Opinión

El duelo musical

Arnoldo Mestre Arzuaga

27/05/2022 - 04:45

 

El duelo musical

 

Ya eran famosas en todo el país las mentiras y patrañas de un acordeonero conocido con el remoquete de Gus. Quería ser rey vallenato sí o sí. Ya lo había intentado en otras ocasiones, pero sus notas repetitivas no convencían al gran jurado. Ahora regresaba de nuevo al ruedo con su misma rutina repetitiva, de modo que el presagio popular era una nueva derrota segura. No sé cómo lo hizo, pero logró quedar entre los finalistas, y junto con un gran acordeonero afinado y melodioso eran los favoritos para llevarse el gran trofeo de Francisco el hombre.

Esa noche, el parque de la leyenda estaba en su lleno total, no sé por qué razón el público estaba divido. En un ala estaban sentados los seguidores del gran acordeonero Federico guardando toda la compostura. Aplaudían respetuosamente la actuación de su pupilo. Y en la otra ala estaban los seguidores de Gus, cada vez que el gran Federico actuaba, trataban de opacar su actuación con palabras soeces, con calumnias gritando que había pelado notas, le lanzaban bolsas de agua, en fin, a lo lejos se les notaba la mala educación, pero esto no amilanaba al gran Federico, seguía tocando y fluyendo notas semejantes a un manantial inagotable.

Cuando tocaron el son, Gus fue muy lento en melodía, a veces se desviaba y caía en paseo, pero eso sí la letra de la melodía era ofensiva y calumniosa contra su rival.

En el paseo, Federico se lució tanto que hasta gente de Gus lo aplaudieron. Sus notas y la letra de la canción eran acordes al gran evento que se estaba realizando.

En la puya, Gus sintiéndose ya derrotado, con sus ojos saltones, semejante a un sapo en tomatera o a tuqueca asustada, parecía que iba a romper el acordeón. Con su letra ofensiva se fue contra el jurado, lo tildó de vendido y volteado a favor de Federico, pero en una actuación sin precedente, de repente sus ojos se tornaron rojos intensos como si un espíritu maligno lo hubiera poseído. Sus dedos adquirieron una rapidez vertiginosa, sus notas ahora eran melodiosas, todo indicaba que sería el gran ganador, se sentía un ambiente hostil, hasta el público de Federico dudaba de que su “pollo” pudiera superar esta actuación.

Llegado el momento de la actuación de Federico, éste sudaba copiosamente, su nerviosismo era ostensible, aunque le arrancaba notas a su acordeón, la presentación anterior todavía no era superada. Nico Duba, viéndolo casi derrotado, le gritó desde las barras: “Ficooo, Ficooo… el credo al revés”. Y parece que este grito avivó al gran Federico. Sin salirse del aire de la puya, su acordeón empezó a fluir notas jamás escuchadas en festival alguno, a veces parecían plegarias, pero conservaban su cadencia.

Finalmente, en la presentación del merengue, Gus estaba trasformado, ahora lucia agotado, y ya sus digitaciones ya no eran las mismas. Algo lo trastornó y el gran jurado, por votación unánime, dio ganador al gran Federico.

 

Arnoldo Orlando Mestre A.

Sobre el autor

Arnoldo Mestre Arzuaga

Arnoldo Mestre Arzuaga

La narrativa de Nondo

Arnoldo Mestre Arzuaga (Valledupar) es un abogado apasionado por la agricultura y la ganadería, pero también y sobre todo, un contador de historias que reflejan las costumbres, las tradiciones y los sucesos que muchos han olvidado y que otros ni siquiera conocieron. Ha publicado varias obras entre las que destacamos “Cuentos y Leyendas de mi valle”, “El hombre de las cachacas”, “El sastre innovador” y “Gracias a Cupertino”.

0 Comentarios


Escriba aquí su comentario Autorizo el tratamiento de mis datos según el siguiente Aviso de Privacidad.

Le puede interesar

Cobro a la bolsa plástica: ¿impuesto, buena medida restrictiva o robo?

Cobro a la bolsa plástica: ¿impuesto, buena medida restrictiva o robo?

  La ley 1819 se ha hecho muy popular por estos días ya que establece el impuesto que cobrará a los colombianos el uso de las bol...

El periodista no es usted

El periodista no es usted

  De antemano quiero dejar claro que escribo esta columna en horas de la mañana del jueves 28 de enero de 2021 y que, no obstante, e...

Un cosaco en Tamalameque

Un cosaco en Tamalameque

Los cosacos son un pueblo ruso, famoso por sus bailes y tradiciones milenarias, su forma de vestir con chaquetas largas y elegantes, de...

Reajuste salarial de congresistas, la jugada maestra de Santos

Reajuste salarial de congresistas, la jugada maestra de Santos

Ésta es una jugada maestra en la que el presidente Santos hizo la mejor movida de su juego de poder, que no tuvo mucho revuelo en lo...

Internándonos en la selva

Internándonos en la selva

  A mis ocho años de edad, la curiosidad burbujeaba día y noche, a todas horas, como fruto de los cuentos de mi mamá, los apuntes ...

Lo más leído

¿Cuál es la función del arte?

Gemma E. Ajenjo Rodríguez | Artes plásticas

La danza contemporánea en Colombia

Vilma Guzmán | Artes escénicas

El fabuloso país del oro

Uriel Ariza-Urbina | Patrimonio

Origen del Festival de la Leyenda Vallenata: un viaje en el tiempo

Simón Martínez Ubárnez | Música y folclor

Síguenos

facebook twitter youtube

Enlaces recomendados