Opinión

Mis sueños con “El Monarca”

Eddie José Dániels García

05/02/2024 - 04:05

 

Mis sueños con “El Monarca”
Alberto Lleras Camargo / Foto: archivo El Tiempo

 

A pesar de que no tuve la oportunidad de conocer personalmente al doctor Alberto Lleras Camargo, en sus campañas y correrías políticas, como sí la tuve con Carlos Lleras Restrepo, Alfonso López Michelsen, Julio Cesar Turbay Ayala y otros oscuros personajes que han ensombrecido la Presidencia de la Republica, me bastan los sueños que desde siempre y a menudo he tenido con el doctor Lleras Camargo para afirmar que sí lo conocí, e inclusive, que fuimos amigos. Y puedo justificar que estos sueños recurrentes obedecen a la admiración que siempre le profesado y a las lecturas sobre su lumbrosa trayectoria política que suelo realizar frecuentemente. Ver a una persona en sueños, tal cual como es en la realidad, compartir y charlar con ella, son razones suficientes para afirmar que sí la conocemos. Y mis sueños con el doctor Lleras Camargo, los cuales han ocurrido, unos, en escenarios sincelejanos, otros, en escenarios bogotanos, y otros, en escenarios desconocidos, han sido sorprendentes. “Los sueños son una segunda vida que tienen las personas, una vida efímera, en la cual realizan o cumplen algunos objetivos que tienen pendientes y no alcanzaron a realizar en la vida real”, afirman muchos sicólogos.

El Monarca”, como solían llamar al doctor Alberto Lleras Camargo sus contemporáneos, calificativo que él nunca aprobó, vive en Sincelejo, mantengo una entrañable amistad con él, me visita frecuentemente, hablamos de política, de libros y de otras curiosidades, se toma un tinto y se despide. “El Monarca”, es mi gran amigo, nos encontramos en pleno corazón de la carrera séptima en Bogotá, me saluda con mucha deferencia y caminamos un gran trayecto, él lleva puesto su gabán negro, un sombrero de copa y un paraguas en la mano, y en cercanías de la plaza de Bolívar nos despedimos. “El Monarca” es el presidente de la República y es mi amigo, lo visito en su despacho en el Palacio de San Carlos, me presenta al doctor Eduardo Santos, quien se encuentra presente, y me obsequia algunos libros editados por la Presidencia. Estos son algunos de los sueños que he tenido con el doctor Lleras Camargo en los últimos tiempos. En ellos, he vivido de cerca el talante sencillo de su personalidad y la aureola de la intelectualidad que lo ilumina. Se me escapan otros sueños que se han borrado de mi memoria, tal vez, porque no he tenido la curiosidad de comentarlos.

“Los sueños agradables son de buena salud: enriquecen el alma y fortalecen el espíritu”, solía decir García Márquez. Y así es: esto lo he experimentado en varias ocasiones que he tenido sueños agradables, sobre todo, cuando sueño con “El Monarca”. Después del sueño siento un inmenso placer, que me llena de satisfacción, me emociona interiormente y me impulsa a comentarlo con las otras personas. Estos sueños agradables motivan tanto a los interlocutores, cuando se los comentamos, que éstos terminan haciendo complementos, muchas veces aclaraciones, de los episodios vividos en el sueño. Lo que significa que ellos guardan una relación onírica con la realidad que transitamos en nuestro quehacer vivencial. Por supuesto, esto lo he comprobado varias veces, cuando les cuento a diferentes amigos los argumentos de mis sueños con “El Monarca”. Apenas oyen mis relatos, muchos me han comentado: “Alberto Lleras fue un gran político”, “Es uno de los mejores presidentes que ha tenido Colombia, sobre todo, sencillo y honesto” y “Fue el artífice del Frente Nacional”, para acabar con la violencia bipartidista que azotaba al País, complementan otros.

La vida del doctor Alberto Lleras Camargo transcurrió entre dos líneas esenciales: el periodismo y la política. En la primera tuvo un despliegue singular que, en su época, lo catalogó como uno de los mejores periodistas de Colombia: fue fundador del periódico El Liberal, y su pluma enalteció las páginas de los diarios: La Tarde, El Independiente, El Tiempo, La República, La Nación, El Mundo de Buenos Aires, la revista Visión y fue fundador de la revista Semana, la cual, tras un receso prolongado, reapareció a finales del siglo pasado bajo la dirección de Felipe López Caballero. En la segunda línea, la política, el doctor Lleras se distinguió por ser una persona seria, honesta y discreta. Fue Representante a la Cámara y presidente de la misma corporación, Senador por Cundinamarca, ministro de Gobierno en dos ocasiones, ministro de Educación, ministro de Relaciones Exteriores y presidente de la República en dos oportunidades: la primera, ante la renuncia de Alfonso López Pumarejo, entre 1945 y 1946, y la segunda, como primer Presidente del Frente Nacional, de 1958 a 1962. Asimismo, fue presidente de la Unión Panamericana, primer secretario de la OEA y rector de la Universidad de los Andes.

“El día que me muera, no deseo que me entierren en el Cementerio Central, ni que me velen en Cámara Ardiente en el Capitolio Nacional”, fue una de las recomendaciones que les hizo el doctor Lleras a sus familiares, cuando ya empezó a sentir los primeros achaques de salud. Apenas cumplió 75 años hizo pública su determinación de retirarse de la vida política: “He llegado a la edad de setenta y cinco años y considero que mi vida pública ha llegado a su final, por lo que he decidido retirarme definitivamente de la política. Por lo tanto, les ruego a mis amistades permitirme vivir mis últimos años en completa tranquilidad”, escribió y declaró en varios medios informativos. Entonces, se retiró a vivir en Chía, un municipio cercano a Bogotá, y diariamente montaba su bicicleta, recorría las calles, hablaba con la gente, y atendía los llamados que le hacían. Andaba, naturalmente, sin escolta. En Chía lo eligieron concejal, en contra de su voluntad, solo para honrar el Concejo. “Si fallezco en la noche, les ruego me sepulten en la mañana, y si muero en la mañana, espero lo hagan por la tarde”, fue su última observación. Falleció el 4 de enero de 1990 a la edad de 83 años. Había nacido en Bogotá el 3 de julio de 1906.

 

Eddie José Daniels García

Sobre el autor

Eddie José Dániels García

Eddie José Dániels García

Reflejos cotidianos

Eddie José Daniels García, Talaigua, Bolívar. Licenciado en Español y Literatura, UPTC, Tunja, Docente del Simón Araújo, Sincelejo y Catedrático, ensayista e Investigador universitario. Cultiva y ejerce pedagogía en la poesía clásica española, la historia de Colombia y regional, la pureza del lenguaje; es columnista, prologuista, conferencista y habitual líder en debates y charlas didácticas sobre la Literatura en la prensa, revistas y encuentros literarios y culturales en toda la Costa del caribe colombiano. Los escritos de Dániels García llaman la atención por la abundancia de hechos y apuntes históricos, políticos y literarios que plantea, sin complejidades innecesarias en su lenguaje claro y didáctico bien reconocido por la crítica estilística costeña, por su esencialidad en la acción y en la descripción de una humanidad y ambiente que destaca la propia vida regional.

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