Otras expresiones

Álvaro Castro Socarrás, el apóstol de la cultura en Valledupar

Redacción

11/02/2013 - 13:40

 

Alvaro Castro SocarrasNo hay título que defina mejor la labor de Álvaro Castro Socarrás que el que fue mencionado en el conversatorio del pasado miércoles 6 de febrero en la Casa de la Cultura de Valledupar.

“El apóstol de la cultura” –así es como fue nombrado el primer director de la institución que lo homenajeaba–, fue el centro de todas las miradas en una noche que relucía por su decorado escrupuloso y su luz tamizada.

El objetivo del encuentro era evidente: recuperar la memoria, reubicar la importancia de la Casa de la Cultura en la vida municipal y ensalzar a un hombre con una visión vanguardista y un marcado interés por el desarrollo equilibrado de una ciudad que nunca ha olvidado, ni siquiera en la distancia, cuando todavía estudiante se fue a tierras europeas para formarse y conocer más de este mundo.

La condecoración y el decreto parecían inevitables. La entrega de la medalla propició la habitual avalancha de fotografías y de aplausos. El alcalde Fredys Socarrás Reales participó también en ese ambiente conmemorativo al dirigirle algunas palabras de reconocimiento, pero nada de lo anterior logró turbar a un hombre que, desde el principio, se mostró siempre sereno, por no decir inalterable.

Y la razón está en el perfil de un señor que, por encima de los títulos, antepone el conocimiento y la entrega cotidiana. En su intervención quedó clara la importancia de valores tales como la excelencia y el esfuerzo constante, marcas innegables de su trabajo para la cultura del municipio.

En sus viajes, Álvaro Castro Socarrás se encontró con un mundo desarrollado flamante. La ciudad de las luces (París) y la Universidad de la Sorbonne le acogieron en un momento en el que el debate social y las cuestiones culturales estaban en su nivel más alto. Eso le ayudó en sus estudios sociológicos,  pero ahí no se detuvo: siguieron países como España, Turquía, Israel o la Unión Soviética.

Con todo eso, el regreso a Valledupar se hizo necesario. “¡La tierra llama!”, explicó Álvaro Castro Socarrás para describir el apego que sintió de manera muy temprana. Ese sentimiento se fundaba en la autenticidad de la tierra vallenata pero también en la calidez de un pueblo tri-étnico al que añoraba.

Las facetas de educador y escritor –así como su trayectoria sociológica– no destacaron especialmente durante la tertulia pero sí el hombre dialogante y activista, siempre comprometido con la Cultura, preocupado por la actualidad, las decisiones de los dirigentes y las nuevas generaciones. Y de esa manera que describimos, Álvaro Castro Socarrás invitó los jóvenes artistas a que no se alejaran de la institución y velaran siempre por mantener el folclor vivo.

En estos tiempos de apertura en los que la cultura vallenata se expone a importantes cambios, el homenajeado se muestra realista: “El crecimiento es conveniente. Valledupar puede volverse tan grande como Barranquilla –explicó con un tono reflexivo–, pero nos hace falta más unión”.

0 Comentarios


Escriba aquí su comentario

Le puede interesar

De fiesta la Parroquia de Mariangola

De fiesta la Parroquia de Mariangola

La parroquia de Mariangola prepara la celebración de las fiestas patronales del Santo Cristo, para el próximo viernes, 14 de septiemb...

Samuel Tcherassi: “Quiero difundir lo bueno de Colombia”

Samuel Tcherassi: “Quiero difundir lo bueno de Colombia”

“Yo siempre me disfrazo de Monocuco”. La respuesta sobre su personaje preferido salió de sus labios con tanta rapidez que en cuest...

La Foto Maratón del Viejo Valledupar

La Foto Maratón del Viejo Valledupar

Dejar de lado las prisas y mirar a la ciudad con otros ojos. Ojos de amante, de turista o, simplemente de fotógrafo. Eso es lo que nos...

El Alcalde Motta Motta de Valledupar

El Alcalde Motta Motta de Valledupar

Con la muerte del caudillo liberal Jorge Eliecer Gaitán, el 9 de abril de 1948 y el posterior tiroteo ocurrido en el Congreso en septi...

Fotografiando el Viejo Valledupar a ritmo de maratón

Fotografiando el Viejo Valledupar a ritmo de maratón

Ya se había organizado una maratón fotográfica por el centro de Valledupar en un pasado, pero no de forma tan organizada. Por eso, e...

Lo más leído

La magia de Escalona

Alberto Muñoz Peñaloza | Música y folclor

Los alemanes de Tamalameque

Diógenes Armando Pino Ávila | Opinión

De música africana a champeta

Luis Gerardo Martínez Miranda | Música y folclor

La venezolanización de la opinión colombiana

Diógenes Armando Pino Ávila | Opinión

Corazón de ceiba

Yesid Ramírez González | Literatura

A dar más por nuestras universidades públicas

Armando López Sierra | Educación

La pregunta con fundamento para el maestro Escalona

Juan Rincón Vanegas | Música y folclor

Síguenos

facebook twitter youtube