Opinión

Solucionadores de todo

Diógenes Armando Pino Ávila

14/10/2022 - 05:10

 

Solucionadores de todo

 

La política es un tema apasionante. No participo activamente en el sentido de salir a la plaza a discursear ni a pedir votos por candidato alguno, circunscribo mi participación a ser un observador de ella como el acto de relación social que es, donde se teje una especie de tejido sinérgico que contagia y mueve pasiones sanas y malsanas, donde las personas actúan como masa, como grey despojándose de la responsabilidad individual de pensar como individuos dotados de razón y de actuar como ciudadanos y son movidos por la corriente de opinión que emiten los de arriba; sin embargo, cabe mencionar que hay algunos que piensan autónomamente, emitiendo juicios de valor, acertados o no, pero propios; los hay también los que creen pensar autónomamente pero lo único que hacen es repetir como un sonsonete el pensamiento de otro en una necrofilia recurrente que desprecia su propia opinión, su propia vida ciudadana, es decir, amando su propia negación.

En el momento histórico actual, post electoral, con la asunción de un nuevo gobierno y con el cambio de mentalidad y concepción de la administración y la política, donde se abre la perspectiva de una Paz Total, de mirar los problemas del país, ya no desde la óptica de los poderosos, de los gremios, de la derecha política, sino desde la lente del pueblo, donde se plantean la resolución de conflicto en forma dialogada, consensuada con el pueblo y el gobierno, se empieza a notar de plano el desacomodo de los que siempre han ostentado el poder de decidir sobre lo divino y lo humano en este país del Sagrado Corazón de Jesús y, a pesar que la polarización ha bajado de intensidad, se alcanza a observar los gritos, casi alaridos de quienes, huérfanos del poder, ahora pasaron a ser oposición.

En ese tránsito de ostentar el poder y ahora ser oposición, encuentra el observador muchos actos y fenómenos interesantes dignos de analizar, por hoy me detendré en un específico: la tendencia a proponer soluciones diferentes a todos los problemas del país. Ante cada uno de los problemas que encuentra el nuevo gobierno y ante los detalles de cómo Petro lo solucionará, saltan en su camino los políticos, senadores, representantes, ex ministros, ex militares, y un sinnúmero de ex, con sesudas disertaciones alertando al país sobre el peligro de desastre y ruina de la “democracia” si el gobierno actual resuelve el problema de la manera planteada y no de la manera en la que ellos insinúan debe solucionarse.

Cabe la pregunta, si en más de 20 años de gobierno que ostentaron con dominio absoluto del Congreso y de las instancias del poder, no dieron para solucionar dichos problemas, es más, ni siquiera plantearon soluciones, ¿por qué ahora que hay otro gobierno, que hay otros coaligados políticos detectando los incontables problemas del país, por qué ahora se oponen a la solución de ellos? ¿por qué proponen soluciones que no fueron capaces de proponer cuando tuvieron el poder en sus manos? Pareciera que la orfandad del poder les hubiera despertado la genialidad dormida por más de 20 años.

Pareciera que la autoridad de su líder, de su macho alfa en el dominio del poder anterior, les hubiera privado de la posibilidad de pensar y que por esa ley atávica con la manada les llevó a plegarse a los caprichos del Alfa y cayeron postrados y humillados ante esa autoridad y poder del “Lomo plateado” y fueron arrastrado a la necrofilia que mencioné en párrafo anterior e irremediablemente cayeron postrados a repetir el discurso de su líder poniendo en “off” sus propios conceptos y opiniones y que ahora menguada la autoridad del “Macho alfa” que tenía dominio del grupo, se sienten como los lobos jóvenes deseosos de competir el poder sobre la manada contra su líder viejo y agotado.

Se podría aseverar que la orfandad de poder despierta el deseo de pensar, despierta la necesidad de demostrar que se es capaz de dar soluciones a los problemas del país, renace el deseo de vuelo autónomo y necesidad de reconocimiento personal sobre la valía del individuo que fue sometido y anulado como ser pensante y reducido a ser un miembro más, y de bulto dentro de la manada.

¡La pérdida del poder político vuelve inteligente a las personas!

 

Diógenes Armando Pino Ávila

Sobre el autor

Diógenes Armando Pino Ávila

Diógenes Armando Pino Ávila

Caletreando

Diógenes Armando Pino Ávila (San Miguel de las Palmas de Tamalameque, Colombia. 1953). Lic. Comercio y contaduría U. Mariana de Pasto convenio con Universidad San Buenaventura de Medellín. Especialista en Administración del Sistema escolar Universidad de Santander orgullosamente egresado de la Normal Piloto de Bolívar de Cartagena. Publicaciones: La Tambora, Universo mágico (folclor), Agua de tinaja (cuentos), Tamalameque Historia y leyenda (Historia, oralidad y tradición).

@Tagoto

1 Comentarios


Alvaro Maestre García 14-10-2022 11:49 AM

Yo pienso votar por un candidato petrista a la alcaldía de Valledupar. De los 30 candidatos petristas que hay sonando solo hay uno que me me parece un buen candidato, Los otros 29 ni si los veo levitar tendrían mi apoyo. La gente tiene su propias opiniones y es natural que así sea y es su derecho natural también a manifestarlo. Si a ti te parece acertado que no se busque ni se explote más gas, más carbón y más petróleo, aunque te sé un hombre inteligente, creo que estas equivocado porque esa política es equivocada y no es buena porque Petro lo crea sino que es mala de hecho. Basta con verse en el espejo de La Unión europea y su dependencia de Rusia y el sabotaje que Purin hace contra ellos ahora que se aproxima el invierno, Pretender que dependamos de Venezuela es para mi gusto una estupidez así salga de una mente brillante (como tu la consideras) como la de Petro.

Escriba aquí su comentario Autorizo el tratamiento de mis datos según el siguiente Aviso de Privacidad.

Le puede interesar

Navegando cargado de libros

Navegando cargado de libros

  ¿Qué sería la vida sin problemas? ¿Qué sería la vida de una persona sin dificultades? ¿Valdría la pena vivir una vida muell...

El ocio como amor propio y resistencia política

El ocio como amor propio y resistencia política

  Vivimos diariamente en el trajín de un sistema que nos exprime cada vez más, que nos roba el oxígeno, extorsiona, manipula, vi...

La autoridad de la pereza

La autoridad de la pereza

  No hay cosas más frustrantes que la lentitud paquidérmica de una administración en cuanto a la toma de decisiones para resolve...

Mejor, imposible

Mejor, imposible

No tengo la menor duda de que el propósito de internacionalizar la música vallenata y de llevarla no sólo a los países vecinos, sin...

Job como ayer, pastores de mañana, odios de siempre

Job como ayer, pastores de mañana, odios de siempre

  Cada día medimos nuestra capacidad de olvidos, recuerdos, memoria y de ciertas habilidades humanas, algunas pacíficas y nobles,...

Lo más leído

El Porro colombiano

Jairo Tapia Tietjen | Música y folclor

El Palo de Cañaguate

Aníbal Martínez Zuleta | Medio ambiente

Costumbres que hacen de Colombia un país único

Verónica Salas | Ocio y sociedad

Ese intruso gato azul

Guillermo Valencia Hernández | Literatura

Grandes poemas sobre la amistad

Redacción | Literatura

Los grandes poetas de la canción vallenata

José Atuesta Mindiola | Música y folclor

Síguenos

facebook twitter youtube

Enlaces recomendados