquebrantables, tan fuerte como piedras que no se rompen. Cuando las tiraba contra e...

El piropo no es un favor, ni el racismo es un chiste: calladitos sí se ven más bonitos

El piropo no es un favor, ni el racismo es un chiste: calladitos sí se ven más bonitos

  Esta columna, que escribí en víspera del 8 de marzo y en el marco de las conmemoraciones que se realizan a lo largo y ancho del m...

Nando Peña

Nando Peña

  Era un hombre corpulento, de nariz rapaz, peinaba canas plateadas y lisas que se desbordaban al lado de sus orejas cuando inclinaba...

Editorial: El río Magdalena como eje para el desarrollo

Editorial: El río Magdalena como eje para el desarrollo

Los ríos son una vía de progreso que no hay que ignorar. Son corredores de fácil acceso que permiten el desplazamiento de mercanc...

Atehortúa: más vallenato, imposible

Atehortúa: más vallenato, imposible

Como en mi época de niño en mi casa no había televisión, el mayor entretenimiento era escuchar la radio, y recuerdo que solo dos ...

Lo más leído

El tamal, un plato típico del Tolima

Alba Llorente Majana | Gastronomía

Los grandes triunfos de Freddy Molina

Eddie José Dániels García | Música y folclor

Un paseo por el cementerio San Miguel de Santa Marta

Joaquín A. Zúñiga Ceballos | Turismo

Del vallenato lírico, el vallenato romántico y el vallenato llorón

Luis Carlos Ramirez Lascarro | Música y folclor

El Vallenato como género literario

Luis Carlos Ramirez Lascarro | Música y folclor

El reconocimiento de la diferencia

Antonio Acevedo Linares | Pensamiento

Cucambas, diablos y negros danzan en Atánquez

María Ruth Mosquera | Turismo

Ya ni se versea, pollo ronco…

Fabio Fernando Meza | Música y folclor

Síguenos

facebook twitter youtube

Enlaces recomendados