Opinión

La cuarta, una carrera del miedo en Valledupar

Nerio Luis Mejía

04/06/2024 - 05:00

 

La cuarta, una carrera del miedo en Valledupar
Uno de los accidentes acaecidos en la carrera cuarta de Valledupar / Foto: El Pilón

 

La ciudad de Valledupar es un lugar que enamora a propios y a extraños, a través de sus atractivos culturales. Si bien somos ampliamente conocido como la “Capital mundial del vallenato”, quienes nos visitan quedan encantados con las amplias calles y avenidas, que adornan la ciudad, sin contar con las rutas de entrada y salida de nuestro querido Valledupar.

Sin embargo, pese a los esfuerzos de las distintas administraciones, por modernizar la ciudad, con la adopción de medidas que garanticen la seguridad en la movilidad, estos esfuerzos parecen infructuosos frente al alto número de accidentalidad. Solo en el mes de mayo del 2024, se produjeron tres lamentables accidentes en la carrera cuarta de Valledupar, siendo el más grave de ellos, el protagonizado por un joven universitario que conducía una camioneta y que, desafortunadamente, perdió la vida.

Quienes a diario utilizamos este corredor vial, somos testigos de las innumerables señalizaciones, que van acompañadas de reductores y radares de velocidad, pero tal es el grado de irresponsabilidad, por parte de quienes transitan por este importante anillo vial, que ninguna de esas medidas parece suficiente para frenar los excesos de velocidad.

Los últimos accidentes en la carrera cuarta, en la parte trasera de la empresa de lácteos, DPA, parece que esta vez ha llamado poderosamente la atención de las autoridades y de la ciudadanía. Como toda ciudad repleta de mitos urbanos, en Valledupar hay quienes aseguran que los accidentes que allí se producen son ocasionados por la aparición de un fantasma que sale en esa parte de la carrera cuarta, y quien en ultimas es el responsable de la accidentalidad.

Flaca argumentación sobre la aparición fantasmal por parte de quienes incurrimos en la violación de las normas de tránsito en la ciudad. Si bien nuestras calles son planas y amplias, este sector que inicia desde la DPA, y que da vueltas al cerro que lleva su mismo nombre, parece ser la excepción con el resto de relieve de Valledupar, aquí al parecer producto de una falla geológica, el pavimento presenta agrietamientos y desniveles, contando las curvas que, combinadas con el exceso de velocidad, pueden hacer perder el control de los conductores imprudentes.

Si bien nos orgullece vivir en una tierra gloriosa de acordeones, que ha puesto a bailar a ritmo de vallenatos a todo un país, en contra parte debemos cuestionarnos por la falta de respeto y el atrevimiento de los conductores que invaden las zonas peatonales, las señales, los semáforos, los lugares prohibidos para parquear... Es de felicitar el trabajo que realizan los vehículos de las patrullas móviles de tránsito, las cuales han metido en cintura a quienes son dueños de los carros, y que parecen ser los dueños de Valledupar.

La invitación a los agentes de las patrullas móviles de tránsito, visitar con frecuencia a los conjuntos residenciales en el norte de la ciudad de Valledupar, que usan las calles como parqueaderos, creando muchas veces taponamiento de vías públicas, lo que puede ocasionar accidentes, de los cuales son responsables los dueños de los vehículos, más no el fantasma de la cuarta que llena de miedo a quienes transitan por ese lugar.

 

Nerio Luis Mejía

Sobre el autor

Nerio Luis Mejía

Nerio Luis Mejía

Pensamientos y Letras

Nerio Luis Mejía es un líder comunal, defensor de los Derechos Humanos, quien ha realizado de manera empírica un trabajo de investigación acerca de las causas que han propiciado -y siguen alimentando- el conflicto armado y social colombiano. Mediante sus escritos, contextualiza las realidades territoriales.

@NerioMejia24

0 Comentarios


Escriba aquí su comentario Autorizo el tratamiento de mis datos según el siguiente Aviso de Privacidad.

Te puede interesar

Cuando se pudre la sal

Cuando se pudre la sal

“Buen ciudadano, quien no tolera en su patria un poder que proyecte hacerse superior a las leyes” Es muy arriesgado y difícil...

Elogio al maestro de escuela

Elogio al maestro de escuela

Entender hoy lo que significa la labor del docente, es darse por enterado que son unas almas peregrinas que pasan por este mundo como...

Las galápagas de la violencia

Las galápagas de la violencia

En esos días, en que se estremeció de horror el país, en que el odio y la barbarie se enseñoreaban en campos y ciudades; aquí en...

Internándonos en la selva

Internándonos en la selva

A mis ocho años de edad, la curiosidad burbujeaba día y noche, a todas horas, como fruto de los cuentos de mi mamá, los apuntes de mi...

Quiero

Quiero

Quiero mirarte con los ojos cerrados, dibujarte sin pinceles ni colores, quiero cantarte sin voz, en silencio, abrazarte sin mis...