Opinión

Los vestigios del imperio romano en Colombia

Nerio Luis Mejía

11/10/2022 - 05:40

 

Los vestigios del imperio romano en Colombia
El emperador Calígula y su caballo / Foto: créditos a su autor

 

Hablar de Cayo Julio Cesar Augusto Germánico o Calígula (16 de marzo de 37 – 24 enero del 41), es recordar las más extravagantes aberraciones de los emperadores en la época del floreciente imperio romano, que durante el inicio de su reinado tuvo una época marcada por la prosperidad, pero, luego de sufrir una grave enfermedad, tomó un giro brusco en su administración, lo que condujo al pueblo romano a una gran crisis económica y una fuerte hambruna. Esto llevó al emperador a trazar una serie de reformas públicas y urbanísticas que terminaron vaciando las arcas del imperio.

En medio del desespero por las deudas y con el propósito de restablecer las finanzas, impuso una serie de medidas, como las de exigir dinero a la plebe. De acuerdo a las versiones de algunos historiadores, los últimos años de Calígula estuvieron marcadas por una serie de escándalos como las de obligar a sus hermanas a prostituirse y de mantener relaciones incestuosas con ellas.

Pero lo que más recordamos de las clases de historia sobre este personaje romano es la del gran amor que el antiguo emperador profesaba por su caballo, de nombre Incitatus o Incitato. Era tanta la devoción de Calígula por su caballo que lo llevaron a los más altos niveles de la ridiculez, tanto así que ordenó construirle una caballeriza en mármol, con pesebres de marfil, y, luego de ello, regaló una villa con jardines y 18 sirvientes para el cuidado personal de Incitatus, junto con sábanas de tejido purpura, las más caras en su época, de uso exclusivo para la familia imperial, y unas perlas preciosas que lucía el caballo. Sin embargo, todo ello hubiese parecido un capricho menor del emperador, si no fuera por la pretensión de Calígula de nombrar a su caballo cónsul, una muestra de demencia o desprecio por los senadores romanos.

En Colombia, los animales, junto a las excentricidades de la actual administración del gobierno Petro, sumado a las decisiones del congreso de la república, han generado una serie de polémicas en los últimos días. El primero de ello vino de parte del fiscal general de la nación; Francisco Barbosa, quien a través de los medios de comunicación dio a conocer el pago de escoltas y la asignación de vehículo oficial para sus dos perros, que pasean y son cuidados con plata del Estado.

El segundo escandalo fue protagonizado por el senador del partido Centro democrático, Alirio Barrera, quien se paseó en su caballo “Pasaporte” por el centro de Bogotá, en la emblemática plaza de bolívar y los alrededores del capitolio. La decisión del senador Alirio Barrera se dio luego de que el presidente del congreso de la república Roy Barrera anunciara que el legislativo se volvería amigable con los animales e informar que los legisladores que quisieran podían llevar sus mascotas a las sesiones. Esto nos lleva a imaginar que se refería a perros y gatos, mas no ha caballos, como lo quiso entender el senador, dueño del caballo “Pasaporte”.

Imaginemos las escenas del senador Alirio Barrera con su cuerpo de seguridad, por las calles capitalinas, semejantes a un circo romano, con payasos colombianos, y el menoscabo de los guarda-espaldas detrás del cuadrúpedo y su jinete.

Así pues las sábanas de purpuras con las que se cobijaba Incitatus, el caballo de Calígula, volaron con plumas de gansos al palacio presidencial de Colombia, al estilo de grandes emperadores que en la actualidad recrean sus vistas, no por las murallas fortificas, si no a través de costosas pantallas de televisores que refleja el derroche de los recursos públicos.

 

Nerio Luis Mejía

Sobre el autor

Nerio Luis Mejía

Nerio Luis Mejía

Pensamientos y Letras

Nerio Luis Mejía es un líder comunal, defensor de los Derechos Humanos, quien ha realizado de manera empírica un trabajo de investigación acerca de las causas que han propiciado -y siguen alimentando- el conflicto armado y social colombiano. Mediante sus escritos, contextualiza las realidades territoriales.

@NerioMejia24

0 Comentarios


Escriba aquí su comentario Autorizo el tratamiento de mis datos según el siguiente Aviso de Privacidad.

Le puede interesar

Dioses made in Colombia

Dioses made in Colombia

  Ahora que acaban de comparar al doctor furibe con el señor Jesucristo, el mismo diosito en la tierra, el que acabó con los terror...

No estoy en venta

No estoy en venta

– ¡Veee! y tú que haceí ahí ni un buen pendejo –dijo Luis. – Aquí manito reflexionando pa´ ver por quién voy a votar ...

Ya es hora de cambiar el chip

Ya es hora de cambiar el chip

  La música vallenata siempre ha sido tildada de machista por muchísimas razones, entre otras porque algunos dicen que el referente...

Revive el Cuna de acordeones

Revive el Cuna de acordeones

  En estas recientes entregas he hablado en abundancia de los problemas por los que pasa nuestra música vallenata. Entre las dific...

A propósito de Ariadna

A propósito de Ariadna

A propósito de la anécdota bochornosa de la doble coronación del certamen «Miss Universo» me da vueltas en la cabeza el sonoro n...

Lo más leído

La historia afroamericana contada en las canciones de Salsa

Alejandro Álvarez Martínez | Música y folclor

Los Pacabuyes: ¿un pueblo Chimila o Malibú?

Luis Carlos Ramirez Lascarro | Pueblos

La magia de Escalona

Alberto Muñoz Peñaloza | Música y folclor

El Vallenato de Rafael Escalona

Darío Blanco Arboleda | Música y folclor

Armando Zabaleta: el fecundo compositor de “No voy a Patillal”

Eddie José Dániels García | Música y folclor

Síguenos

facebook twitter youtube

Enlaces recomendados